Abril 2006
Las compañías de medios se muestran optimistas ante la recuperación del mercado.
Por María Teresa Alvarado
Consolidación, expansión y nuevos negocios. Tres acciones que no faltan en los planes de las compañías de medios de América latina, impulsados por el signo de una economía que invita a crecer. Así lo indica un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) al señalar que la mayor parte de la región ha sido testigo de una rápida y robusta recuperación de las crisis financieras sucesivas de los años 2001 y 2002. Comenzando en 2004 como un año que experimentó un significativo reestablecimiento económico, durante 2005 el crecimiento fue en general de aproximadamente 4 por ciento. “Los años malos ya pasaron, ahora lo mejor es lo que está por venir”, dice Diego Lerner, presidente de The Walt Disney Company Latin America (TWDC-LA) y gerente general de Disney Channel y Jetix Latin America. “Estamos en el principio de una explosión nunca vista, con un crecimiento sostenido en los próximos 10 años y que va a sorprender al mundo”.
2005 fue un año de expansión, de logros y de mucho optimismo para las grandes empresas de medios de la región. Como hechos destacados mencionamos a las señales del grupo Claxson que se posicionaron en México, Globo logró una exitosa reestructuración de su deuda, Televisa puso un pie en España, TV Azteca cobró fuerza en el mercado hispano de Estados Unidos, The Walt Disney Company Latin America tuvo un crecimiento impulsado por la posición privilegiada de sus señales en la región, Liberty Global invirtió fuertemente en su filial VTR de Chile, que en abril de 2005 completó su fusión con Metrópolis, y desechó el rumor sobre la venta de Pramer. Un revés en este propicio escenario ocurrió a la compañía proveedora de servicios por Internet AOL Latin America, la cual suscribió voluntariamente en Estados Unidos la petición de protección de bancarrota, amparándose en el conocido ‘Chapter 11’. Por otra parte, la esperada fusión de Sky Brasil y DIRECTV sigue engavetada en la agenda de los organismos competentes para su aprobación. Y si bien el FMI revela un crecimiento de 4 puntos, en el universo mediático las grandes compañías hablan de un aumento de dos dígitos durante 2005.
“Nuestro crecimiento en América latina ha sido del 20 por ciento”, dice Lerner, de TWDC-LA, una empresa que factura cerca de US$ 500 millones al año en la región. “Los canales y la distribución han tenido un importante crecimiento; sólo en esta área hemos aumentado ingresos en más del 25 por ciento”.
Durante 2005, la consolidación de los canales Disney y Jetix en los paquetes básicos ha sido clave para el grupo. Al cierre del año, Disney Channel ocuparía una posición líder en los distintos mercados de Latinoamérica. “El negocio de redes de medios es muy importante”, dice Lerner. “Nos dirigimos a un público que puede consumir todo el producto de la compañía. [Buscamos] una penetración masiva en la región en ese segmento socioeconómico del cable, el cual es coincidente con la capacidad de consumo de las demás líneas de negocios”.
Esta búsqueda se alinea perfectamente al objetivo de TWDC a nivel global, obtener el mayor beneficio de todas sus líneas de negocio al propiciar un crecimiento integral de sus propiedades. No en vano, la empresa se ha trazado el plan de invertir fuertemente en la producción propia con un proyecto ambicioso como lo es la realización del formato Desperate Housewives para cinco países, los cuales deberán adquirir, además, los derechos de la serie original para su emisión.
EL SUR CONQUISTA AL NORTE
Dos de los grupos de medios más importantes establecidos en Argentina han dado un fuerte impulso a sus señales hacia una mayor cobertura panregional. El primero de ellos es Claxson, empresa productora, distribuidora y comercializadora de contenidos que cuenta con Cisneros Group of Companies como accionista mayoritario. “Nosotros lo que buscamos es ampliar nuestra huella en la región norte de América latina y el mercado hispano en Estados Unidos”, dice Ezequiel Paz, VP de finanzas corporativas de Claxson. “Las oportunidades van a fortalecer nuestra posición en esta parte y a favorecer la ampliación de los géneros de los canales”.
La estrategia de impulsar su canales en México les llevó a obtener en 2005 un crecimiento del 20 por ciento en su base total de abonados, lo cual se tradujo en un aumento proporcional de sus ingresos. Por otra parte, Claxson concretó la venta de la señal abierta Chilevisión, lo que le otorgó un balance positivo de US$ 20 millones que reinvertirán en el área de televisión paga, su negocio principal. “Otro de nuestros objetivos es concentrarnos en la producción de contenidos propios”, dice Paz. “Si dependemos 100 por ciento de contenidos de terceros, abrir un mercado nuevo implica costos de programación incrementales para ese mercado, mientras que si uno hace la inversión en producción propia, uno la puede programar para cualquier mercado sin mayores inconvenientes”.
En esta misma línea, Pramer no descuida la importancia de su principal mercado, el argentino, para buscar la ampliación de la cobertura de sus señales al norte de la región. “Seguiremos con la estrategia de enfocar las operaciones y los esfuerzos en el mercado regional, focalizando en algunos países como México, Colombia y Venezuela, los cuales tienen buen potencial tanto para la distribución como para la publicidad”, dice Juan Nervi, CFO de Pramer.
Revela el ejecutivo, que esta filial de Liberty Global ha registrado un crecimiento en sus ventas acorde a la tendencia de aumento de inversión publicitaria en la región, que la sitúa en poco más del 5 por ciento respecto a 2004. “Como compañía de producción de contenidos y con una plataforma tecnológica de procesamiento y distribución de primer nivel, el foco en el corto plazo estará puesto en invertir con eficiencia en contenidos de los principales canales propios con alcance regional, como elgourmet.com y Cosmopolitan Televisión; en el mantenimiento de la plataforma de procesamiento y transmisión de contenidos; y en la optimización en el uso de la capacidad satelital”, dice Nervi.
Más hacia el mediano plazo, Pramer evalúa el impacto que tendrán para la empresa las tendencias hacia la digitalización de la industria y de las nuevas oportunidades de negocio que de ella se generen en áreas como el video por demanda o contenidos para celulares.
Pero si alguna empresa ha sabido aprovechar las ventajas de su división de televisión paga ésta ha sido el Grupo Televisa. En 2005, esta línea de su negocio impulsó significativamente el aumento de sus utilidades.
AMPLITUD DE MERCADOS
“La verdad hemos tenido un muy buen año”, dice Emilio Azcárraga Jean, chairman y CEO del Grupo Televisa. “Como lo hemos reportado todos los trimestres, el año está saliendo con mejores expectativas de lo que esperábamos. Lo que ha demostrado que [la gerencia de] Televisa es muy profesional y se toma muy en serio los retos que asumimos”.
La mayor compañía de medios de habla hispana reportó un beneficio neto de US$ 582 millones al cierre de 2005, lo que representa un aumento del 37 por ciento respecto al año anterior. Esta cifra fue impulsada principalmente por su negocio en televisión paga, a través del aumento de suscriptores tanto en Cablevisión como en la plataforma satelital Sky México.
Sin embargo, el gran paso que dio la empresa en 2005 fue su entrada al mercado español a través de un consorcio del cual el grupo posee el 40 por ciento de participación y que logró la licencia de la nueva señal abierta y analógica La Sexta. Con esta acción, el grupo Televisa se convierte en jugador de un mercado publicitario que factura más de US$ 4 mil millones al año sólo en televisión.
La decisión de invertir en España fue debidamente estudiada por el Grupo, que aún recuerda su reestructuración como la etapa más difícil de la empresa desde la llegada de Azcárraga Jean y su equipo. “No queremos regresar a ese momento”, dice Azcárraga. “Y no me refiero con eso a ganar o perder, sino a la situación económica, política y financiera de los países en donde invirtamos, que de alguna manera estén estables y no que de repente exista una sorpresa política o económica y estemos ahí atorados o perdamos nuestra inversión”.
Según el ejecutivo, España es un país muy sólido en estos tres puntos. A su vez formaron una sociedad que para sus objetivos se vuelve ideal. El consorcio que maneja La Sexta y que además operará dos canales digitales, está conformada por el grupo Grupo Audiovisual de Medios de Producción (GAMP), una sociedad de las productoras españolas Grupo Árbol, Mediapro, Drive, El Terrat y Bainet, y que controlan el 60 por ciento de las acciones. El resto pertenece a Televisa, la cual anunció un plan de inversión de US$ 240 millones hasta 2010.
Su primera prueba ante el mercado español está en la puja por los derechos de emisión de la Copa Mundial de fútbol por un valor sobre los 80 millones de euros. Al cierre de esta edición, Telefonica Contenidos había dado a entender que los finalistas para estos derechos, cuyo monto final podría alcanzar a los 110 millones de euros, serían La Sexta y Sogecable, que es dueña de Digital+ y de la Cuatro, una nueva cadena analógica nacional que aterrizó en el mercado durante 2005. Trascendió que la propuesta de La Sexta por hacerse de los derechos de la Copa Mundial consistiría en el pago en efectivo de 80 millones de euros y los 30 millones restantes en publicidad tanto del canal en España como de Televisa en México. Una oferta nada despreciable si se toma en consideración que como líder de audiencia en México, Televisa registró en 2005 ventas de US$ 1,77 mil millones. Junto a Televisa, otro canal que mantuvo el liderazgo en niveles de audiencia fue TV Globo. No obstante, el conglomerado mediático más importante de Brasil será recordado en 2005 por dos momentos destacados en sus operaciones financieras.
EL NEGOCIO DEL SIGLO
El primer éxito que logró Organizações Globo el pasado año fue la concreción de la venta del 49 por ciento de las acciones de Net Serviços a la empresa Latam de Brasil, controlada indirectamente por Telmex. El segundo fue la reestructuración de su deuda, que alcanzaba los US$ 1,9 mil millones, en una transacción histórica que le permitió a la empresa de medios más importante de Brasil una reducción del 25 por ciento, aproximadamente. Según especialistas este acuerdo, que se negociaba desde 2002, evitó la venta de las estaciones de televisión entregadas como garantía colateral. Al cierre de septiembre de 2005, Globopar, que ya había concretado su fusión con TV Globo, registró un incremento del 15,9 por ciento en sus ingresos, respecto al mismo período de 2004, para alcanzar US$ 1,6 mil millones.
El camino para el conglomerado de la familia Marinho se ve muy propicio y su participación, no sólo de la mayor parte de la torta publicitaria de la televisión abierta, sino de una sólida posición en el negocio de televisión paga, contribuyen a ello. Globo es dueña de Globosat, líder en programación para sistemas de televisión paga. Además, posee una participación en la plataforma satelital Sky Brasil, también líder en DTH y en espera de fusión con DIRECTV, y controla el 51 por ciento de Net Serviços, la cableoperadora más grande de la región, que en 2005 registró ingresos de US$ 62,6 millones respecto a las pérdidas de US$ 95 millones el año anterior.
“Podemos decir que, a pesar de algunos eventos extraordinarios en el período —la mayoría de ellos referentes al proceso de reestructuración de nuestro capital— el desempeño operativo de la empresa ha tenido por vez primera un impacto positivo y muy importante en lo fundamental”, dijo en el momento de presentar los resultados Leonardo Pereira, CFO y director de relaciones con inversionistas de Net Serviços. “Después de tres años de crecimiento continuo estamos en capacidad de manejar nuestro negocio, no obstante el escenario económico de Brasil, con una estructura de capital sana e inversiones que van enfocadas hacia el suscriptor”, agregó.
Durante 2005, la base de clientes de televisión paga de Net Serviços creció en 8,5 por ciento en un año hasta alcanzar 1,54 millones de abonados, y en 94 por ciento en el área de banda ancha la cual cerró con 366,5 mil suscriptores.
INVERSIONES EN EL CABLE
“Creo que lo más importante que viene para el sector, independientemente del aumento de los ingresos por campañas políticas o programación deportiva, es el tema del ‘triple play’”, dice Rogelio Urrutia, analista de deuda corporativa de ING Bolsa, México. “Eso realmente cambiaría la dinámica de la televisión paga en México. Los cableros van a tener que luchar ahora y ser innovadores para competir. Lo difícil es tener la infraestructura, los contenidos están allí para todos”.
Y es en el área del cable donde muchas empresas han enfocado sus inversiones. El proceso de digitalización en México es un hecho. Además los cableoperadores buscan conseguir la autorización de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes de México para prestar servicios de telefonía IP como una manera de incrementar sus ingresos.
“Es muy temprano para decir qué es exactamente lo que va a suceder, porque hay opiniones encontradas respecto a si lo van a permitir, pero sin duda para las empresas de cable de México sería una buena oportunidad para ampliar la gama de servicios que ofrecen”, dice Urrutia. “Sin embargo, por otro lado tendrían un competidor muy fuerte que es Telmex”.
En opinión del analista, el argumento de los cableoperadores de que se les permita ofrecer telefonía y se prohíba a Telmex prestar servicios de video por la desproporción entre los jugadores, no es válido. “De aprobarse esta medida habrá más operadores que ofrezcan el servicio de telefonía IP. Y es lógico que lo que sucedería con Telmex es que éste perdería el ‘share’ en ese rubro”, comenta Urrutia. “De manera que al participar en esto deben competir sobre las mismas bases. Es el riesgo que deben tomar”.
En otras latitudes, la implementación del ‘triple play’ ha comenzado a crecer sanamente en Chile, país que de acuerdo al FMI presenta unas condiciones económicas envidiables por el resto de la región. Chile ha logrado un sólido crecimiento combinado con una estabilidad macroeconómica que ha ayudo a reducir los niveles de pobreza del 39 por ciento en 1990 al 19 por ciento en 2003. Parte del secreto de su éxito ha sido el de implementar políticas fiscales prudentes y apertura del comercio.
En este escenario de sueños, Liberty Global ha logrado consolidar las operaciones de su empresa filial VTR GlobalCom como líder absoluto del mercado de cable en Chile. El año pasado se concretó la fusión con la empresa Metrópolis, que le coloca frente al 93 por ciento del mercado de televisión paga en ese país y 50 por ciento del de banda ancha.
Asimismo, VTR comenzó la digitalización de sus redes y ganó la concesión, que comparte con Telmex, para desarrollar el servicio de telefonía inalámbrica a nivel regional en base a tecnología WiMax y para lo cual invertirá US$ 150 millones este año. VTR ya presta servicios de telefonía fija y participa de este mercado en un 12 por ciento.
MAÑANA PROMISORIO
“Las expectativas de la gente que se dedica a hacer estimados son muy positivas respecto al mercado latinoamericano”, dice Urrutia. “Yo creo que lo que va a ocurrir este año, a diferencia de otros, es que en muchos países de Latinoamérica hay campañas políticas. No sé en qué grado o en qué medida, pero al menos en México son un catalizador importante para los ingresos publicitarios”.
Sin embargo, Mario San Román, CEO de TV Azteca, opina que en realidad el porcentaje que representa en los ingresos publicitarios la parte política es muy pequeño, de entre el 3 y el 4 por ciento del total de la industria. “De acuerdo a algunos analistas y a nuestras expectativas internas nosotros creemos que la inversión publicitaria en televisión, obviamente, para las campañas políticas no deberá exceder los 1 mil millones de pesos [US$ 95 millones, aproximadamente]”.
El grupo TV Azteca cerró 2005 con ingresos un 24 por ciento por debajo de 2004. Sin embargo, su EBITDA aumentó en 1 por ciento. Entre las operaciones más destacadas de la empresa están la distribución de US$ 80 millones en efectivo a sus accionistas y la ampliación de cobertura en Estados Unidos de su señal Azteca America, la cual alcanzó categoría nacional con presencia en más de 50 mercados del país. “Para nosotros el negocio más importante que vemos ahorita es nuestra entrada en el mercado hispano de Estados Unidos a través de Azteca America”, dice San Román. “Creemos que tenemos todas las herramientas para competir abiertamente en el mercado y de acuerdo a Nielsen tenemos el 71 por ciento de cobertura nacional, lo cual nos permite que todos los clientes y las agencias nos consideren un ‘network’ y con esto estamos listos para competir con Univision y Telemundo”.
Esta competencia puede avivarse con la sorpresiva noticia acerca de Univision Communications, la cadena líder del mercado hispano estadounidense, que asomaba la posibilidad de su venta y abrió los ojos a importantes grupos de medios estadounidenses y de Televisa, que participa de la empresa con un 11 por ciento de sus acciones.
Con un mercado hispano que evidencia un poder de compra de US$ 480 mil millones al año, Estados Unidos bien puede ser el nuevo país del continente latinoamericano.
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