Los formatos de game shows y competencia de talento han tenido exitosas versiones locales alrededor del mundo. The Voice, por ejemplo, ha sido adaptada en más de 60 territorios y es uno de los formatos destacados de Talpa Global. La compañía aprovechó ese éxito para desarrollar The Voice Kids, cuya segunda temporada se realiza para Globo en Brasil.
“The Voice ha sido una marca clave para nosotros a través del mundo y especialmente en América latina”, dice Gepke Nederlof, directora de licencias globales de Talpa Global. “Aún estamos expandiendo esa marca de país en país. Ahora, lo estamos llevando a Televisa, además de los acuerdos que hicimos para el formato en Colombia y Perú”.
A fines del año pasado, la compañía logró expandir su presencia en la región con nuevos acuerdos para The Wishing Tree, un formato donde los niños piden deseos y los cuelgan en un ‘árbol de los deseos’, pero no piden para ellos mismos, sino para quienes ellos consideran que realmente lo merecen. Los televidentes podrán ser testigos del cumplimiento de deseos adorables, amorosos y enternecedores. “Lo estamos realizando también con Globo en Brasil, además de la adaptación de la nueva producción The Story of My Life con SBT en el país”, explica Nederlof.
“Estamos muy contentos de expandirnos más allá de la marca de The Voice aunque sigue siendo uno de nuestros principales impulsores”, agrega la ejecutiva. “Es muy bueno ver que podemos diversificar nuestro negocio en la región”.
Otra de las tendencias en América latina son las alianzas de coproducción y desarrollo entre compañías europeas y latinoamericanas. Y aunque Nederlof no descarta la posibilidad de concretar esta clase de convenios, sí expresa que Talpa Global se diferencia de otras compañías que priorizan este tipo de actividades.
“Somos una compañía distinta a muchas que existen”, señala la ejecutiva. “Una de las cosas que nos distingue es el contenido creativo y la posibilidad de experimentar con ideas nuevas. Con nuestra empresa en Holanda, tenemos a John de Mol, que sigue siendo uno de los creadores clave de formatos en el mundo”.
Nederlof explica que las actividades de la empresa están muy centralizadas, puesto que “tenemos acceso fácil al mercado desde Holanda. Tenemos alrededor de 50 producciones locales durante el año y muchas de ellas son marcas reconocidas como I Love My Country o Utopia”. De esta gama de producciones, dice la ejecutiva, seleccionan las que mejor encajan en el mercado internacional.
Uno de los retos al adaptar un formato en América latina es mantener el equilibrio entre la esencia de dicho formato y los aspectos culturales e idiosincráticos de las regiones donde se desarrollará la versión local. “No envidio a algunos de los que forman parte de nuestro equipo de apoyo de producción porque es bastante complicado poder identificar lo que realmente se necesita para que el formato funcione localmente y lograr que tenga el mismo éxito que hemos tenido en otros países”, dice Nederlof.
Con formatos que han tenido éxito global, como el caso de The Voice, “ya tenemos una buena idea de lo que funciona y de lo que no”, explica la ejecutiva. “Pero para formatos más nuevos, a veces necesitas estar más abierto al cambio. Esa es la parte divertida de nuestro negocio: Asegurar que aprovechemos los elementos esenciales y de hacerlos aún más fuertes a nivel local”.
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