19 de enero de 2018
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Gordon Ramsay


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Cuando Gordon Ramsay apareció por primera vez en televisión, nadie pudo haber imaginado el impacto que generaría. Con su mano dura motivando a chefs e imponiendo disciplina en restaurantes fracasados, además de sus gritos, profanidades y gestos característicos, ha logrado aumentar la calidad de los shows culinarios. Desde Kitchen Nightmares y Hell’s Kitchen hasta MasterChef, ha ayudado a crear algunas de las franquicias de más larga duración en ambos lados del Atlántico.

TV LATINA: ¿Cómo inició su carrera en TV?
RAMSAY: Todo comenzó con un documental titulado Boiling Point. El primer programa principal que hice fue Faking It para una compañía llamada RDF en Londres, donde puse a un chico de un puesto de hamburguesas a competir contra chefs de alta cocina muy talentosos. Fue un mes de entrenamiento intenso en el que tuve que prepararlo para lanzarlo a la liga premier de chefs. La idea era que participara en la competencia y que nadie se diera cuenta. Obviamente a nadie le interesaba si quedaba entre los 10 primeros de 25 chefs, ¡pero fue el que ganó la competencia! Así comenzó todo y Faking It fue una serie documental increíble. En el show, un bailarín de ballet se convirtió en DJ, un disk jockey en un piloto de autos, y mi trabajo fue convertir a este cocinero de hamburguesas en un chef increíble en 30 días intensos. Así inició todo.

TV LATINA: ¿Cómo han contribuido sus shows al género de competencia de cocina? Ha crecido considerablemente desde sus inicios en la televisión, ¿cierto?
RAMSAY: Sí, mucho. Cuando llegué a Estados Unidos en 2004, [FOX] tenía planes de adquirir Hell’s Kitchen de ITV. En Londres, [durante] el mismo periodo de seis meses, yo trabajaba de manera no exclusiva para ambas cadenas. Había trabajado en Ramsay’s Kitchen Nightmares y un mes antes hice un show en vivo llamado Hell’s Kitchen. Todo fue muy rápido para mí. Recuerdo los días en la cadena bajo Mike Darnell [presidente de entretenimiento alternativo en ese entonces], cuando llegué por primera vez a FOX. Cualquier persona que remotamente hablaba sobre un show de cocina no lo estaba considerando para una cadena principal, toda era para Food Network. Nadie se atrevía a mostrar comida en una [cadena de televisión abierta]. Lo que Hell’s Kitchen presentó, antes que nada, era un premio. [En ese momento] American Idol había comenzado y se estaba convirtiendo en un fenómeno en el mundo de la música, House era un drama masivo en FOX, pero no tenían nada como eso en términos de shows de comida. Recuerdo que Mike Darnell me dijo que el show ayudaría a dar una mirada sobre cómo funcionan los restaurantes. Así es que me enfoqué en administrar un restaurante, FOX manejaba el show y así funcionó. Un año después de grabar la primera temporada de Hell’s Kitchen, lanzamos Kitchen Nightmares en Estados Unidos. Eso fue lo que le abrió los ojos al público sobre la parte negativa de mi industria: Cualquier persona puede abrir un restaurante. Fueron esos idiotas que tenían cenas en sus casas y sus vecinos les decían, ‘Oye Bob, tu comida es excelente, tú y Belle deberían abrir un restaurante’, porque no necesitas cualificaciones para abrir un restaurante. Ese fue el escenario, pero fue en parte porque el show se convirtió en una revelación, y tal como sabes, programas similares surgieron, desde Tabatha’s Salon Takeover hasta Bar Rescue. Hell’s Kitchen se estrenó en 2005. Todo comenzó hace mucho tiempo.

TV LATINA: Es productor ejecutivo en muchos shows. ¿Qué responsabilidades adicionales tiene además de estar frente a las cámaras?, ¿cómo comparte las responsabilidades con las televisoras?
RAMSAY: Ser productor ejecutivo no significa que tienes control de todo. Necesito dirección y producción. Para mí, la esencia de ser productor ejecutivo es compartir la responsabilidad de no sólo entregar un gran show, sino también de establecer una longevidad de lo que hacemos. Lo irónico de Kitchen Nightmares es que les entrego a estos restaurantes una prescripción y hay un gran equipo detrás de mí. Hicimos nuestro trabajo y encuestamos e investigamos todo lo que hicimos. Cuando el show logra el éxito, los restaurantes se benefician tremendamente. Pero luego fallan en administrar el negocio y se dejan llevar por el exceso de dinero. Cuando fracasan y cierran un año más tarde, culpan a Kitchen Nightmares. Los restaurantes iban a fracasar de todas maneras, pero les dimos un salvavidas y la prescripción se tiene que seguir religiosamente. Entonces esa es mi responsabilidad adicional como chef y patrocinador. Como productor ejecutivo, trabajo para la cadena y trabajo para el negocio. Me tomo muy en serio la parte de reputación. Me gusta ese nivel de peligro, pero hace que sea más interesante ser productor ejecutivo. Necesito producción y nunca me ha asustado enfrentar la verdad. Me encanta ser creativo con directores increíbles y no me gusta hacerlo todo a mi manera.

TV LATINA: ¿Qué tan involucrado está en el casting de sus shows? Supongo que es un componente fundamental.
RAMSAY: Sí, es fundamental. El casting es el pulso de cualquier show grande. El único en el que nunca me involucré fue con Hell’s Kitchen porque nunca quise tener una idea preconcebida sobre los concursantes que compiten por un cuarto de millón de dólares. Pero en Kitchen Nightmares, absolutamente, y en MasterChef y MasterChef Junior es una gran parte de mi responsabilidad. Necesito identificar la vulnerabilidad en esos chicos. Necesito ver la pasión en la versión adulta del show y que la integridad sea [lo que te motiva]. Olvídate de lo que tenga que ver con Hollywood o las palabras ‘fama en televisión’. Quiero identificar el ADN que tienes y lo que significa esta competencia para ti, antes que nada, desde el punto de vista de chef. Tengo un staff de 2.500 personas a nivel global. Te puedo garantizar que puedo identificar eso luego de estar con alguien durante 30 segundos.

TV LATINA: Mencionaba MasterChef Junior. ¿Cuáles son los desafíos de trabajar con niños?
RAMSAY: El reto es el tiempo limitado que tienes para trabajar con ellos debido a sus edades. Les damos mucha información. No hay maestros ni padres, sólo estamos los dos y estamos juntos en este viaje increí­ble. Algunos días me van a amar, otros me van a odiar y algunas veces me cuestionarán. Lo único que quiero es encontrar soluciones a los problemas que se presenten en la cocina. Esa es la vida. Vamos a tener altibajos, tendremos adversidad, pero lo más importante es que saldremos del problema. Aun con 10 minutos restantes en el Mystery Box Challenge y piensen que es su último desafío, les puedo garantizar que pueden terminar con excelencia y quedar entre los tres primeros con sólo 10 minutos restantes. Así es que la palabra del día es ‘solución’. Que me den la solución, no el problema. Me encanta cuando veo pequeños vestigios de mí en sus personalidades. Nunca fui muy bueno académicamente. Luché con inglés, matemáticas estuvo bien, pero biología y química fueron un desastre para mí. Lo que me ayudó a superarme fue el deporte y la comida. Cada joven madura a una edad diferente y la presión que tienen hoy en día es sobre sus hábitos alimenticios y lo complejo que se torna la situación si tienen sobrepeso. ¡Pero no es su culpa! Son sus padres porque están bajo su influencia. Entonces dos cosas están sucediendo: Los chicos están reeducando a sus padres y están encontrando confianza en áreas que nunca habían demostrado en la escuela. Nadie ha sido el mejor en inglés o matemáticas, pero diariamente tienen un espacio para cocinar, demostrar y encontrar habilidades que nunca pensaban que tenían. Esa transformación es extraordinaria.

TV LATINA: ¿Qué consejo tiene para las personas que se sienten intimidadas en la cocina?
RAMSAY: Es necesario entender lo básico. Al hacer una gran pasta, que la hagan ellos mismos. Hacer pasta fresca es como hacer pan, nunca hay dos que saben igual, tal como el risotto, nunca hay dos que son lo mismo. Entonces hay que mantener las cosas simples y entre mejores sean los ingredientes, menor trabajo hay que hacer. Lo más importante que le digo a las personas que están comenzando, es que cierren sus ojos durante 30 segundos, prueben el alimento y no olviden el sabor. Esa fue mi ambición cuando tenía 25 años al sentarme afuera de MIPCOM en un bote como chef privado de Reg Grundy, uno de los magnates de televisión más grandes del mundo. Sólo quería terminar de preparar la fiesta de cena e irme al mejor restaurante en Cannes. Había ahorrado dinero y al llegar al restaurante no pedía vino. Los meseros me odiaban por no gastar el dinero en vino, pero quería probar la especialidad de ese chef y recordar el sabor. En ese entonces no teníamos smartphones que también eran cámaras, por lo que dibujaba los platos en las servilletas, ¡las metía en mi bolsillo y salía corriendo de ese restaurante con todo ese conocimiento!



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