NUEVA YORK: Don Browne, presidente de Telemundo, se unió a Annie Wegelius, directora de programas de Sveriges Television (SVT) de Suecia; y Joe Calabrese, chair de entretenimiento, medios y prácticas deportivas de O’Melveny & Myers; como panelista en la sesión In Search of a Global Audience organizada por The Paley Center for Media International Conference y moderada por Anna Carugati, directora editorial del grupo de World Screen.
Carugati comenzó la charla hablando sobre la importancia del mercado internacional, notando la manera en que Telemundo ha reestructurado su modelo de negocios para integrar a los televidentes fuera del área hispana en Estados Unidos al convertirse en una compañía de contenido. “Yo tengo antecedentes con el contenido”, comentó Browne, “y creo que el contenido fue rey ayer, hoy y siempre”. Señaló que el contenido es “la divisa del futuro”, atribuyendo la financiación de Telemundo por parte de NBC y GE como soportes para guiar a la empresa hacia la creación de contenido. Al hacerlo, Browne explicó que la oferta para el mercado estadounidense era “evolucionado y vanguardista”, generando fuentes de ingresos que permiten a Telemundo convertirse en un jugador internacional. “Nuestro contenido, aunque producido para los hispanos en Estados Unidos, tiene éxito alrededor del mundo y se ha convertido en una fuente de ingresos enormes para nosotros”.
Tras el aporte de Browne, Carugati dio oportunidad a Wegelius, quien como comprador de contenido es parte de un panorama sueco particular. “Si analizas a Suecia, que mucha gente considera uno de los países más progresivos del mundo…, tenemos una de las más altas tasas de adopción digital per cápita”, comentó Wegelius. Mientras que los servicios por demanda están floreciendo en Suecia, “no conocemos un mejor mercado para la televisión tradicional. Hace unas semanas tuvimos sintonía histórica en el país. Las televisoras comerciales nunca han hecho tanta plata como en este momento y las productoras no han tenido tantos encargos como ahora. La ejecutiva agregó que desde su óptica, “no es un mercado de compradores”, debido a la explosión de canales digitales ha llevado a los estudios de Estados Unidos cerrar acuerdos con los compradores de canales comerciales más grandes, dejando sólo “las migajas” atrás. Wegelius luego habló sobre los pro y contra del cierre de acuerdos, notando que “siempre hay un riesgo de sellar acuerdos internacionales con programadores que luego pasan por una sequía creativa”. Para la fortuna de SVT, su acuerdo con HBO ha provisto de programas que “no necesariamente nos da rating, pero nos da un perfil”.
Por su parte, Calabrese conversó acerca de lo que ha sido el colapso de ingresos televisivos tradicionales, que comenzó con ventas en Estados Unidos, que conllevó a ventas internacionales y luego acuerdos de sindicación. “Hay mucho de mis clientes y ex clientes que tiene hogares muy bonitos en Bel-Air basado en ese modelo”, bromeó. “Con algunas excepciones…, las reglas de la sindicación han cambiado al panorama aquí. Los productores de televisión no suelen quedarse con los derechos. ¿Cómo lo hacen ahora? Actualmente, los programas para el horario estelar los hacen en los estudios o por las cadenas y el modelo es muy diferente. Pero no hay una regla, sólo contenido. Los eventos en vivo es donde el negocio permanece. Siempre tendrás sintonía en la pantalla por los eventos en vivo”.
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