Presidente ejecutivo
Associação Brasileira de Telecomunicações por Assinatura (ABTA)
Una de las recientes noticias en el panorama televisivo en Brasil ha sido la aprobación de la ley audiovisual 12.485. Dicha medida obliga a los operadores de televisión paga a ofrecer más canales brasileros, mientras que los programadores de canales de cable deberán incluir en sus parrillas al menos 3,5 horas de programación producida localmente para el horario estelar.
El consenso entre los principales jugadores de televisión paga en Brasil es que aún es muy prematuro establecer el verdadero impacto que tendrá la aplicación de la nueva legislación audiovisual, pero algunos han expresado su preocupación con la nueva medida anunciada por el gobierno.
“La ley es la ley y no tiene sentido estar en contra”, dice Alexandre Annenberg, presidente ejecutivo de la Associação Brasileira de Telecomunicações por Assinatura (ABTA). “Nosotros no estábamos de acuerdo con algunos puntos de la nueva regulación, especialmente el que [habla sobre] las cuotas de programación nacional. Nosotros teníamos una posición contraria”.
Uno de los principales obstáculos para los programadores será la manera en que organizan sus grillas. “Ese es exactamente el problema, ahora que todos los programadores están trabajando para la modificación de la grilla, que no es un problema sencillo”, explica el ejecutivo, agregando que “nuestra única preocupación es que el abonado no tenga un aumento de precios por la fuerza de estas nuevas disposiciones”.
Sin embargo, sostiene Annenberg, la regulación abrirá el mercado en términos de competencia y nuevos operadores, lo cual según el ejecutivo, es positivo. “Los beneficios de la ley son más importantes que algunos de los problemas”, dice.
Entre tanto, Annenberg resalta la importancia de la creciente clase media en el país, que ha generado “un impacto muy importante”, puesto que ahora este segmento tiene el poder adquisitivo para acceder a los servicios de televisión paga. Además de enfrentar los desafíos con la nueva legislación audiovisual en el país, el ejecutivo destaca que existen otros retos en Brasil.
“Nosotros tenemos licencias para televisión de cable en cerca de [aproximadamente] 500 ciudades", dice Annenberg. "Si usted considera que en Brasil tenemos 5.500 ciudades, se puede ver el potencial que existe para la construcción de una infraestructura para servir todo este enorme potencial de futuros televidentes. Entonces este es el mayor desafío de todos, sin duda”.
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