24 de June de 2026

Anna Winger

La escritora y guionista Anna Winger ha escrito con frecuencia sobre personas que experimentan el mundo como extraños. Ejemplos de esto son un expatriado estadounidense en Berlín en su novela This Must Be the Place, un joven de Alemania Oriental sin experiencia enviado como espía encubierto a Alemania Occidental en Deutschland 83 y Deutschland 86, y una adolescente que huye de su comunidad judía ortodoxa en la miniserie Unorthodox, que fue nominada a ocho premios Emmy. Al yuxtaponer culturas, sistemas de creencias y estilos de vida, Winger destaca las conexiones comunes de la humanidad, lo que ayuda a comprender a los demás y a nosotros mismos.

***Image***TV SERIES: ¿Cómo surgió Unorthodox y cómo la adaptación televisiva difiere del libro de Deborah Feldman?
WINGER: Durante algún tiempo, estuve interesada en crear algo que abordara la experiencia alemana-judía o judaísmo en Berlín. Estaba conversando con Alexa Karolinski sobre otro proyecto en el que estaba trabajando. Ella es una cineas­ta de documentales que ha hecho películas sobre la experiencia alemana-judía, sobre la vida y el amor después del Holocausto. Conozco a Deborah. Nuestros hijos van a la escuela juntos. Le comenté que me había encantado su libro y me dijo que debería hacer un show de televisión. Estoy acostumbrada a crear proyectos desde cero. El libro presenta memorias y sentí que debía ser diferente para un show de televisión. Pero ella confió en nosotros y lo aprobó. Alexa y yo desglosamos y rearmamos la historia. Pudimos hacer algo diferente. Las mejores adaptaciones deben convertirse en sus propios proyectos y agradecemos que Deborah nos confiara el material. A ella le encanta la adaptación televisiva, que es fiel a la esencia del libro, pese a que hay muchas diferencias, desde el momento en que Esty deja el hogar, incluyendo la activación de Yanky como personaje. También inventamos al personaje Moishe. El libro trata sobre toda la vida de Deborah. Utilizamos la historia del matrimonio por conveniencia que proviene del libro. Parte de esas decisiones tenían que ver con proteger a Deborah porque es una joven muy reconocida en Alemania. No queríamos abordar muy de cerca su vida post ortodoxa.

TV SERIES: ¿El proceso de adaptar un libro para la televisión es muy diferente a escribir una historia original?
WINGER: No, pero nunca he adaptado un libro antes. Al final del día, aun con una adaptación, tienes que hacer algo propio. Una de las cosas útiles es que cambiamos los nombres de todos porque teníamos más libertad con los personajes. Teníamos que resolver qué partes del libro íbamos a utilizar y lo que iba a ser diferente en la vida de Esty con la de Deborah en Berlín. Incorporamos en el libro todas estas cosas que habíamos conversado sobre ser judío en Alemania y Berlín, y los distintos niveles de la historia. Decidimos que esto hacía sentido porque la narrativa hace un recuento de la historia cuando Esty regresa a los orígenes del trauma de su comunidad para poder liberarse. Eso es verdad. Cuando vas a Alemania a trabajar como judío, piensas mucho sobre el Holocausto. Es muy interesante entender que ocurrió aquí, el cómo y por qué. No necesariamente te reconcilias con eso, pero aprendes a vivir con las dicoto­mías de la vida e historia de Berlín porque hay muchas formas en que la cultura judía proviene de esta parte del mundo. Muchas cosas se sienten como una bienvenida a casa cuando regresas aquí, pero al mismo tiempo, tienes que lidiar con la historia del siglo 20.

TV SERIES: Háblenos sobre escribir el primer capítulo de una serie y encontrar el punto de partida para la audiencia. ¿Es una de las cosas más difíciles de hacer?
WINGER: Escribir un piloto siempre es difícil. Siempre los he escrito sola, aunque creé Unorthodox y Deutschland con otras personas. Como escritora o principal escritora de ambos shows, necesito encontrar el ritmo y la voz de la producción. Por eso es que siempre los he escrito sola, lo cual es extraño porque en Estados Unidos, ahora entiendo que el creador del show es la persona que escribe el primer capítulo. Pero para mí, crear un show es más complejo que eso. Nunca lo he hecho sola. Lo hice con mi esposo para Deutschland y con Alexa en Unorthodox. Soy una sólida escritora principal para ambos programas, pero la conversación sobre la trama, los personajes y la experiencia de establecer una narrativa es un proceso colaborativo. Realicé Unorthodox con Alexa y tuvimos una conversación muy profunda sobre cómo desglosar la historia y de cómo estos personajes se sienten en el mundo real. Hay que reunir a un grupo de personas para hacer el proyecto. Si tienes suerte de poder seleccionar a las personas que están en el proyecto contigo, querrás escoger gente con las que puedas hablar sobre estos temas. Esa parte fue interesante con Alexa. Una vez realizamos los borradores de los guiones, se los entregamos a Eli Rosen, nuestro traductor de yidis y asesor cultural. No sólo era el traductor de los guiones, también nos ayudó a entender cómo la gente que habla yidis utiliza el idioma, cómo usan el inglés y qué quieren decir cuando dicen ciertas cosas. Esta antropología o lingüística es muy interesante. Nos ayudó mucho para poder entender lo que estábamos escribiendo.

TV SERIES: La música es una parte central de Unorthodox, pero también lo fue en Deutschland 83 y Deutschland 86. ¿La música es una herramienta que utiliza en sus narrativas o sólo es coincidencia que ambas contienen música?
WINGER: No es coincidencia. Es una gran parte de la experiencia cinematográfica para mí. Escribo y escucho mucha música. Me adapto a la historia a través de la música. Para lo que estoy escribiendo ahora, hice listas extensivas de música en Spotify para encontrar el sentido de la historia. Lo divertido es que no suelo utilizar la misma música que creo que voy a usar cuando estoy escribiendo. Eso evoluciona. Provee el ímpetu para escribir, pero no es la música que necesariamente se escoge. Pero es una parte muy importante y es una de las razones por las que me gustó la idea de convertir a Esty en una música en lugar de escritora porque yo soy escritora. Creo que es aburrido mostrar a alguien sentado frente a una computadora, pero la música es algo vivo, es algo compartido. Es una experiencia esencial y grandiosa en cine. También encuentro que es misteriosa. Me encanta la música, ¡pero no puedo tocar ninguna! Hay una escuela en Berlín llamada Barenboim-Said Akademie, donde los israelíes y árabes se reúnen para tocar música clásica. Es financiada por el gobierno alemán. Fue co-fundada por Daniel Barenboim y es un proyecto utópico. Frank Gehry diseñó la sala de conciertos. Es un lugar increíble en el centro de la ciudad. Cuando me enteré de esta escuela, pensé que era algo que sólo podía existir en Berlín. Siempre quise grabar algo ahí, por lo que tuvimos suerte de utilizar eso en el show. No es el lugar real, pero lo usamos como inspiración.

TV SERIES: Unorthodox enfatiza las experiencias humanas comunes y Deutschland regresa a un lugar de la historia que necesita destacarse. ¿Qué opina sobre el poder que tienen las series de drama para entretener, informar e iluminar temáticas que de otra manera no conoceríamos?
WINGER: La curiosidad es lo que me mete en estos proyectos y siempre busco metáforas en las historias que nos ayuden a entender nuestras vidas. Para mí lo máximo es poder transportar a la gente para que se pueda identificar con el material. Eso me sorprendió mucho cuando hice Deutschland 83 porque fue mi primer show televisivo. Esto es un medio masivo y está diseñado para entretener y llegar a una amplia audiencia. Fue muy satisfactorio que la gente respondiera de diferentes maneras: Algunos son fanáticos de la historia, algunos pensaron que Jonas [Nay, el actor] era sexy, otros fueron conmovidos, se identificaron o sintieron que tuvieron una nueva experiencia. Mucha gente comentó sobre el aspecto político. Fue interesante. Eso es lo adictivo de hacer series de televisión. Es diferente a escribir una novela o trabajar en el mundo del arte, lo cual he hecho en el pasado. La televisión tiene el propósito de llegar a una gran audiencia. Ahí radica el placer y no es tan evidente como en Netflix, donde un show se lanza en unos 190 países al mismo tiempo. Cuando combinas eso con las redes sociales, se genera una conversación global sobre algo conmovedor. ¡Fue increíble! Nunca había hecho eso antes. Deutschland se lanza paulatinamente alrededor del mundo en diferentes canales. Fue algo increíble ver a la gente responder a Unorthodox, y fue grandioso que los actores recibieran todos esos comentarios.





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