PREMIUM: El showrunner de Boardwalk Empire habla con TV Latina sobre los retos de representar al mundo de los mafiosos que surgieron durante la Ley Seca en Estados Unidos en los años ’20 en la exitosa serie de HBO.
Luego de trabajar como escritor y productor ejecutivo de The Sopranos, ayudando a convertirlo en el drama que cambió el género, Terence Winter recibió el libro Boardwalk Empire, una historia de Atlantic City, y fue preguntado por los ejecutivos de HBO si tenía potencial para ser una serie televisiva. De hecho, sí.
TV LATINA: ¿Qué tan difícil es lograr que el espectador simpatice con los mafiosos?
WINTER: Si realmente eres honesto sobre la representación de cualquier ser humano y muestras cada aspecto de su personalidad, encontrarás algo con lo que puedes identificarte, aún en las personas más malvadas. Considera a un hombre como Al Capone. Generalmente, en las películas tienes un tiempo limitado para contar la historia, por lo que mayormente verás a Al Capone representado como el hombre con el fieltro blanco, el cigarro, las metralletas y la violencia. Pero en un show televisivo, tenemos el lujo de invertir mucho tiempo con estas personas y de realmente ahondar en el personaje. Entonces verás esos momentos cuando Al Capone está en casa con su hijo sordo y dirás, “wow, este tipo realmente ama a su hijo”. Ciertas cosas que le ocurrieron fueron informadas por los eventos que le sucedieron en su vida y de repente, la situación se complica mucho más, ¿cómo se convirtió esta persona en este mafioso, en un despiadado asesino? Y una vez empiezas a profundizar en el tema, lo que estaba en blanco y negro se convierte en gris, y repentinamente ya no sabes qué pensar.
Nos pasó lo mismo con The Sopranos. La gente amaba a Tony y su relación con sus hijos y su esposa. El espectador sentía que este hombre era un gran oso de peluche y de repente se involucra en un horrible acto de violencia, y dices, “¡pensé que me gustaba este tipo!”. Entras en un real conflicto. Sí, me cae bien, pero no me gusta ciertas cosas que hace.
TV LATINA: ¿Qué tan importante fue The Sopranos para el género del drama?
WINTER: Tremendamente importante. The Sopranos dio vida a una gama de shows como The Shield, Breaking Bad, Mad Men, y definitivamente mi show. La idea de que puedes tener a un antihéroe como protagonista abrió la posibilidad de la exploración. The Sopranos fue diferente en su narrativa: no gratificaba a la audiencia, asumía que el televidente era inteligente y no menospreciaba al público. El show no malcriaba al televidente dándole respuestas a cada interrogante y no necesariamente te hacía sentir bien muchas veces. Mucho de lo que hay en televisión abierta busca hacerte sentir que todo va a estar bien: aprehendimos al asesino, esta es la respuesta y ¡compra este jabón! The Sopranos no te hacía sentir así. Usualmente al final de un capítulo pensabas que no todo estaba bien, que el mundo puede ser un lugar perverso, no lograste la respuesta que buscabas y no estabas seguro de cómo terminaría, estaba abierta a la interpretación. Para mí, eso es más entretenido y mucho más interesante, pero también puede ser muy desconcertante para la gente. El final del show confundió al público porque no se le dio una explicación de lo que pasó.
TV LATINA: ¿Cuánta investigación hizo antes de realizar Boardwalk Empire?
WINTER: Probablemente investigué seis meses sólidos antes de empezar a escribir como tal. Pero una vez supe lo que era el show y dónde se situaría, lo primero fue leer sobre Atlantic City. El show tiene muchos componentes distintos. Hay un elemento político, por lo que tenía que saber lo que ocurría en la política durante la administración de Harding, la óptica de la Ley Seca y el derecho a voto de la mujer. También hay un elemento de la Primera Guerra Mundial, porque Jimmy es un veterano, entonces tuve que investigar eso. La cultura popular: películas, libros de la época, cómo hablaba la gente, las coloquialismos. Leí muchos periódicos y novelas de la época. Aunque el show se sitúa en 1920, no todos seguían la moda de los años ’20. Traté de sumergirme en cada aspecto de la cultura o el tiempo. En la historia del mafioso, supe que definitivamente Arnold Rothstein, Al Capone, Lucky Luciano y Meyer Lansky iban a ser personajes. Investigué sus vidas para saber si quería organizar algo, no va a ocurrir por cuatro años en el show, pero necesito saber qué es lo que viene en la vida de esta persona porque quizá quiera sazonar el programa un poco con un anticipo de hacia dónde van estos personajes.
TV LATINA: El trato entre Arnold Rothstein, Al Capone, Lucky Luciano, Meyer Lansky y Nucky, ¿está basado en situaciones de la vida real?
WINTER: Trato de ser preciso con la cronología de la historia. Nunca cambiaré eventos mundiales o el tiempo en que sucedieron. No reescribiré la historia, pero trato de rodear a estos personajes con suficiente gente ficticia que mantendrá al público interesado. Cuando comencé a escribir, me preocupó el hecho de que como la audiencia conoce la historia de Al Capone, Luciano, Meyer Lansky y Arnold Rothstein, o la pueden buscar en Google fácilmente, estarían adelantándose a la historia. Cada vez que pongo a Arnold Rothstein en peligro, se sabe que no morirá hasta 1928. Puesto que Nucky es ficticio, si está en problemas, realmente está en peligro. Jimmy Darmody es ficticio, y por mucho que la gente no pudo aceptar la idea que este personaje podía morir, porque estamos tan entrenados por décadas de televisión en pensar que “no puedes matar al segundo protagonista del show”, murió. Eso envía un mensaje de que nadie está realmente a salvo en el programa. Es una representación precisa de la vida del mafioso. Los únicos que están a salvo son las figuras históricas, pero sólo están a salvo hasta que la historia los alcance.
TV LATINA: ¿Qué tan importante fue construir el set en Brooklyn?, ¿cuáles han sido los retos asociados con la recreación de Atlantic City?
WINTER: El primer lugar que miramos para filmar el show fue en el mismo Atlantic City, lo que tiene mayor sentido puesto que el show se sitúa ahí. Desafortunadamente, 99 por ciento de lo que existió en 1920 ya no existe. Puede haber tres ángulos de cámara que mostrarían como era, pero si mueves la cámara una pulgada hacia la derecha, se acabó.
Luego de buscar durante algún tiempo, decidimos que lo más sensato era grabar en la ciudad de Nueva York y el Steiner Studios en Brooklyn es donde tenemos nuestra sede, nuestras oficinas de producción, de escritores y nuestros sets. Luego el gran reto fue el malecón. Cuando estaba escribiendo el show y comencé a investigar, y vi las fotos de cómo era el malecón de Atlantic City, pensé que no había manera de hacer este show. Era muy costoso, era imposible. Cuando entregué el guión, describí el malecón como Times Square en el océano, alrededor de 1920: un enorme hotel tras otro, la rueda de la fortuna, era una atmósfera carnavalesca, con luces hasta donde alcanzaba la vista. Y para ser claro con HBO, cuando entregué el piloto, les di 15 páginas de fotografías de Atlantic City, para que visualmente tuvieran una idea a lo que me refería cada vez que mencionaba el malecón.
Y alrededor de ese tiempo, HBO había emitido la miniserie John Adams que fue fantástica. Transmitieron un segmento detrás de bastidores que mostró todo el trabajo digital que pudieron realizar en los efectos visuales. Quedé atónito. No tenía idea de que algunas de las cosas que vi en la miniserie se hicieron digitalmente: paisajes de la ciudad de Boston de 1770 en la distancia. Hubo una toma de Paul Giamatti subiendo una escalera y detrás de él repentinamente aparece digitalmente el palacio de Versailles. Y por primera vez, pensé, “wow, existe la posibilidad de hacer esto si podemos lograr algo así”.
En las reuniones iniciales pensamos que si podíamos construir una sección lo suficientemente grande para nuestro malecón, que sea práctica, y luego expandirla con efectos visuales, crearíamos la ilusión de que estamos en el océano, y que el malecón tendría millas de extensión, y que todos los edificios tendrían altura. Y eso es exactamente lo que hicimos. Construimos una réplica de 300 pies del malecón de Atlantic City en un estacionamiento en Greenpoint, Brooklyn, rodeada de containers. Es masiva, todavía no puedo creer que este es nuestro set. Luego, eso es ampliado y rodeado de pantallas verdes, y mucha de la acción tiene lugar ahí. Pero cuando lo ves en televisión de repente [aparece] el Océano Atlántico con su oleaje en la playa de este estacionamiento de Brooklyn.
TV LATINA: ¿Cómo colaboró con Martin Scorsese, quien dirigió el piloto?
WINTER: La colaboración fue desde el principio. La idea fue de organizar lo que sería el show y la época en la que se situaría. El libro Boardwalk Empire es esencialmente la historia de Atlantic City y corre desde mediados del siglo 19, cuando literalmente era un pantano lleno de mosquitos, hasta el presente. HBO me dio el libro y me dijo que lo leyera para ver si había una serie de televisión ahí, y me enfoqué en los años ’20. Eso fue lo que originalmente le presenté a Marty: la Ley Seca y el nacimiento del crimen organizado en Estados Unidos. La Ley Seca fue lo que hizo millonarios a los mafiosos y los obligó a organizarse porque se estaban matando por esto. Marty estaba muy interesado en explorar esa época y en mi idea de narración de formato largo que podría extenderse por horas. Hicimos 83 horas de The Sopranos, así que realmente puedes profundizar en estos personajes. Entonces escribí el guión. Al comienzo, él sólo tenía que estar involucrado como productor, pero leyó mi guión, me llamó y me dijo que estaría interesado en dirigir esto. ¡Quedé estupefacto!
TV LATINA: ¿Cada cuánto ocurre eso?
WINTER: ¡Nunca! Fue algo muy grande y halagador para mí que Marty dijera que estaría interesado en hacer el piloto. No exagero cuando digo que él es la razón por la que incursioné en este negocio en primer lugar. Taxi Driver fue la primera película que vi que me hizo prestar atención al proceso de cine: quién hizo esto y por qué esto es diferente a otras películas. Eso fue lo que inició mi viaje en este negocio. La idea de trabajar con él y que dirigiera algo que escribí, y luego ser mi socio en este show, realmente fue impactante para mí. Marty asumió la dirección, dirigió el piloto y desarrolló el look para el show.
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