Pese a que el otoño está mostrando sus primeras señales de querer inundar las calles de Nueva York y la calidez del verano forma parte del pasado, los meses de septiembre y octubre implican también la llegada del fall season televisivo a Estados Unidos.
Sin ir más lejos, y relacionado directamente con este tópico, en un nuevo reporte publicado por Nielsen, se destaca el estimado de un nuevo aumento para los hogares hispanos en la temporada televisiva 2010-2011, equivalente a casi 400 mil hogares. El aumento estimado de 3,07 por ciento de los hogares hispanos supera el total de 0,87 por ciento de ganancia (o 1 millón de casas) para la próxima temporada. Cabe recordar que la temporada pasada, los hogares hispanos reportaron un crecimiento de 2,3 por ciento.
Tal como muchos, mi hogar mezcla la cultura hispana y la norteamericana y como varios, también sucumbió a los encantos de Lost, varios años atrás. Luego de su episodio final, pensé que no habría nada que pudiera sobrepasar la alta vara que esta producción dejó no sólo por su gran nivel de realización, sino también en términos de actuación e historia. Sigo pensando de la misma manera, pero soy una convencida de que aún hay muchísimo material por descubrir y disfrutar de la misma manera que hice con Lost.
Mientras, me preparo para recibir en la sala de mi apartamento a muchos novatos como The Event, No Ordinary Family y Hawaii Five-0, también con la idea de retomar historias que quedaron pendientes como Fringe y V, además de mi comedia favorita, Modern Family.
Sin embargo, el espacio que estos shows dejaron durante el verano fue reemplazado por esta idea que rondaba en mi cabeza de retroceder en el tiempo y ver series que en su época fueron transgresoras y de alguna u otra manera, dejaron huella. Twin Peaks y The X-Files encabezaron mi lista, mientras que The A-Team y Fame, se asociaron más a mi niñez y recuerdos familiares.
Gracias a la variedad de sitios electrónicos dedicados a los clásicos de la pantalla chica, la facilidad de ver un DVD y la magia de Netflix en mi televisor, retrocedí en el tiempo y aprecié de otra manera estas producciones. Disfruté de las historias y las actuaciones, que incluso sin calidad de alta definición, entregaron un sabor televisivo distinto. En más de alguna oportunidad, este comportamiento despertó la curiosidad infantil de mi hijo, que con su inocencia me preguntó cuál era mi razón para ver programas ‘viejos’. “Marcaron etapas en mi vida”, le respondí a lo que luego agregué, tratando de simplificar mi explicación, “tal vez algún día te vas a sentar con tus hijos a ver shows como Lost, y vas a apreciar la calidad de una buena historia y la satisfacción de revisitar un clásico”. Probablemente siguió sin intender, pero al menos sé que abrí esa ventana de curiosidad en su mente que lo llevará a ver un programa ‘viejo’ en el futuro y apreciar la magia de la televisión.
En nuestra última edición del año de TV Latina, les presentamos un reportaje especial sobre los distribuidores latinoamericanos y el camino que han debido recorrer para entrar y consolidarse con sus producciones en Europa. En este territorio, como en muchos otros, la novela solía ser la reina, y probablemente aún lo sea. Sin embargo este popular género ha decidido compartir espacios con series y documentales provenientes de América latina, dando oportunidad a las distribuidoras de dar a conocer sus creaciones en países donde ni siquiera el idioma se ha constituido como una barrera a la hora de las ventas.
El segundo reportaje especial que hemos preparado habla sobre la televisión paga en Brasil y cómo su desarrollo se ha ido fomentando gracias a la inversión extranjera. Uno de los atractivos de este país es el simple hecho de su tamaño y el porcentaje de penetración de televisión paga que representa. Con una población cercana a las 200 millones de personas y una penetración de sólo el 22 por ciento, el potencial que tienen las compañías es evidente. En un país reconocido por tener un sólido segmento de televisión abierta, el sector comienza a ceder terreno ante la llegada de fuertes competidores de televisión por suscripción.
Finalmente, destacamos entrevistas realizadas a algunos de los ejecutivos más importantes de la industria televisiva en la región, entre ellos, David Haslingden, CEO de Fox International Channels y National Geographic Channels; Alberto Pecegueiro, CEO de Globosat; Klaudia Bermúdez-Key, VP sénior y gerente general de SPE Networks Latin America, en el marco de los 15 años de Sony Entertainment Television en Latinoamérica; y Fernando Szew, CEO de MarVista Entertainment.
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