Ricardo Guise, presidente y publisher de World Screen, habla sobre enfrentar la pandemia del Covid-19.
Durante 35 años he estado en Cannes en esta época del año, almorzando con amigos y tomando vino rosé en mi restaurante de playa favorito. Aunque he tenido esta rutina durante la mayor parte de mi vida adulta, nunca me he cansado de ella y siempre he estado a la expectativa de mi próximo MIPTV.
Covid-19 cambió todo esto repentinamente y su reciente llegada a Manhattan, con una población estimada de 1,6 millones de personas que viven en sólo 23 millas cuadradas, ya ha sido devastadora. Cerramos nuestras oficinas en la ciudad hace tres semanas y estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para trabajar remotamente y seguir publicando nuestros cuatro boletines diarios y 10 boletines semanales, cubriendo cada aspecto de la industria de televisión internacional. El miércoles, 1 de abril, enviaremos la edición digital de abril de World Screen a todos nuestros suscriptores online. Esta edición, que cuenta con algunos de los artículos y entrevistas originalmente destinadas a la edición impresa de MIPTV, nos dará una semblanza de cierre mientras continuamos avanzando en este camino desconocido.
Pensé que manejar mi negocio en la ciudad de Nueva York después del 11 de septiembre habría sido mi mayor reto profesional. Esta nueva crisis es peor. Además del peligro obvio de contraer el virus, la tensión emocional y financiera ha sido significativa. La constante arremetida de malas noticias se adentra insidiosamente en nuestros pensamientos. Pero cuando empiezo a lamentarme, sólo necesito recordar a los doctores y las enfermeras que arriesgan sus vidas, con pocas horas de descanso o insuficientes equipos protectores, que luchan por mantenernos seguros. Me recuerdan a los cientos de bomberos, que sin titubear, corrían hacia las Torres Gemelas durante esa mañana asoleada en 2001.
Estos héroes están en todas partes: China, Corea del Sur, Italia, España, Francia y, literalmente, en cada rincón del mundo. Espero que cuando termine esta crisis podamos retribuirles su sacrificio. Tal como numerosos monumentos han sido construidos en honor a los soldados, que testifican su valentía en varias guerras, se deberían erigir monumentos para celebrar a los héroes actuales, los doctores y las enfermeras del mundo, por sus esfuerzos magnánimos frente a este enemigo invisible.
En cuanto a mí y mi familia, meros mortales que deberán quedarse en su casa de campo y practicar distanciamiento social, estamos tratando de encontrar el lado positivo de esta terrible experiencia. Intentamos contrarrestar sentimientos de ansiedad, temor y aislamiento con actividades positivas y productivas que nos acercan más. Así es que decidimos aprender a cocinar y este fin de semana, ¡nos sorprendió lo bien que nos quedó el pollo al vino! Durante mis descansos de trabajo, cuido nuestro jardín y siembro algunos árboles y arbustos. Pienso que, realizar cualquier proyecto que involucre la actividad física con un fin positivo, ayuda mucho. También invertiré más tiempo en mi hobby favorito, tomar fotografías de aves, abejas, flores y árboles. Estar expuesto a la naturaleza siempre tuvo en efecto calmante en mí. En este sentido, el tiempo de la cuarentena ha sido perfecto. La primavera está llegando y es mágico presenciar el renacer de las flores, el regreso de las aves migratorias y el ruido de los insectos. Este rejuvenecimiento apunta a un futuro más brillante cuando este flagelo microbiano llegue a su fin. Sí, extrañaré la bella tradición de estar con mis amigos en Cannes, pero no dejaré que me desanime.
Ricardo Guise puede ser contactado a [email protected].
TV LATINA