No cabe duda que la serie española creada por Álex Pina, La casa de papel, ha traspasado las fronteras del país que la vio nacer. La globalización que logró de la mano de Netflix ha llevado a que fanáticos en diferentes partes del mundo se tatúen los rostros de sus personajes, se fotografíen junto a la distintiva máscara de Dalí y el overol rojo, y canten el emblemático Bella Ciao en diversos eventos públicos.
La primera y única temporada, compuesta por 15 episodios, fue producida por Vancouver Media, fundada por Pina, en conjunto con Atresmedia, debutando el primer trimestre de 2017 en España por Antena 3. Los resultados en términos de audiencia fueron moderados. Sin embargo, cuando la serie llegó a Netflix a fines del año pasado, causó un movimiento a nivel internacional. Fue así como La casa de papel se convirtió en la serie de habla no inglesa más vista en la historia de la plataforma de streaming.
A la fecha, la producción española ha recibido innumerables reconocimientos internacionales y Netflix acaba de cerrar un acuerdo exclusivo a nivel global con Pina, a través del cual producirá nuevas series y proyectos.
Durante MIPCOM, Álex Pina, creador, productor ejecutivo y guionista de La casa de papel, recibió de parte de World Screen en conjunto con Reed MIDEM, el Trendsetter Award en reconocimiento a su talento. Previo a ello, conversó sobre la serie que sobrepasó sus expectativas, además de su reciente proyecto, El embarcadero.
TV LATINA: ¿Qué ha significado el hecho de que La casa de papel se haya convertido en la serie de ficción de habla no inglesa más vista en la historia de Netflix?
PINA: Ha sido totalmente inesperado. Hicimos una serie pequeña en España y ¡mira en lo que se ha convertido! Es muy emocionante que se haya globalizado a través de Netflix, pero lo mejor es que La casa de papel, producida en España, ahora se puede ver en todo el mundo.
Todo ha sido muy instantáneo, porque la serie se estrenó sin ninguna campaña en Netflix, en diciembre de 2017. Después de dos semanas [de su debut en la plataforma], nos dimos cuenta de que algo estaba pasando. Pensábamos que La casa de papel iba a ser una opción más dentro de la oferta de Netflix, sin embargo, el mundo se ha llenado de máscaras de Dalí y overoles rojos. Ha sido muy emocionante, sobre todo cuando no lo esperábamos. Esa falta de expectativa es lo que ha hecho que lo estemos disfrutando mucho.
TV LATINA: ¿Cómo fue el proceso para delinear ideas de lo que será la tercera temporada?
PINA: Fue muy difícil porque la [producción] de la serie ya había culminado. Hicimos una serie que trataba, de alguna manera, sobre la ambigüedad moral. Cambiamos el foco moral y ético de los personajes, y también trabajamos con la empatía del espectador. Es decir, les presentamos situaciones donde probablemente no hubiesen querido estar o [empatizar] con personajes como Berlín, que es tremendamente peyorativo, y en muchos casos misógino y complicado.
Todo lo que ha ocurrido [alrededor de la serie, incluyendo el fenómeno de los fanáticos], hizo que Netflix no permaneciera indiferente. A ello se suma que nosotros también teníamos historias que contar con personajes muy poderosos. Nos pusimos a pensar y encontramos una vía. Tardamos mucho en decidirlo porque cuando algo así ocurre, hay un riesgo absoluto de decepción. Al momento que una serie alcanza niveles altos, tienes que mantenerla en dichos niveles y eso es lo que hemos intentado cuidar. Buscamos [las razones de por qué] estos personajes hacían lo que hacían. Fue así como encontramos una vía [para seguir contando la historia] que nos convenció a nosotros, a Netflix y así hemos trabajado un tercer ciclo.
TV LATINA: ¿Cuál fue su inspiración para La casa de papel?, ¿la más reciente crisis económica en Europa, que afectó tan fuertemente a España, influyó de algún modo en la historia?
PINA: Me encantan las películas de robos perfectos, me parece un género muy entretenido. Tuve la idea de trasladar el género, que sólo existía en cine, a ficción seriada. Eso nos planteó muchos problemas porque teníamos que tener un tiempo interno de flujo continuo que es como las series están [estructuradas], es decir, el [punto] en que acaba un capítulo y se inicia otro. Gracias a ello, el espectador tuvo esa sensación de cuenta atrás y ansiedad. El gran aporte de la ficción seriada es que los personajes crecieron muchísimo.
En una película muchas veces te quedas con ganas de más porque la trama absorbe casi todo el tiempo narrativo y sin embargo, en una serie te permite desarrollar los personajes. En ese sentido, La casa de papel nos permitió incluir una visión de lo que mencionabas, es decir, la decepción que hay hoy en Europa después de la crisis económica. Y no sólo en Europa, sino también en América latina, incluyendo países como Argentina y Brasil. Entonces la serie nos dejó integrar esa especie de escepticismo que existe en los gobiernos y bancos centrales, y las políticas migratorias. Están ocurriendo muchas cosas que generaron cierta reflexión o decepción en quiénes controlan o gobiernan el mundo. De alguna manera eso está presente en la serie, junto a la ambigüedad moral.
En relación a películas de asaltos como Inside Man, V for Vendetta y Ocean’s Eleven, estas tienen elementos en común con La casa de papel. Hay muchas similitudes entre ellas. En Inside Man, por ejemplo, el objetivo es robar algo. Por eso y por mucho tiempo pensamos que ese no era el camino [para la historia de la serie] porque [en otras producciones] ya se había robado de todo, desde diamantes hasta billetes. Siempre quisimos hacer una ficción diferente y en ese sentido nadie había impreso billetes ni había utilizado a los rehenes como trabajadores. Fue así como nos encontramos con una idea que fue la vértebra de toda la serie y nos lanzamos a producirla. Todos estos referentes han sido una influencia, aunque añadiría uno más que está muy presente en los personajes: El cine de Quentin Tarantino.
TV LATINA: ¿Esa ha sido su mayor influencia creativa?
PINA: Creo que hay un antes y un después. Quizás la influencia más importante que también está presente [en La casa de papel] es Breaking Bad. Es la serie que de alguna manera cambió la forma en la que trabajamos y escribimos. Después de [que se emitió] Breaking Bad, hicimos Vis a visy La casa de papel, y realizamos El embarcadero para Movistar+. En las tres se refleja el constante cambio y ambigüedad moral de las personas. Al final, todos somos dos individuos diferentes, dos conceptos del bien y el mal. Todo el mundo tiene esa dualidad y eso es lo que hemos seguido trabajando. Breaking Badtiene mucho que ver [con el hecho de que] los personajes se van transformando con una mirada y una tesis, pero en el caso de Tarantino, creo que es más algo en la forma, los diálogos y la construcción de los personajes. Son dos cosas diferentes, pero con una enorme influencia.
TV LATINA: A su juicio, ¿cuál ha sido el atractivo de La casa de papel para las audiencias globales?
PINA: En primer lugar hay un tema visual y que es muy inmediato, que son las máscaras de Dalí y los overoles rojos. La identidad icónica que tienen los personajes genera inmediatamente una atención muy poderosa y cuando ves una fotografía de la serie, sabes que es La casa de papel. En la producción hay un color dominante que es el rojo, sólo un color de los cuatro primarios, con lo cual tiene una identidad muy fuerte también en las máscaras y en los overoles, incluyendo en la facilidad con la que los personajes empuñan la pistola.
La gente se entretiene muchísimo con la serie y se da cuenta de que estamos haciendo que sus [empatías] frente a los personajes cambien constantemente. Además de Berlín, está Tokio que es muy impulsiva, aunque en otros momentos puede ser tierna y la adoras. Para el espectador, estos cambios son una sorpresa tremenda, así es que ve La casa de papel con mucha expectativa. Cuando los personajes son tan ricos en entregarte emociones, se produce la adicción y eso es lo que ha pasado con la serie.
TV LATINA: ¿Qué puede adelantar sobre la tercera temporada?
PINA:Hemos estado muy metidos en la fábrica de moneda y timbre y a veces echaba de menos algo de aire. Me parece que en este ciclo vamos a viajar y enseñar otros lugares increíbles. Visualmente, la gente va a agradecer esta temporada.
TV LATINA: El embarcadero es su nueva realización.
PINA: Es una serie con la cual tengo las mismas obsesiones. Trabajamos en cambiarle el foco moral y ético al espectador, así es que lo colocamos en un sitio con perjuicios en relación al personaje. En este caso es la historia de un hombre que tiene una vida con dos mujeres, podemos decir que es un polígamo y sin embargo, vamos a tratar que el espectador se identifique y empatice con él. Es un intento de romper las estructuras racionales, los perjuicios y conceptos morales y tratar de apartar una visión absolutamente diferente de todo esto. Me parece que esta es la serie más romántica y sexy que hemos hecho. La verdad es que estoy muy contento.
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