A través de su carrera, Chris Brancato, galardonado escritor y showrunner, ha sido testigo de la evolución del negocio televisivo. Comenzó cuando el panorama de televisión en Estados Unidos consistía principalmente de tres televisoras y vivió durante la proliferación de canales de cable y luego servicios de streaming. Había escrito o producido alrededor de 250 horas de televisión, desde Beverly Hills, 90210 hasta The X-Files, Law & Order: Criminal Intent y Hannibal, antes de co-crear Narcos. Su show más reciente es Godfather of Harlem, que fue adquirida por EPIX para una segunda temporada. Brancato comparte sus experiencias sobre investigar temáticas, presentar shows, crear historias y mantener a las audiencias regresando por más.
TV LATINA: ¿Cómo ha visto evolucionar el arte de narrar historias?
BRANCATO: La televisión ha cambiado significativamente y tal como suele ocurrir en nuestro negocio, dicho cambio fue impulsado por la tecnología más que cualquier otra cosa. Durante décadas existían tres principales cadenas de televisión. Luego la proliferación del cable llevó a docenas de otros canales, básicos y premium, que paulatinamente influenciaron el cambio de dirección en la comunidad creativa. Los shows ya no tenían que atraer a la mayor audiencia posible. Con una menor sintonía que se necesitaba para sostener un show de cable o tarifas de suscripción para apoyar a los canales, la programación se podía orientar más a una audiencia de nicho. Se comenzó a desarrollar protagonistas antihéroe nunca antes vistos, tal como Vic Mackey de The Shield o Tony Soprano. Los televidentes apreciaron la representación de personas en situaciones que no eran tan prístinas y motivaron a los creadores a desarrollar más contenido en ese sentido.
El siguiente avance tecnológico fueron los servicios de streaming y su capacidad de presentar shows alrededor del mundo. [Fomentó] el desarrollo de series fantásticas de 10 capítulos, distinguidas principalmente por una mayor cantidad de dinero invertida por episodio, segundo por la adquisición de actores que previamente no hubieran considerado trabajar en televisión y tercero, la transición de muchas personas del mundo del cine que llegaron a este medio que antes habían descartado.
Actualmente, puedo realizar cualquier historia si puedo encontrar ejecutivos que crean que puede ser un éxito comercial. Nada es restringido. Hay ciertas cosas que se convierten en buena televisión y otras no, siempre será así. Pero actualmente, existe una increíble libertad creativa.
TV LATINA: ¿Es más fácil que se adquiera un show actualmente?
BRANCATO: En mi opinión es más difícil que un show salga al aire en Estados Unidos por una sencilla razón: El sistema de tres televisoras motivó a que cada estudio desarrollará contenido masivamente con la esperanza de obtener un éxito, el cual compensaría todas las pérdidas. Ahora, según los estudios, cada show opera con márgenes significativamente menores. Sólo se están realizando 10, 20 o 30 shows. Cada ejecutivo de canales que decide poner algo al aire está apostando su carrera basado en el éxito del programa porque serán despedidos si dos o tres shows no logren el éxito. Por lo tanto, hay mucho temor y ansiedad. Se analiza mucho lo que el competidor está haciendo. Además, los canales necesitan encontrar un show que genere conversaciones. AMC lo logró con Mad Men y luego Breaking Bad. Netflix tuvo House of Cards y Narcos.
Cuando escribía mis shows de una hora durante la época de la televisión abierta, la historia tenía un principio, desenlace y final. Resolvíamos la crisis del episodio, pero dejábamos elementos interesantes sin resolver que motivaban a la gente a ver el siguiente capítulo. Eso no ha cambiado. La gente pregunta sobre la diferencia entre escribir Narcos para Netflix y hacerlo para las televisoras. La verdad es que nada. Sabíamos que era necesario resolver algo porque queríamos satisfacernos en la hora de televisión. Pero también sabía que era una drama serializado continuo y necesitábamos dejar ciertos elementos sin resolver para que los televidentes vieran el siguiente episodio.
Es lo mismo para mi nuevo show, Godfather of Harlem. Analizo los 10 capítulos y pregunto qué es lo que intentamos lograr en este episodio y qué dejaremos incógnito para que la audiencia quede a la expectativa.
TV LATINA: ¿Cómo surgió Godfather of Harlem?
BRANCATO: Me contactó Forest Whitaker y dos productores que estaban interesados en contar la historia del gánster Bumpy Johnson. Había escrito una película sobre él en los ’90 bajo el título Hoodlum. Al inicio no me interesó trabajar con el personaje y se lo cedí a un amigo que sí le interesó. Luego mi amigo me contactó y me dijo, ‘estoy luchando sobre cómo hacer esto, ¿estarías interesado?’. Analicé su material y pensé que lo que se me había olvidado era que Bumpy Johnson y Malcolm X eran amigos. De inmediato le dije a mi co-escritor, Paul Eckstein, sé exactamente lo que debe ser este show. El programa trata sobre el enfrentamiento entre el crimen y los derechos civiles al inicio de los ’60 en Harlem. Durante meses me base en esa premisa.
Cuando comencé a investigar, [descubrí que] todos los integrantes de Nation of Islam de Malcolm habían sido criminales. Descubrí que Adam Clayton Powell, un predicador y congresista de Harlem, tuvo el mismo abogado que el mafioso Frank Costello. Pude ver todas las diferentes formas en que los esfuerzos de los grupos de ciudadanos de segunda clase en Estados Unidos buscaban mejorar sus circunstancias económicas, que generalmente provenían del crimen porque no tenían restricciones, y que también fueron paralelos a su movimiento social de Estados Unidos. Por ejemplo, los irlandeses en 1850 estuvieron [en la parte más baja del estrato social en Estados Unidos], pero para 1960, hubo un presidente irlandés. La teoría que Forest, Paul y yo comenzamos a trabajar era que el crimen se convierte en el primer paso para que una comunidad de inmigrantes logre prominencia social, política y cultural. Esto es porque el crimen genera dinero, el cual compra poder político que conlleva al poder social y cultural. Observábamos esto en diferentes grupos: Los irlandeses, italianos y alemanes que habían llegado a Estados Unidos. La experiencia del afroamericano es similar en términos de estrato social, pero también completamente diferente porque en su mayoría llegaron al país en contra de su voluntad. Aunque hay un límite en la cantidad de comparaciones que se puede hacer sobre la comunidad afroamericana como grupo de inmigrantes en comparación con otros, existen algunas similitudes sobre cómo el crimen se convierte en punto de partida a nivel económico.
Nos fascinó esto. Sabíamos que el show tenía la oportunidad de abordar temáticas que están ocurriendo en Estados Unidos como las divisiones políticas, la derecha e izquierda, abuso policial, el inicio de movimientos sociales como Black Lives Matter y adicción a los opioides. Todo esto estaba ocurriendo en Harlem en su momento. Sentimos que podíamos estudiar esa época con un actor increíble como Forest Whitaker, entre otros, y desarrollar un show que examinara las temáticas vigentes de nuestra cultura y país. Al mismo tiempo, podía hacer algo amaba, lo cual es tomar una historia real que he investigado y hacerla ficción. Tiene que ver con crear historia ficticia que apunta a capturar la esencia de la época, la forma cómo la gente hablaba y cuáles eran sus actitudes, sin ser restringido por una demostración documentaria de la realidad. Hay que crear drama y hacerlo entretenido.
TV LATINA: Al tener éxito en el mundo lineal, un escritor tenía la oportunidad de compartir detrás de cámaras. Actualmente, ¿existe eso en menor medida con los servicios de streaming?
BRANCATO: Es una profesión muy difícil y competitiva. Steven Bochco [creador de Hill Street Blues, L.A. Law y NYPD Blue] en su primer día en Universal en 1963, iba a un kiosco de fumadores donde los escritores se reunían después del almuerzo. La conversación entre los escritores veteranos era que el negocio estaba terrible y que nunca había sido tan malo para los escritores. Bochco escuchaba todas estas quejas. Luego uno de los escritores veteranos lo miró y le dijo que hace 10 años estaban teniendo las mismas conversaciones. Los escritores siempre se quejarán.
Es cierto que durante los ’60, ’70 y ’80 los escritores de televisión eran menospreciados en comparación a los escritores de cine. Pero si lograbas el éxito y escribías cientos de capítulos con retransmisiones [generabas mucho dinero para la cadena].
Estamos entrando a un mundo de sólo 10 episodios por temporada, donde una plataforma de streaming adquiere un show para su inventario y ¿para dónde va?, ¿a ninguna parte? En términos generales, una de las cosas que preocupa a mi gremio y escritores es que queremos asegurar que nos compensen apropiadamente no sólo por el uso inicial del show, sino también por la reutilización a través de los años. Espero que eso sea parte de las negociaciones en los estudios.
Aunque la multiplicidad de plataformas de streaming crea un mayor campo de empleos para los escritores, sigue siendo difícil convertirse en escritor para un programa de mayor duración. Debes tener una trayectoria comprobada para crear tu propio show. Es una situación como el cuento del huevo y la gallina. Sin embargo, es un tiempo muy bueno para los narradores de historias.
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