En ninguna parte es más apropiada la frase “la pluma es más poderosa que la espada” que en la descripción del trabajo de Armando Iannucci. Su sátira política, The Thick of It para la BBC, producida en estilo cinema-verité, da una mirada a los mecanismos internos del gobierno británico contemporáneo. Luego fijó su mirada a través del Atlántico y produjo Veep para HBO.TV LATINA: ¿Cuándo se interesó inicialmente por los políticos y el proceso político?
IANNUCCI: Mi interés comenzó a una muy temprana edad, cuando tenía unos 12 ó 13 años. Yo era un geek de la política. Siempre leí la cobertura política en los periódicos y lo veía en televisión. No sólo trasnochaba durante las elecciones en el Reino Unido, sino también para las elecciones en Estados Unidos, me fascina. Hay algo de drama en ello, en estos edificios reconocidos y en las personas que entran y salen de ellos, así como en lo decisivo de un resultado de elecciones y el efecto que puede tener sobre alguien.
TV LATINA: Las únicas representaciones que ilustran lo que ocurre en esos edificios han sido pocas series y películas de televisión.
IANNUCCI: Lo que quise hacer en The Thick of It y Veep es mostrar lo que realmente ocurre, no disfrazarlo como glamoroso o siniestro. Esa es la otra parte. Siempre nos presentan las cintas de espías y las historias maliciosas de conspiración, o de lo contrario, el alto drama. Quise mostrar la realidad y al tiempo, hacerlo chistoso.
TV LATINA: ¿Cree que el alocado comportamiento de algunos políticos son exacerbados por el hecho de que actualmente hay un ciclo noticioso de 24 horas?
IANNUCCI: No sólo de 24 horas, es el hecho de que si estás en una función privada, y si alguien tiene un teléfono con una cámara, puede grabar algo y accidentalmente poner un video en Internet que no tuvieron la intención de postear. Es una pesadilla y en realidad tengo algo de empatía por los políticos porque esperamos que funcionen las 24 horas y hacer todo absolutamente bien, mientras preservan su imagen para parecer energizados y juveniles. Ponemos una presión increíble sobre ellos. Muchos políticos hoy en día invierten su tiempo anticipando cómo se analizará algo en los medios, lo que casi moldea sus pensamientos.
TV LATINA: ¿Ha escrito algunas escenas locas y luego ha descubierto que hay cosas que suceden en la política que son aún más alocadas?
IANNUCCI: Ocasionalmente escribimos algo estúpido que inventamos y luego se nos acerca un político y nos dice “¿cómo se enteraron de eso?”. En un capítulo de Veep, el Vicepresidente se presenta en el programa Meet the Press y obliga a que la Casa Blanca cambie sus políticas. Eso ocurrió la misma semana en que Joe Biden participó en Meet the Press y dijo algo sobre el matrimonio gay que obligó a Obama cambiar sus opiniones. Es muy gracioso cuando estas cosas ocurren. Hemos inventado legislaciones que pensamos eran divertidas y luego nos enteramos que seis meses más tarde se convirtieron en ley.
TV LATINA: En Veep, ¿le permite su estilo de cinema-verité captar la comedia que está buscando?
IANNUCCI: Así es y lo iluminamos para poder movernos 360 grados en el set. Eso significa que es más rápido grabar porque no tenemos que reposicionarnos o volver a iluminar para todas las tomas en reversa. Significa que podemos fluir mucho más. Podemos filmar una escena completa sin interrupciones y luego incorporar algunas notas o sugerencias, grabarla otra vez, repetir el proceso y hacer modificaciones. Grabamos mucho material, pero usualmente terminamos el día a tiempo. Para los actores es un día muy pesado. Nunca descansan. Pueden estar sentados en una esquina, pero la cámara los puede grabar y sus micrófonos podrían estar prendidos y podemos escuchar lo que dicen. Siempre están en cámara, lo que les encanta, pero hace que la grabación sea intensa.
TV LATINA: ¿No se asimila eso a la gente que están interpretando? Muchos políticos hoy en día sienten que también deben estar en cámara.
IANNUCCI: Eso es en parte la razón por utilizar ese estilo, porque se desea ver la leve apariencia de temor en los ojos de los actores mientras doblan una esquina y se encuentran de frente con una cámara. Eso es lo que ocurre al mismo tiempo en la mente de un político, están inventando sobre la marcha y tratan de verse como si supieran lo que están haciendo. Debido a que cambiamos el guión hasta el último minuto, los actores no han tenido tiempo de familiarizarse con las líneas, lo cual es bueno porque le da un toque de nerviosismo a la actuación.
TV LATINA: Al preparar The Thick of It, ¿tuvo escritores que trabajaron en el gobierno?
IANNUCCI: Estos ambientes están llenos de chisme. Les gusta hablar. Si te acercas a ellos y les dices que quieres hacer un show y hacerlo real, no es un documental, no busco exponer un escándalo, no quiero derrocar a nadie, sólo quiero precisar los detalles, por lo que quiero saber las cosas aburridas: ¿A qué hora entras por la mañana, a qué hora sales, cómo es la oficina? Paulatinamente te comentan. Pronto tienes un cuadro detallado de cómo es la vida cotidiana.
TV LATINA: ¿Cómo resumiría los retos que los políticos ingleses enfrentan comparados a sus semejantes americanos?
IANNUCCI: Dos cosas. El poder se ha vuelto muy centralizado en el Reino Unido. Todo el poder reside en la oficina del Primer Ministro. Hubo un tiempo en que los ministros que manejaban los departamentos eran bastante autónomos, pero en los últimos 10 a 15 años, el poder se ha radicado en No. 10 Downing Street. Significa que los políticos ministeriales están bastante restringidos en lo que pueden hacer independientemente. Todo tiene que ser aprobado y comprobado dos veces. Si se equivocan en algo, son abandonados y reciben toda la culpa. ¡Pero además de eso, no hay dinero! Entonces sus políticas tienen que ser titulares, para que además no cuesten dinero.
En Estados Unidos, encontré que ya no hay más poder y lo que realmente ocurre es que debido a que hay tanto equilibro de poder, nadie sabe dónde reside el poder principal. Uno cree que está en la Casa Blanca, pero el Congreso puede bloquear eso. O el Congreso lo aprueba, pero la Corte Suprema lo revierte, entonces hay un poco de paranoia donde la gente no está segura si está en el empleo correcto.
TV LATINA: Hablando sobre Malcolm Tucker de The Thick of It. ¿Hubo alguien que sirvió como inspiración para él o es una mezcla de gente?
IANNUCCI: Son varias personas. Alastair Campbell, ex director de comunicaciones de Tony Blair, se considera el modelo, pero en realidad Malcolm Tucker está basado en un grupo más anónimo, llamado vigilantes, lo que los hace sonar como los Dementors en Harry Potter. Son personajes sin nombre que salen de Downing Street, llegan a los ministerios y les dicen lo que tienen que hacer, qué decir, cuánta plata tienen y lo que han hecho mal. Hay varios de esos y en esos está basado Malcolm. Creo que este tipo de personajes en la política actual es diferente. Trata sutilmente de demostrar que no es escurridizo y que es accesible, pero fundamentalmente es ese tipo de persona.
TV LATINA: Ha realizado webisodes, capítulos televisivos y películas. ¿Cuáles son las técnicas narrativas para cada una?
IANNUCCI: Con una serie de televisión, tienes que tener básicamente a todos trabajando en el mismo lugar donde comenzaron después de media hora para poder realizar el siguiente episodio. En el cine, puedes hacer lo que quieras con ellos, puedes matar a algunos de los personajes. En un capítulo, tienes que desarrollar tu argumento en los primeros cinco minutos, mientras que en el cine puedes retener algo hasta la mitad, puedes presentar un personaje al final.
Realizar contenido más corto en Internet es una nueva disciplina también, es muy conciso y cada palabra es importante. Tiene que ver con la precisión de lo esencial, pero es interesante. Todos estos medios están convergiendo de distintas maneras. Actualmente hay un look cinemático en las series de televisión. De hecho, los shows de televisión original son donde ocurren cosas dramáticas inesperadas a los protagonistas y son eliminados en la mitad de un episodio y así sucesivamente. Todas las reglas respecto de los hilos narrativos de la televisión convencional han sido obviados.
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