PREMIUM: El creador de Mad Men habla con TV Latina sobre la serie que ha redefinido el género del drama, y que ha sido galardonada con tres Globo de Oro consecutivos y cuatro Emmys para una serie de drama sobresaliente.
Con autenticidad histórica y un estilo visual pulido y distintivo, Mad Men da vida al mundo de la publicidad y a los hombres y las mujeres que lucharon para adaptarse al clima y tradiciones sociales de los años ’60.
TV LATINA: El show se sitúa en los años ’60. Es el pasado, pero un pasado reciente, todos estamos conectados a esta época de una u otra forma, ya sea que nuestros padres o hermanos mayores la vivieron, y nos influye hoy en día.
WEINER: Nací en 1965 así que escribo ficción. Para mí es igual que escribir sobre la Guerra Civil. Me gustó porque hay un sentido de distancia, y ese mundo tiene un elemento de fantasía. Estoy creando todos los detalles. Puedo situarlo en un entorno real y basarlo en gente real, pero son todas personas que ahora conozco. Creo que el comportamiento humano no cambia. Las reglas cambian y definitivamente la sociedad tiene la capacidad de cambiar. La tecnología definitivamente cambia, pero el comportamiento humano en sí, es lo que es. Los Diez Mandamientos tratan los mismos 10 problemas con los que tratamos de no lidiar actualmente. Hay un momento en uno de los primeros episodios cuando se quejan de que los niños son mal educados e irrespetuosos, y no son como cuando los adultos eran niños. Algo tan pequeño como eso es fascinante y eso no ha cambiado. En cuanto a las relaciones humanas y relaciones entre sexos opuestos, y lo que ocurre en la alcoba, esa es la parte divertida del show, de contarle a la gente lo que ocurría en la alcoba de tus padres y tus abuelos.
En términos del área laboral, mucho ha cambiado por las leyes, pero la gente sabe que el acoso sexual es incorrecto. Las actitudes raciales han cambiado. Mis hijos no tienen ninguno de los prejuicios que las generaciones previas tenían. Mis padres son grandes liberales y creen en la igualdad, pero lo hacían porque lo veían correcto, no sé si naturalmente no veían las diferencias. Mis hijos no las ven. Mis hijos no tienen ningún motivo de pensar que una anestesióloga haría que una operación sea peligrosa y no sé si mis abuelos o mi generación se sintió de esa manera.
TV LATINA: Hubo una escena cuando la familia estaba de picnic y arrojaba la basura. ¿Cómo logró obtener detalles tan específicos sobre la manera en que se comportaba la gente?
WEINER: Nací en la edad de arrojar basura. Recuerdo que la gente lo hacía. La gente literalmente se comía una hamburguesa y tiraba el papel por una ventana. Es difícil explicar. Era como respirar. Ese capítulo tenía que ver con mucho de lo que estoy escribiendo, que es sobre la gratificación materialista, lo insaciable que somos y cómo no es satisfactorio. No soy anti materialista, pero la historia ahí era básicamente sobre la basura. ¿Cómo sé un detalle como ese? No sé. No sé cómo sé mucho de todo esto. Tengo alguien que trabaja como asesor del show, Bob Levinson, quien trabajó en BBDO en los años ’60. Vio el piloto, me llamó y dijo “tienes una máquina del tiempo”. Trabajó en Lucky Strike en 1960. Yo sólo leía mucho. Supongo que es decepcionante para personas en cierto nivel saber que mi papá es científico y que no trabaja en publicidad. Pero se debe recibir crédito por la imaginación y el resto es como suerte cósmica. La otra cosa es que trabajo en televisión y puedes estar seguro que la dinámica de ser una persona creativa en televisión, lo cual es mi vida, es muy similar a los creativos que trabajan en una agencia publicitaria.
TV LATINA: Interesante. ¿Cómo así?
WEINER: Bueno, estás en una profesión donde eres creativo y puedes hacer dinero. Esto genera problemas muy singulares porque surgen interrogantes sobre tu arte. En realidad es una batalla entre arte y comercio. No puedes tener uno sin el otro y hay pocas profesiones donde tienes que contratar a personal creativo, y tolerar lo que viene con ello. La televisión es una de esas, lo que significa que el personal creativo no va a llegar sino hasta las 10 a.m., quizá no haga nada sino hasta las 4 p.m. Tendrás que dirigirte a un adulto como si fuera un niño, hacerlo que haga su trabajo, y eso es parte de la publicidad, y de la producción televisiva. Eventualmente, tendrás que decir, “¿dónde está el trabajo?”. Así son las cosas, el personal creativo no puede trabajar bajo presión y al mismo tiempo no puede trabajar sin ella. Todo eso fue parte del negocio de la televisión porque hay mayores preocupaciones comerciales y el arte muchas veces pasa a un segundo plano. Entonces todos se sienten comprometidos de alguna forma.
TV LATINA: A medida que el show cobra mayor éxito, ya sea en ratings o aclamada por la crítica, ¿siente presión adicional?
WEINER: Cualquiera que me conoce, sabe esto: a mi juicio, Mad Men no podría ser más exitosa. El hecho de que pude realizar un episodio tras el piloto excedió mis expectativas. No estoy siendo modesto. Nunca esperé que eso pasara. Otra cosa que te diría alguien que me conoce es que vivo bajo presión todo el tiempo. Temo fracasar. Quiero que a la audiencia le guste el show y al mismo tiempo los quiero desafiar. Quiero hacer lo que me gusta. Nadie debería vivir bajo esos preceptos. Si sólo estás tratando de satisfacerte, básicamente estás haciendo algo de mala calidad. Un show es una expresión y existe una interacción.
Vivo bajo presión todo el tiempo. De vez en cuando me impacta lo que el show significa para la gente y esa es la presión que siento. Entre más personas tengan una interacción emotiva con el programa, menos quiero decepcionarlos. No quiero que de repente lo señalen y digan que es basura, o que no les gusta, o que se pregunten por qué se hizo tal cosa. Pero no siempre saben lo que les gusta y la expresión verbal de su respuesta no es lo que está ocurriendo en su corazón, porque la verdad es que continúan sintonizando porque quieren saber lo que va a pasar. Así que siento la presión por satisfacerlos. Estoy aceptando el hecho de que ahora con la quinta temporada, nos estamos convirtiendo en un show más viejo y hay más detrás de nosotros que adelante. Estoy preparado para que el mundo se interese por otras cosas a medida que el show envejece. La novedad siempre es importante, pero la presión real que siento es la presión que siempre he sentido, de no hacer las cosas aburridas, malas o repetitivas, eso sería lo más decepcionante. Si la gente piensa que estamos haciendo lo mismo que siempre hacemos, estaría muy disgustado. Hago un gran esfuerzo para no hacer eso y en realidad, ésa es la parte más difícil de mi trabajo.
TV LATINA: Los personajes son muy complejos e imperfectos. ¿Existe una guía moral en el show?
WEINER: La moralidad de ese mundo es muy parecida a la nuestra. Parte del por qué estoy contando la historia es porque en realidad es difícil ser persona. Todos estamos tratando de ser morales y todos tenemos una percepción distorsionada de lo que eso es. La religión de cualquier tipo está basada en el pecado y en volver a empezar, o tener a alguien que te ayude a comenzar, o tener en tu corazón la inquietud de iniciar de nuevo. Realmente creo esto y espero que nunca se me pruebe lo contrario porque sería espantoso. Pero aún la gente que claramente percibimos como mala o malvada tiene una razón para hacer lo que hace. No lo ven como una oportunidad de hacer algo malo, lo ven como retribución, o como corregir un mal, o como venganza, o como controlar a alguien que les ha hecho daño. Siento que Don Draper en particular, siempre está haciendo lo correcto, que sea moral, depende de la situación, y estas cosas entran en conflicto. Tiene un buen corazón y hace un esfuerzo, pero muchas veces no lo logra. Se siente mal, lo que ayuda, y se parece a Jon Hamm, ¡que también ayuda! Pero en una escala abstracta, no es una persona moral o ética. Pero hace un esfuerzo y hay gente que es peor que él. Así es la vida.
Betty Draper realmente hace un esfuerzo de ser una buena madre y de considerar a otros, pero no es muy buena en eso. Probablemente no debería haber sido madre y es controlada por su vanidad, y se vuelve celosa. Todas estas emociones infantiles y penosas que queremos esconder, ella las tiene y las expresa. ¿Es una persona inmoral? No. Es parte de la historia del show y parte de esa generación. ¿Cómo se te puede considerar moral cuando eres enviado por el gobierno a matar gente? Asesinar es malo, pero no si estás en una guerra. Bueno, eso sí que es confuso, ¿verdad?
TV LATINA: Sabes que el show durará siete temporadas. ¿Ese conocimiento le permite ver hacia dónde quiere llevar a estos personajes?
WEINER: Te seré sincero respecto a este plan de siete años. Tiene que ver con cuánto tiempo creo que la historia pueda sostenerse antes de que la maquinaria que la cuenta sea aburrida, antes que sea mucho esfuerzo para mí no ser repetitivo. Pero sigo tomando el show una temporada a la vez. Nunca antes supe si sería renovada o no, nunca. Escribiría la temporada y el final sería el término de esa historia, y probablemente de toda la historia. Nunca dejé algo en el tintero. Nunca dije, “bueno, lidiaremos con eso el otro año o este será un momento de suspenso”. Siempre dije, “este es el final de la historia”. Creo que sé cuál será el final del show, pero más allá de eso no diré nada. Explotaré la historia cada temporada y espero poder contar cada una como su propia pieza y tener diferentes sabores.
Lo más importante para mí, hablando de presión, no es psicológicamente tratar de superar la temporada anterior. Siempre busco moverme lateralmente, no de sobrepasarla en cualquier forma, sino de hacer algo diferente. Eso es menos presión para mí que tener que hacer algo mejor y más grande que el año anterior. Simplemente no lo puedo hacer. Pero me encanta la idea de que hay un anticipo sobre lo que vendrá.
Los televidentes experimentarán una parte del tiempo en la vida de estos personajes. En la manera más pequeña, fue lo que literalmente me inspiró a realizar el show: ¿Puedo ver 12 años en la vida de estas personas? Es una propuesta emocionante. Quizá esta es la obra de mi vida. No espero que esto vuelva a pasar.
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