23 de June de 2026

Adrian Dunbar

Desde los 1980s, el actor, productor y director irlandés Adrian Dunbar ha trabajado en cine, teatro y televisión. A inicios de su carrera, protagonizó las películas My Left Foot y The Crying Game, seguido por decenas de roles en producciones de teatro y series de televisión. Recientemente, interpretó a un policía que salió del retiro en Ridley, para el cual también es productor asociado. Aunque representar a detectives es familiar para él, Ridley es diferente y complejo, explica Dunbar, y no sólo por su pasión por el jazz. Dunbar habla de su interpretación del rol, de la calidad de las series de televisión actuales y de la popularidad de los shows de detectives.

TV SERIES: ¿Qué lo atrajo al proyecto? Es diferente a otras cosas que ha hecho, ¿verdad?
DUNBAR: Sí. Lo que me atrajo primero que todo fueron unos guiones excelentes que recibí de Paul Matthew Thompson, a quien he conocido por años. Sabía que Paul era muy buen escritor, especialmente en este género. Y estaba trabajando nuevamente con Jonathan Fisher, quien había sido productor en una serie titulada Blood que hice para All3Media. Ridley ya partía de un buen lugar. Comencé a leer los guiones y pensé que el primer capítulo era muy bueno. El desenlace fue fantástico. La dinámica entre los protagonistas fue interesante. No tiene una estructura normal. Trata sobre un policía retirado a quien vuelven a llamar, pero que no opera bajo las mismas reglas que los demás. Es un poco más loco, pero está lidiando con cosas muy serias que ocurrieron en el pasado. Perdió a su esposa e hija en un terrible incendio en el hogar. Esa es la temática que permea todos los cuatro episodios. Y todo se resuelve magistralmente en el capítulo cuatro, donde concluyen toda la historia. Ridley contaba con cuatro capítulos de una hora y media cada uno, lo cual es bastante. Así es que es un proyecto grande.

TV SERIES: ¿Cómo interpretó el rol, especialmente desde que había interpretado previamente a un policía, el superintendente Ted Hastings, en Line of Duty?
DUNBAR: A veces miro las cosas de afuera hacia dentro en lugar de adentro hacia afuera. Los elementos que se tratan de adentro hacia afuera se resuelven solas porque es su pasado. ¿Cómo afectará eso su actitud, estado de ánimo y sentimientos sobre el mundo?, y ¿cómo regresará al mundo de donde surgió la tragedia? Pero de afuera hacia dentro, es increíble lo que ocurre cuando se quita el uniforme. Lo sabía por algunas escenas en Line of Duty donde no tenía puesto el uniforme y lo mucho que eso transforma. Confiaba en que una vez que viviera de civil, donde no tuviera que llevar un corte de pelo de policía, y no tuviera que esforzarme en mi acento del norte de Irlanda, como hice en Line of Duty, las cosas cambiarían completamente con bastante rapidez. Y eso parece ser lo que ocurrió. El personaje es muy distintivo y estaba [al aire libre]. Mi personaje en Line of Duty fue un personaje que estaba en interiores. Rara vez estaba afuera. Siempre me estoy moviendo en este show, lo cual es grandioso. Pensé que todos esos elementos le permitirían a la audiencia dejarme reinventarme.

TV SERIES: Y no tuvo que decir ‘atrapando a policías corruptos’, ¿verdad?
DUNBAR: No. [El personaje] no hace nada de eso. No es el tipo de hombres que utiliza refranes.

TV SERIES: Ridley es copropietario de un bar de jazz. Usted tiene habilidades musicales. ¿Integra esas habilidades y su pasión por la música al show?
DUNBAR: Absolutamente. Empecé a leer los guiones y a mantener conversaciones, y me dije: Vamos a grabar esto en Manchester, en el norte de Inglaterra, en invierno. Es bastante sombrío. ¿Por qué no inventamos un lugar y le damos algo que hacer? Mi idea era que en su jubilación dirigiera este club de jazz. Es un fanático del jazz. Así es que dirigiría este club con una vieja amiga llamada Annie, interpretada por Julie Graham. Yo canto un poco. Quizás se levanta el personaje y canta una vieja canción. Entonces dije, también me gustaría un lugar cálido porque todo lo demás es tan frío y sombrío. Algún lugar donde podamos ir donde sea un poco más colorido, haya un poco más de calor y un poco de música. Entonces empecé a pensar, bueno, necesitaremos una banda de jazz. Déjame ver si hay gente en el norte. Me encontré con este increíble artista, Richard Hawley. Empecé a escuchar el trabajo de Richard. Gran parte de esa música se basa en el dolor masculino. Tiene algunas canciones increíbles. Al final de cada episodio, tocamos una de las canciones de Richard y entramos y salimos de la historia. Las canciones no tienen que ver específicamente con la historia, pero emocionalmente están en el lugar correcto. Fue un poco arriesgado. De repente, al final de un show de policías, la banda entra en acción, cantamos una canción y vemos cómo se desarrolla el desenlace, pero está funcionando. A la gente le ha gustado. No ha sido un problema. Eso ha sido un verdadero triunfo para mí, en particular, sugerirlo. Y los chicos fueron lo suficientemente valientes como para llevarlo a cabo.

TV SERIES: ¿A qué atribuye la continua popularidad de las series de crimen y detectives?
DUNBAR: La primero es que es el punto de acceso para todas las grandes historias. ¿Dónde encuentras el verdadero interés del ser humano?, ¿dónde existen todos los dilemas morales? Bueno, la primera persona en acceder a ellas usualmente es el detective. Es el que está uniendo las piezas y dice que esto o aquello ocurrió, estos son los elementos y esta es la persona. ¿Cuál es el motivo? Hemos sido astutos en la televisión, tenemos veterinarios o médicos, y tratamos de encontrar otros medios de acceso. Pero finalmente, recae sobre el detective. Y todo comenzó hace tiempo, con Eliot Ness y Damon Runyon, y todos estos hombres que tuvieron el primer acceso. Los periodistas, especialmente en Estados Unidos, han recibido el acceso a la escena del crimen mucho más rápido que [en el Reino Unido]. Por supuesto, tuvimos a tipos como Arthur Conan Doyle y Sherlock Holmes resolviendo las cosas científicamente.
Creo que nos interesa porque nos atraen los dilemas morales. Todos tenemos dilemas morales en nuestras vidas y nos preguntamos cómo responderíamos a la situación [representada en la serie de televisión]. Eso es lo que hace buenas series como Happy Valley, Vera y otras de este género: El dilema moral. Lo que ha cambiado es que lods protagonistas son ahora mujeres y los dilemas son más específicos. Y se pueden explorar temas o actitudes actuales. Eso es lo que alimenta las líneas argumentales, lo que me parece realmente bueno.

TV SERIES: Ha trabajado en cine, teatro y televisión. ¿Cuáles son los retos creativos de cada uno?, ¿tiene alguna preferencia?
DUNBAR: No tengo un favorito. Los retos son diferentes. La televisión es el medio del momento. La gente solía llamarla el ‘medio’ de la televisión porque no era única ni estaba bien hecha. Pero ha cambiado desde entonces. Cuando llegué a la televisión en los años ’80, era bastante lenta. A veces era como caminar sobre melaza: Los diálogos, la puesta en escena, todo. Ahora, como se ve en pantalla grande y se puede ver en diferido, los valores de producción se han disparado. La calidad es mucho mayor. Muchas grandes estrellas se han pasado a la televisión, dándole un nuevo nivel.
Cuando dentro de 50 años veamos lo que hacía la televisión la gente no se fijará en lo que ocurría en el cine. Muchas películas me parecen bastante ligeras. No creo que se aplique el mismo rigor al cine que a la televisión. Se podría pensar lo contrario. Pero las películas son bastante ligeras: Triangle of Sadness y The Banshees of Inisherin, entre otras. No te zarandean como la televisión. De vez en cuando salen películas maravillosas y me gusta el cine independiente. Me gustaría hacer un poco más de cine independiente. Pero, de momento, la televisión es lo más importante.
El teatro siempre estará cerca de mi corazón. Pero el teatro es muy caro, y hoy en día sólo puede verlo un cierto número de personas. Es difícil saber hasta dónde puedes llegar en el teatro para marcar la diferencia. Es estupendo ver nuevas versiones como To Kill a Mockingbird y recordar a los clásicos.
Pero las disciplinas para un actor son completamente diferentes. En el teatro utilizas todo el cuerpo y eso es un lenguaje totalmente distinto. En la televisión, estás en primer plano. La televisión y el cine están mucho más cerca. En este momento, creo que la televisión tiene ventaja sobre todo el mundo.

TV SERIES: ¿Cómo ha visto que ha evolucionado la narrativa televisiva del norte de Irlanda en las últimas dos décadas desde que finalizó el conflicto norirlandés?
DUNBAR: Ha habido un cambio en la cantidad de trabajo que se está realizando ahí, en la calidad y en las habilidades de los técnicos y mejoras en las instalaciones que tenemos. Y por supuesto, también hay que destacar a los actores que han surgido. La BBC y [otras] compañías estaban tratando de realizar proyectos en el norte de Irlanda, explicando lo que estaba ocurriendo al resto del mundo. La mayoría de las narrativas trataban sobre alguien que llegaba del exterior y trataba de entender por qué todo el mundo se estaba matando. No puedes hacer eso sin ser condescendiente. Durante mucho tiempo se nos trató con condescendencia en lo que respecta a nuestras historias, hasta que la gente local empezó a [hablar] por sí misma. Y eso es difícil porque a veces no quieren permitir que las actitudes locales aparezcan en la pantalla, ya que las actitudes locales pueden ser polarizadoras. Así es que fue difícil, pero hay muchas más cosas interesantes desde el punto de vista político que está surgiendo ahí.





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