SÃO PAULO: La 24ta edición de ABTA Expo & Conference inició ayer con mensajes reconfortantes de representantes gubernamentales y de cautela por parte de ejecutivos de canales y plataformas sobre el bienestar del negocio de televisión paga en Brasil.
Oscar Simões, presidente de ABTA, la asociación brasileña de televisión paga, dijo que el mercado brasileño atraviesa por “un tiempo de estabilización”.
“La disminución de la base de suscriptores tocó fondo en noviembre, con una caída del 0,9 por ciento. Luego [el porcentaje de disminución desaceleró] en enero y febrero con el 0,5 por ciento, en marzo y abril con el 0,3 por ciento y ahora estamos viendo un porcentaje cercano al 0,2 por ciento”, dijo Simões. “Esta tendencia claramente señala la estabilización de las pérdidas en la base de suscriptores y posteriormente, con la mejoría en el entorno económico, la base deberá comenzar a crecer nuevamente”.
Simões comentó que los ejecutivos de televisión paga están más optimistas que escépticos y cautelosamente “esperan por oportunidades”. Según el ejecutivo, una de las variables que evitó una caída más pronunciada (sólo un 2 por ciento comparado al 3,8 por ciento del PIB y el 9,7 por ciento de la industria de procesamiento, por ejemplo) es que la gente recurre al entretenimiento en el hogar en tiempos de crisis. “En lugar de salir a cenar e ir a cine, la gente entretiene a sus amigos viendo películas en casa”. Además, Simões señala que la gente valora cada vez más “la diversidad y calidad del producto”.
A inicios de esta semana, CVA Solutions publicó un estudio con 5 mil usuarios de Internet en banda ancha, televisión paga y telefonía fija en Brasil. Según el estudio, “75,9 por ciento indicó que cambiaría de marcas de paquetes de televisión paga si fueran más simples, especialmente si fueran más baratos, y 11,5 por ciento señaló que ya ha cancelado su suscripción a televisión paga a favor de televisión abierta y Netflix”.
Simões dijo que “no entiendo los parámetros del estudio y no hay datos oficiales que demuestren tales cifras”. Agregó que la tendencia de cancelación a servicios de televisión paga vista en Estados Unidos no está ocurriendo en Brasil y le pidió a CVA más información sobre el estudio.
Bernardo Winik, Retail Officer de Oi, también cuestionó el estudio. Oi fue el único grupo que tuvo crecimiento en clientes en el reporte más reciente de Anatel: 5.600, un aumento del 0,5 por ciento en abril. Actualmente el grupo tiene 1,2 millones de suscriptores y su desempeño, según la empresa, se debe a su convergencia Oi Total, responsable del 70 por ciento de ventas de Oi TV.
“En términos de operaciones, la vida continúa, todos los indicadores son mejores que los del año pasado y del año anterior a ese. Mi presupuesto no ha cambiado”, dijo, aludiendo al hecho de que el operador fue obligado a buscar protección de bancarrota de sus acreedores por R$ 65 mil millones (US$ 19 mil millones) en deudas luego de que las negociaciones de reestructuración se cayeran antes de la maduración inminente de un bono euro denominado de €231 millones la semana pasada.
“Eso es un proceso de negociación entre los bancos y acreedores. Por el lado de ventas en detalle, nos estamos enfocando en nuestros clientes y todas nuestras inversiones de este año siguen en pie”. Winik anunció opciones de prepago para clientes de televisión paga y nuevos paquetes con 15MB de banda ancha y la opción de pagar por más velocidad. En el panel formal de apertura, los representantes gubernamentales trataron de asegurar que las regulaciones son consistentes y que el entorno es seguro para la inversión. João Rezende, presidente de Anatel, dijo que “la agencia siempre ha trabajado para impulsar en progreso del sector y que el sector es vital para el país”. Manoel Rangel, director ejecutivo de Ancine, tuvo un mensaje similar.
El Secretario de Telecomunicaciones, André Borges, quien previamente trabajó como abogado para América Móvil y Oi, mencionó la existencia de asimetría legal creada por el hecho de que los OTT no son tasadas como SeACs (o Servicios de Acceso Condicional, el acrónimo brasileño para canales de televisión paga). Borges representó a Gilberto Kassab, Ministerio de Ciencias, Innovación Tecnológica y Comunicaciones, quien no pudo asistir al panel.
Marcelo Carelo, Ministro de Cultura, destacó el hecho de que la programación de los canales de televisión paga ayuda a la gente a sentirse parte de una nación tan grande como Brasil. Recordó que cuando vivió en Ciudad de México como diplomático de Itamaraty, ver programación brasileña “reconfortaba su alma”, tras todo un día hablando en español. “Tenemos que buscar formas de fomentar la industria sin perder de vista las necesidades del consumidor”.
Durante otra conferencia de prensa para anunciar nuevas tecnologías como 4K y DOCSIS 3.1, el presidente del grupo América Móvil en Brasil, José Antônio Felix, comentó que si al gobierno realmente le importara promover la industria, no fijaría impuestos tan pesados, crearía simetría en la competencia y preservaría los contratos y seguridad legal.
“Cerca del 60 por ciento de nuestros gastos se van en impuestos. Eso va en contra de la inclusión digital, fortalecimiento en telecomunicaciones y el buen entorno para invertir en infraestructura y tecnología. Este es un sector capitalista intenso. ¿Qué otro sector invirtió más de R$ 30 mil millones (US$ 9,25 mil millones) en los últimos tres años en Brasil?”.
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