Sería descabellado pensar que la telenovela está pasada de moda. En medio de un mar de ofertas de series, películas, documentales, biopics, animación y miniseries que compiten por el tiempo del televidente, el género de la novela sigue conquistando a las audiencias alrededor del mundo. Pero la proliferación de distintos contenidos, que se pueden visualizar a través de una amplia gama de plataformas y experiencias, obliga a explorar la manera en que se presenta la narrativa actual de la novela.
En un panorama audiovisual que ha transformado la manera de consumir contenidos, desde la visualización masiva y acceso inmediato a través de plataformas como Netflix, hasta experiencias de inmersión como la realidad virtual y aumentada, la narrativa de muchos contenidos ha tenido un cambio en su estructura, presentando menos temporadas y capítulos, con un desarrollo de trama más ágil y rápido. En este sentido, la novela ha ido implementando esta tendencia en sus argumentos y paulatinamente se ha ido de
sdibujando la línea que divide la serie y la novela para dar lugar a nuevas definiciones del género como “súper serie”.
Fidela Navarro, directora de TV Azteca Internacional, coincide en que esto se debe “a la evolución misma de contenidos y de audiencias, paralelamente a la aparición de nuevas plataformas y de nuevos modelos de negocio”. La ejecutiva señala que existe una “[combinación] de géneros, [donde] a veces son telenovelas modernas, series noveladas o simplemente teleseries”. Navarro opina que las audiencias actuales “demandan series nuevas con temáticas más modernas y transgresoras, donde la acción está por encima de los sentimientos, con narrativas más ágiles y otro tipo de [elenco]”. Sin embargo, expresa la ejecutiva, “la telenovela clásica no ha muerto y sigue siendo demandada por las audiencias”.
Una de las producciones que la ejecutiva destaca de su catálogo es Desaparecida, que tendrá su estreno este año. La telenovela incorpora elementos de misterio, “pero a la vez innova por el tipo de tramas, por tener más historias de amor, un ritmo más ágil y por tener una estética más de serie”, explica Navarro.
GIRO NARRATIVO
En medio de este panorama, Michal Nashiv, CEO de Dori Media Contenidos, ha visto en los últimos años una creciente tendencia por los dramas, “no los clásicos o más tradicionales, sino historias más osadas, impactantes y oscuras”. La oferta de la compañía cuenta con dos producciones que encajan en este tipo de género: El marginal y Dumb.
“El cambio en las preferencias tiene que ver con la manera en que los televidentes sintonizan el contenido hoy en día”, dice Nashiv. “Estas producciones funcionan mejor para la visualización masiva porque la gente no quiere esperar una semana por un nuevo episodio, sino que quiere matar el suspenso inmediatamente”.
La ejecutiva explica que el número de capítulos ha disminuido significativamente por limitaciones en el presupuesto. “En lugar de producir 120 episodios por adelantado, las productoras se comprometen a realizar 60 capítulos o menos, y según el éxito que tenga la producción, se desarrollan entregas adicionales”.
Otro factor que influye en el cambio estructural de la narrativa, agrega Nashiv, coincide con lo expresado por Navarro. “Las audiencias buscan innovación y emoción más que antes, debido a la gran cantidad de selección de shows que tienen. Por lo tanto, las compañías productoras disminuyen el número de capítulos o los dividen en temporadas”.
Por su parte, Esperanza Garay, VP sénior de ventas y adquisiciones para Latinoamérica de Telemundo Internacional, opina que “en el mercado de América latina otro género que provoca interés es el de las súper series. Estas producciones cuentan con unas características particulares que poco a poco han ido dejando su huella en la región”. La compañía llega a NATPE destacando títulos como El Chema, El señor de los cielos y Señora Acero, entre otros.
“En el mercado hay una gama más amplia en la oferta de contenidos”, agrega Garay. “Si bien es cierto que ha incrementado la producción de series, la novela tradicional de más de 100 episodios se sigue produciendo en el mercado, y la combinación de estos géneros es lo que tiene satisfecha la demanda de los televidentes”.
Para Raphael Corrêa Netto, director ejecutivo de negocios internacionales de Globo, los cambios de hábitos en la sociedad, junto a los adelantos tecnológicos, han generado una influencia directa en la evolución de realizar novelas. “Esto siempre ha sucedido”, dice. “Las telenovelas, así como otros formatos, siempre han acompañado los cambios de la sociedad, tanto para retratarla como para valerse de los nuevos recursos tecnológicos disponibles para su producción y dirección”.
El ejecutivo cita como ejemplo la novela Totalmente diva, una de las producciones destacadas de la compañía en NATPE. La novela presentó una emisión multipantalla inédita antes, durante y después de su transmisión en televisión abierta. “La telenovela contó con un capítulo ‘cero’ que fue lanzado en forma digital antes de su estreno, además de una serie derivada de 10 episodios que contó con historias pasadas de algunos de los personajes y estuvo disponible sólo a través de Internet”.
EMPUJE DIGITAL
Entre tanto, Record TV, que cuenta en su portafolio con producciones bíblicas como José del Egipto, Moisés y los diez mandamientos y Tierra prometida, apunta a ofrecer contenidos que lleguen a todo tipo de público y en cualquier dispositivo.
“El éxito de la distribución de información se queda íntimamente conectado a la especificidad de cada plataforma”, explica Delmar Andrade, director de ventas internacionales de Record TV.
“En este sentido, Record TV ya es reconocida por adaptar sus producciones para el lenguaje específico que tiene cada dispositivo”.
Con relación a las tendencias del actual mercado audiovisual, Andrade comenta que, “la televisión mundial se reinventa [continuamente] y temáticas más osadas, como los [shows] bíblicos, han encontrado gran aceptación y apoyo por parte de las televisoras y los consumidores finales. De cada formato de consumo de nuestro contenido, sea en las redes sociales o en redes de consumo digital, genera un compromiso y concienciación muy significativos [para nuestros productos]”.
El contenido sigue siendo el ingrediente principal para lograr que los televidentes se enganchen, independientemente de la plataforma. Así lo afirma Lisette Osorio, VP de ventas internacionales de Caracol Televisión, compañía que ofrece en NATPE títulos como La ronca de oro, Rafael Orozco, el ídolo, Las hermanitas Calle y Cuando vivas conmigo.
“Para la audiencia lo más atractivo va a ser siempre encontrar una buena historia que le resulte interesante, más allá de la plataforma en la que la vea”, dice la ejecutiva. “Está claro que para lograr un mayor alcance las series deben estar en múltiples plataformas, pero una vez estén disponibles, lo que garantiza su éxito siempre va a ser el contenido”.
Osorio agrega por otra parte que “lo que sí ha cambiado gracias a las nuevas plataformas es la facilidad de consumir mayores cantidades de producto en un menor tiempo posible, es por esto que las nuevas estructuras dramáticas de los formatos cortos favorecen esta situación”.
MANTENIENDO LA ESENCIA
Se podría pensar que modificar la estructura de una novela para adaptarla a distintas plataformas o para acortar su duración para dinamizar su narrativa, podría afectar negativamente su trama. Esto implicaría lograr un balance en la manera que se trabaja el desarrollo de la estructura para mantener la esencia narrativa.
“Consideramos que la historia es el mayor activo de una producción”, señala María Lucía Hernández, directora de ventas internacionales de RCN Televisión, que en NATPE presenta producciones como La ley del corazón, Hilo de sangre azul, Azúcar y Regálame la vida, entre otros. “En RCN siempre hemos sido muy exigentes en el proceso de escritura y selección de las historias que se van a producir. Dada la experiencia que tenemos en este tipo de producciones hemos logrado llegar a un equilibrio que nos permite conservar la esencia de la historia”.
Navarro de TV Azteca Internacional afirma que actualmente hay una mayor flexibilidad para desarrollar producciones. “Cada vez hay más libertad y atrevimiento para abordar temáticas. También se busca un ritmo más rápido, así como un cambio de estilo de producción que haga que las telenovelas no parezcan antiguas. Se trata de innovar”.
Para Nashiv de Dori Media Contenidos, la duración de las novelas no tiene ninguna incidencia en el componente central de la trama. “La esencia y los principios de las novelas o dramas se siguen manteniendo sin importar cuántos episodios tenga la producción, ya sean 25, 60 o 120”.
La ejecutiva cita como ejemplo el trabajo que realizaron con Lalola, en la que “mantuvimos la esencia de la novela, pero construimos una narrativa actualizada y atrevida como tienen las series americanas. Logramos mantener esa magia de la novela que hacía a la audiencia regresar a sintonizar todos los días, pero los televidentes jóvenes también se interesaban por la narrativa actualizada y osada que tenía la producción”.
Corrêa Netto de Globo también comparte la óptica de que la esencia se mantiene intacta pese a cambios que son “procesos naturales que ayudan a perfeccionar la forma de producir contenidos. La esencia narrativa se mantiene intacta, tanto en una telenovela de 150 capítulos, en una serie de 10 episodios, como así también en una serie derivada de 10 minutos emitida a través de Internet”.
De lo contrario, continúa el ejecutivo, la producción no atraería al público. “El lindo desafío es contar buenas historias en formatos y géneros diferentes, con todos los recursos tecnológicos y creativos que estén a nuestro alcance”.
Garay de Telemundo Internacional sostiene que la esencia narrativa no ha cambiado mucho. “Siguen predominando los temas de la lucha entre el bien y el mal, el amor y la venganza, el poder y la intriga. Lo que sí ha cambiado es el ambiente en el que se recrean estas situaciones convirtiendo estos temas en unos más contemporáneos narrados desde una perspectiva más realista”.
CONSOLIDANDO EL RATING
Algunos ejecutivos han notado que los ratings de la novela clásica están perdiendo puntos de sintonía ante la emisión de series. Por tal motivo, los distribuidores buscan estrategias que le brinden a las televisoras alternativas para mantener un alto desempeño de sintonía en sus canales.
“Como distribuidores de contenido es muy importante tener un abanico de opciones para el cliente, lo cual comprende todos los géneros y formatos posibles”, explica Osorio de Caracol Internacional. “[Aseguramos] proveer muchas posibilidades para las necesidades de los compradores y sus audiencias. Caracol sigue apostando a las novelas, series y comedias, porque tiene la ventaja de ser un canal abierto en Colombia. Esto le da la posibilidad de evaluar sus productos frente a una audiencia muy exigente de televisión abierta”.
De acuerdo a Hernández de RCN Televisión, siempre habrá espacio en las franjas horarias de las televisoras para la novela, independientemente del fomento de nuevas plataformas y ventanas de exhibición. “Con la evolución de la televisión, las múltiples opciones y la presencia de las nuevas plataformas es evidente que ha habido cambios importantes en los gustos y preferencias de la audiencia”.
La ejecutiva agrega: “Desde nuestro punto de vista, la novela clásica tiene su público, el que pese a las distintas alternativas, sigue fiel a su contenido. Para un programador siempre será una opción válida cuando su target se ajuste a este contenido”.
En medio de este cambiante panorama televisivo, una de las estrategias de las distribuidoras ha sido diversificar sus portafolios con una gama de contenidos para que se ajusten a las necesidades programáticas de sus clientes. “Las parrillas ahora tienen más diversidad y [asumen] más riesgos”, comenta Navarro de TV Azteca Internacional. “También [se arriesgan] en el terreno comercial, porque los altos costos obligan a buscar nuevas formas de financiación, y por tanto, también buscar mayor adaptación de forma y fondo a las necesidades de otras plataformas”.
En Brasil, Corrêa Netto de Globo afirma que la telenovela continúa como una columna importante en la grilla televisiva. “En 1997, 30 puntos de audiencia equivalían a cerca de 10 millones de hogares con televisión. En 2014, esos mismos 30 puntos correspondían a más de 18 millones. Es decir, hubo un crecimiento de alrededor del 80 por ciento. La telenovela es parte de nuestra cultura y del hábito del brasileño en relación al consumo de televisión, este aumento no sería tan significativo si el formato hubiese perdido terreno”.
Lo que el ejecutivo sí ha notado en el país es que “hubo un rápido surgimiento y una pronta consolidación de medios de exhibición que compiten por la atención del público. Pero pese a haber tantas plataformas y ofertas de contenidos, nuestras telenovelas continúan registrando los mayores índices de audiencia en nuestra programación diaria y ocupando el horario principal de Globo”.
En este sentido, sostiene Corrêa Netto, no se ha visto una preferencia de la novela por la serie y viceversa. “Hay espacio para todas y esto debe tenerse en cuenta a raíz de la demanda del público por una programación cada vez más variada”.
FUTURO SEGURO
Los ejecutivos opinan que el futuro del género es promisorio, especialmente por las formas distintas en que el público puede sintonizar el contenido. “El mayor favorecido es el televidente”, dice Osorio de Caracol. “No podemos decir que tenemos la receta del éxito, pero de acuerdo con las tendencias del mercado y las audiencias podemos asegurar que los productos exitosos del futuro van a tener una gran historia, excelentes valores de producción y una narrativa ágil y dinámica que enganche a los televidentes en cada episodio”.
Navarro de TV Azteca Internacional también concuerda en la importancia de mantener los valores de producción de cara al futuro. “La telenovela no ha muerto, está más viva que nunca, pero se transforma y evoluciona. Quizás en algún punto volvamos a buscar los ingredientes más clásicos de la telenovela, con historias de amor y sentimientos como prioridad, pero con unos valores de producción aún mejores”.
En opinión de Nashiv de Dori Media Contenidos, la telenovela, que ha estado en el mercado durante décadas, permanecerá como un elemento básico de la programación televisiva. “El género siempre ha dado resultados en términos de sintonía y ratings. Pero es cierto que necesita adaptarse e innovar, reinventándose para ofrecer ingredientes emocionantes, tal como lo ha hecho a través de los años”.
Andrade de Record TV afirma que la compañía siempre buscará estar preparada para los cambios en las preferencias del público con el fin de satisfacer sus necesidades al igual que la de sus clientes. “La diversificación de nuestro catálogo demuestra que claramente nuestra mayor preocupación es atender a todos nuestros clientes. Si alguien busca una telenovela cómica, una para un público joven o una de gran impacto, nosotros estamos listos para atenderlos”.
Al preguntarle sobre cómo visualiza la transformación de la novela a mediano y largo plazo, Garay de Telemundo Internacional dice que será “muy dinámico y competitivo, pero con gran espacio para innovar. La experiencia y la calidad marcarán el destino de las compañías y de las plataformas de distribución”.
“Cada día se confirma más que el contenido sigue siendo el líder y que el consumidor busca el contenido que le gusta en donde se le ofrezca”, opina Hernández de RCN Televisión. “Nuestra misión como generadores de contenido será la de continuar proveyendo a nuestros televidentes con el mejor contenido y proporcionárselos de igual forma a través de la mayor cantidad de medios posibles”.
Corrêa Netto de Globo dice que la telenovela acompaña y continuará acompañando los cambios que el mundo presente de cara al futuro en términos de hábitos de consumo: “Las novelas [seguirán] teniendo éxito en Brasil y en el extranjero. Nadie puede resistirse a mirar una historia bien contada, cautivadora, que trate sobre nuestros temas como humanos, esos que nos atemorizan y nos alegran, ya sea a través de Internet o de la televisión”.
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