22 de mayo de 2018

Mirada al pasado


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Steve Clarke explora la permanente demanda de los dramas de época.

El drama de época en la televisión está volando alto. Los bailes de disfraces, series audaces y juegos románticos son básicos en la televisión li­neal. A medida que el auge de los dramas continúa y la pantalla chica se orienta a lo que podría ser una era post lineal, los realizadores de programas están aprovechando el pasado para encontrar historias que puedan enganchar a las audiencias en un mercado saturado.

Por una parte, el dinero no parece ser problema. El éxito global de HBO, Game of Thrones y The Crown de Netflix, una costosísima re-imaginación del reinado de Isabel II, son dos shows que han aumentado el estándar del drama de época televisivo. Están entre los shows más costosos de la historia, estableciendo nuevos estándares por su calidad cinematográfica, además de la magnitud y complejidad de sus narrativas. Otros shows se están preparando. Amazon Studios está produciendo lo que se dice es una nueva versión de Lord of the Rings valorada en US$ mil millones.

A TRAVÉS DEL TIEMPO
En el pasado MIPTV, los catálogos de los distribuidores no carecieron de dramas de época y todos esperan encontrar el próximo Game of Thrones. Hubo shows ambientados en el siglo XX. La Segunda Guerra Mundial es un periodo favorito de los comisionadores, así como la era de los Tudor, la Victoriana y más allá.

Britannia, show de Amazon y Sky, se ambienta en 43 AD, cuando los romanos invadieron al Reino Unido. Troy: Fall of a City de Endemol Shine, lleva a las audiencias a la Grecia antigua. Hay nuevas adaptaciones de novelas clásicas como Little Women y Howards End, guiones modernos ambientados en el pasado como The Miniaturist (ubicado en Ámsterdam del siglo XVII) y originales osados como Versailles de Canal+, centrado en el Rey Sol Luis XIV de Francia. El tercer ciclo de Versailles inauguró el primer screening de CANNESERIES este año.

Existe contenido subtitulado como el éxito de SVT, The Restaurant e historias de época sustraídas de misterios criminales con algunos de los mejores detectives ficticios del mundo. ¿Hubo alguna mención de Sherlock Holmes o Hercule Poirot y otras historias creadas por Agatha Christie?

Los biopics de época, basados en la vida de personas y políticos famosos, e historias de época de amor y clases sociales provenientes de Jane Austen o Charles Dickens, han sido las temáticas de innumerables adaptaciones realizadas para la televisión.

Pero, ¿qué atrae a los compradores internacionales actuales a los dramas de época y cuáles son las tendencias del presente en el género?

“La esencia de un drama de época exitoso es presentar historias atemporales de conflicto, amor o aventura de una forma atrayente, capturando el romance e intriga de una época pasada, con narrativas que sean actuales”, opina Peter Iacono, presidente de televisión internacional y distribución digital de Lionsgate, compañía a la cual también le ha ido bien con Mad Men y el drama de Starz The White Princess, una secuela de The White Queen.

Iacono señala que es importante que estos dos shows aborden temáticas que sean relevantes en la actualidad. “Tanto Little Women y Howards End son esencialmente historias de empoderamiento femenino”, dice el ejecutivo. “Esto es muy relevante con relación al movimiento actual ‘Time’s Up’ ”.

“Pese a estar ambientada en 43 AD, Britannia es muy contemporánea”, comenta Leona Connell, directora de ventas de Sky Vision. “La dirección, música y fotografía le dan a la serie un aspecto fresco y moderno, que la hacen destacarse. Los temas de invasión y de personas uniendo fuerzas para luchar en contra de un enemigo común, son relevantes para las audiencias actuales”.

Los compradores buscan series limitadas que se puedan “programar en horarios clave para ayudar a las plataformas que quieran crear un ‘evento’ alrededor de su programación”, continúa Iacono. “Buscan programación que defina a su canal. Con el aumento en los estándares de animación CGI y la realización creativa de programación, sencillamente la imaginación no tiene límites. Actualmente, estamos viendo la creación de dramas de época que son muy ambiciosos y auténticos”.

En Caracol Internacional, una de las producciones de época que ha tenido éxito reciente es La esclava blanca. “Se ha vendido prácticamente en la mayor parte de los territorios de Europa Occidental y Oriental”, señala Paloma  García, ejecutiva de ventas para Europa y África de la compañía. La producción, “cuyo desarrollo de la historia proviene de un productor español, ha tenido una gran repercusión en ventas”, comenta la ejecutiva.

BASADOS EN EL LIBRO
Delmar Andrade, director de ventas internacionales de Record TV, comenta que además de entretener y emocionar al público, los dramas de época “presentan elementos históricos que antes sólo se podían conocer en libros”, dice. “Las personas terminan indentificándose con los elementos de [estas producciones], como la vestimenta y las costumbres, y esto mantiene vigente la cultura de un período determinado de la historia”.

La compañía destaca de su portafolio los dramas de época Belaventura, y las producciones bíblicas Moisés y los diez mandamientos y La Tierra prometida.

Jenna Santoianni, VP ejecutiva de series televisivas de Sonar Entertainment, señala que la mayoría de los shows de época en los que está involucrada son “propiedades intelectuales sólidas lideradas por los autores”, lo cual es “un importante impulsor de los dramas de época”.

Tanto The Son como la secuela de ocho partes Das Boot, están basados en la literatura. “Fue la lectura de The Son [de Philipp Meyer] que hizo que Pierce Brosnan regresará a la pantalla chica después de tantos años”, destaca Santoianni.

Pero no todos los dramas de época están basados en libros, sean célebres o no. El escritor Peter Morgan creó The Crown desde el inicio, apoyándose en su propio conocimiento (también escribió la cinta The Queen y The Audience, una obra de teatro que examina la relación de Isabel II con sus Primeros Ministros) y en un equipo de investigadores que lo ayudaron a crear y diseñar las historias dramáticas.

Entre tanto, muchos otros shows de época son ficticios. “Las grandes narrativas históricas basadas en un personaje clave del pasado o un gran evento genera mucho interés”, afirma Connell de Sky Vision. “Nuestras series The Plague [que se desarrolla mientras la Peste Negra acechaba a Sevilla en el siglo XVI] y Britannia, no son series históricas como tal. Son series ficticias basadas en tiempos pasados. Finalmente tiene que ver con qué tan bueno sean el guión y la dirección para saber si un show se internacionalizará”.

ANTES Y AHORA
Los días de drama de disfraces de larga duración, como el galardonado Jewel in the Crown de 14 episodios, que una vez fue considerado un punto de referencia para el género, han desaparecido casi por completo. El encargo de Netflix para The Crown cuenta con 10 episodios, pero cada capítulo es unitario y obviamente los espectadores no tienen que esperar una semana para ver la siguiente entrega.

Santoianni de Sonar, que presentó Taboo al mercado y es protagonizado por Tom Hardy, resalta el mayor cambio que ha tenido el drama de época televisivo en los últimos 10 años.

“Hace 10 o 12 años, los presupuestos televisivos y el arte no se comparan a lo que son hoy en día”, dice la ejecutiva. “Los presupuestos han crecido. También está disponible el talento de cine que quiere trabajar en estos dramas para la televisión. Los valores de producción y presupuestos pueden acomodar eso. Creo que hay un interés por la programación que sólo se producía para las películas de grandes presupuestos. Actualmente, eso lo podemos ver en la televisión. También podemos contar las historias con contenidos de mayor duración”.

Los dramas de época que mejor viajan son los que tienen historias y valores de producción auténticos. “No creo que haya un periodo en la historia que sea más popular que otro”, opina Santoianni. “Los grandes hombres y mujeres de la historia, pueden formar parte de un excelente show. Sólo hay que pensar en el número de programas basados en Winston Churchill. Pero la clave es tener un tema universal con el cual la gente se pueda relacionar”.

En términos generales, el drama de época es más costoso que la ficción contemporánea en televisión. Para Wolf Hall de la BBC, basado en los best sellers de Hilary Mantel que narran el ascenso del cortesano Tudor, Thomas Cromwell, se gastaron US$ 28 mil solamente en velas.

Así es que al menos que una compañía posea los recursos de Netflix o Amazon, la coproducción es esencial en los mercados occidentales. “El drama de época fue algo que muchas productoras no querían hacer porque los presupuestos no podían apoyarlos para hacerlo correctamente”, dice Santoianni. “Los presupuestos televisivos están creciendo, de US$ 4 millones a US$ 5 millones por episodio e incluso más para ciertos shows. Estos presupuestos permiten valores de producción más altos que se comparan a la calidad del cine”.

La ejecutiva agrega: “Con estos fondos, las coproducciones se vuelven cada vez más importantes. Para apoyar a estos shows y obtener los presupuestos correctos se requiere de socios. Hemos tenido mucho éxito con nuestras alianzas con otras compañías al trabajar en las coproducciones. Una empresa sola no hubiera tenido la posibilidad de realizar Das Boot”.

Los colaboradores de Sonar para esta serie, que fue filmada en alemán, francés e inglés, son las empresas Bavaria Fiction y Sky Deutschland.

“Trabajamos juntos desde una etapa muy temprana y desarrollamos mucha confianza y respeto”, señala Santoianni. “Sí, se corre el riesgo de tener a muchas personas involucradas en el proceso. El acoplamiento, confianza y alianza temprana son realmente importantes para una coproducción exitosa”.

“Es más fácil encontrar coproductores para contenido de época que para shows contemporáneos”, afirma Caroline Torrance, directora de contenido con guión de Banijay Rights. “Cuando estás presentando una idea actual como una coproducción, la gente dice que la quiere ambientada en tal o cual país. Una vez incursionas en un drama de época, esas reglas ya no existen. La gente está más abierta, hay más libertad, así es que es más fácil presentar ideas y encontrar socios”.

PODER DE LAS ESTRELLAS
Otra compañía turca que cuenta con una variedad de dramas de época es MISTCO, que en MIPTV, destacó Mehmetcik: Kûtulamâre de TRT. “Creado por el mismo productor de Resurrection: Ertugrul, la serie está basada en la historia heroica de un joven que sacrificaría su vida para salvar al país y ayudar a la gente en necesidad”, explica Aysegul Tuzun, VP de ventas y mercadeo de MISTCO. “TRT es el inversionista más grande de dramas épicos en Turquía y tiene el conocimiento más extensivo en este género”.

Los distribuidores enfatizan la necesidad de que un drama de época sea impulsado por sus personajes. “Las audiencias necesitan identificarse con los personajes y que no sientan que están viendo una lección de historia aburrida”, dice Torrance de Banijay. “El público les debe importar los personajes y lo que les ocurra”.

Ya sean los vestuarios o personajes, en un mercado televisivo tan saturado, aun los dramas de época más ostentosos necesitan un factor determinante que convenza a las audiencias a seguir viendo más de un capítulo, ni hablar de ocho o 10.

“La demanda para las producciones épicas sigue fuerte y estaremos explorando el tema en nuestros próximos [shows]”, dice Andrade de Record TV. “[La compañía] está concentrando sus esfuerzos para poder presentar algo único en el mercado”.



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