Los
distribuidores europeos ganan fuerza en un mercado competitivo y
tradicionalmente dominado por los grandes estudios norteamericanos.
Por
David Del Valle
Octubre
2007
La
industria audiovisual europea está viviendo su particular luna de miel en
América latina. Hasta hace poco coto privado de los grandes estudios
norteamericanos, el mercado latino se abre cada vez más a Europa. Ya son legión
las empresas del viejo continente que triunfan en esta parte del mundo con sus
producciones audiovisuales.
Ferias
internacionales como MIPCOM también sirven de plataforma de lanzamiento para
dar el salto al otro lado del Atlántico. No es nada fácil, no obstante, ya que se
trata de un mercado con mucha competencia. Así lo constata Christophe
Goldberger, director comercial y de mercadeo de la productora española Icon
Animation. “Existe una demanda importante [de animación], tanto por parte de
canales de pago como de los comerciales. Lo que sucede es que, simultáneamente,
la oferta es también enorme, ya que se trata de un mercado muy competitivo,
donde las ‘majors’ de Estados Unidos tienen mucho espacio”.
Icon
Animation se centra en animación europea, tanto en 2-D como en 3-D. Hasta el
momento, ha vendido series como Lola & Virginia y Vitaminix (ambas de producción propia), Louie, Sandra, The Fairytale Detective y Skyland. A su juicio, las series de
acción y destinadas a un público de entre 7 y 12 años son las de mayor aceptación,
así como las series de ficción juvenil.
Aunque
reconoce las nuevas oportunidades de negocio en Latinoamérica, Goldberger se
queja de la bajada de los precios en los últimos 4 ó 5 años. “En estos
momentos, estamos en un punto tan bajo que a veces no interesa cerrar ningún
contrato, ya que no hay manera de recuperar los ingresos por el lado de la
mercancía”. No será lo mismo en MIPCOM, donde la compañía espera cerrar
acuerdos de distribución para Latinoamérica de Rat-Man, una comedia de 52 episodios de
13 minutos producida por la RAI que ofrece una parodia del mundo de los
superhéroes. También presenta The Go!Go!Pig!, una serie de cortos sobre fútbol y deportes
olímpicos, así como Bali, una serie para preescolares.
Altibajos en precios
La
volatilidad del mercado, con precios variantes, es una dificultad que también
apunta Rodrigo Pizá, VP de
distribución para Latinoamérica de HIT Entertainment, compañía que distribuye
programación infantil “de alta calidad” con un enfoque educativo. En su
opinión, lo más importante para capear el temporal es mantener “relaciones
estratégicas a mediano o largo plazo”, comenta. “En los últimos años la demanda
ha crecido constantemente con bloques de programación en televisión abierta y
de cable, y hay canales que se dedican 100 por ciento a esta audiencia o
canales que tienen un bloque bastante amplio de programación preescolar”. En
MIPCOM, HIT Entertainment busca impulsar Rainbow Magic, basada en una serie de libros
de ficción.
Para
Laura Tapias, directora general de BKN New Media, no es una cuestión de precios
con producciones de acción y aventuras. “Lo que hay son exigencias de contenido
más específicas, así como tipos de acuerdos que van más allá de la simple
compra de derechos de emisión”, explica. “Los canales empiezan a demandar
contenido de corta duración. En Latinoamérica no se atrevían hasta hace bien
poco y ahora parece una clara tendencia, así como el ya establecido contenido
educativo, que siempre es bien recibido en las televisoras del territorio”.
La mayoría
coincide en que el mercado latinoamericano está en pleno crecimiento y que, en
ocasiones, la demanda supera a la oferta. Así lo cuenta José “Pepe” Echegaray,
VP de ventas y distribución para América latina de Power, compañía que cuenta
con un amplio catálogo de miniseries y largometrajes tanto para televisión
abierta como paga. “La demanda por nuestro producto es incesante. Los clientes
llegan a los mercados con sus listas de selecciones de materiales que, en
algunos casos, no han sido dobladas. Ha sido una carrera constante por
satisfacer las necesidades de los canales durante estos ocho meses. La demanda,
en ocasiones, es mayor que la disponibilidad”, dice Echegaray.
De
hecho, una de las miniseries que Power presenta en esta edición de MIPCOM, Flood, ya está vendida en toda
Latinoamérica y series como Tin Man y Dracula, aún en producción, ya han sido adquiridas
en los principales mercados de la región. Otras miniseries que la compañía
muestra son Final Approach, sobre el secuestro de un avión 747, y Pandemic, sobre una epidemia viral que
invade la ciudad de Los Ángeles. Además, cuenta con algunas miniseries en
preproducción, como The Summit, The Changeling, Pinocchio y XIII.
Recientemente,
Power firmó un contrato con TV Azteca, con más de 120 horas de programación
adquiridas. Acuerdos similares se han producido en Argentina, Chile, Colombia,
Panamá, Perú y Venezuela. La compañía espera aumentar sus ventas un 200 por
ciento este año, un hecho que Echegaray atribuye “al interés por producto
europeo y a la tendencia a programar más miniseries”.
Nuevas plataformas
Las
compañías europeas también afrontan en Latinoamérica el reto de las nuevas
tecnologías y los nuevos medios de distribución. Cada vez triunfan más, y son
más demandados, los formatos multiplataforma que se pueden explotar en
distintas ventanas. “Los radiodifusores buscan programación que se pueda
adaptar a todas la plataformas”, asegura Diana Zakis, directora de ventas
internacionales de Fireworks International, cuyo catálogo cuenta con series
infantiles y juveniles, películas y miniseries.
Por
ello, cuenta la ejecutiva, la compañía ha adquirido programación de formato
corto, como Mondo Mini Shows, que consta de 430 cortos animados para una audiencia adulta y con
una mirada irreverente de la vida, para su uso en diferentes plataformas. En
esta línea de nuevas tecnologías, Fireworks llega a MIPCOM con la nueva serie JPOD, basada en el libro del mismo
título de Douglas Coupland. “Estamos preparados para expandir nuestra
programación más allá de la televisión paga y abierta, como lo son el video por
demanda (VOD) y la banda ancha”, agrega Zakis antes de mencionar que la
compañía también estará presentando la serie Blood Ties y la segunda temporada de Whistler, entre otras.
Por su
parte, BKN también espera una buena acogida de su nueva serie animada Zorro:
Generation Z,
basada en las nuevas tecnologías y de raíz claramente latina, donde el joven
Diego de la Vega se comunica con su amigo Bernardo vía Z-phone y Z-Pod. La
película Zorro: Return to the Future ya ha sido adquirida por Mediaset en Italia
y Rede Record en Brasil, entre otros.
Entertainment
Rights, con un amplio catálogo de producciones infantiles, también está
preparada para la era del contenido multiplataforma. Con la reciente adquisición
de Big Idea y Classic Media, radicada en Estados Unidos, ha reforzado su
posición en el continente americano con presencia en todas las plataformas de
distribución. Con sus propiedades Casper, George of the Jungle, He-Man y She-Ra, Rocky and Bullwinkle y Underdog, la compañía ha cerrado
acuerdos en varios países tanto para televisión abierta como paga. Una de las
series insignia de Big Idea, VeggieTales, se ve en la actualidad en Brasil por SBT,
“con gran potencial de expansión en toda Latinoamérica”, como reconoce Olivia
King Canter, directora de ventas de Entertainment Rights para la región.
“Nuestro objetivo es tener contenido en todas las plataformas, ya sea en
abierto, pago, VOD, banda ancha, móvil o IPTV”, subraya.
Su
apuesta por las nuevas tecnologías le lleva a presentar en MIPCOM Guess with
Jess, un
programa interactivo apoyado por su correspondiente sitio electrónico
www.guesswithjess.com. Además, la compañía presenta producciones como Transformers, George of the Jungle, Postman Pat y 3-2-1 Penguins!, entre otras. Para King Canter,
el mercado latinoamericano está experimentando un cambio de gustos en lo que a
programación infantil se refiere. “Hay un cambio hacia los personajes clásicos
de siempre, así como una demanda cada vez mayor de programas basados en
valores”, comenta.
Granada
International ve el horizonte de las nuevas plataformas un poco más lejos y
todavía no tiene claro el modelo de negocio más adecuado. “Encontrar un modelo
comercial que funcione con estos operadores (VOD, canales de alta definición,
IPTV) es un reto que se desarrollará más adelante cuando crezca la
penetración”, señala Flavio Medeiros, ejecutivo sénior de ventas de Granada
International para América latina, quien cree que hay que estar atento al
crecimiento del VOD, sobre todo en países como Brasil, Chile o México.
En
opinión del ejecutivo, una de las claves para triunfar en el mercado
latinoamericano es darle relevancia local a la producción. Para ello, la compañía
está realizando un gran esfuerzo por doblar todo el material de su librería.
“Hay un fuerte sector de producción local y, como en otras partes, una gran
demanda por drama local. Actualmente, estamos viendo qué formatos podrían
traducirse y convertirse en series que pudieran funcionar con las audiencias
latinoamericanas”, dice.
En
MIPCOM, Granada exhibirá películas como She Drives Me Crazy, Just Breathe, Too Young To Marry, Wide Awake y Husband for Hire. En cuanto a animación,
Medeiros destaca de su oferta Boowa & Kwala, Supernormal y Funky Valley; en tanto que en drama están My
Boy Jack, The
Murdoch Mysteries
y Scalp.
Asimismo, la compañía presenta documentales como Superhuman: Giants y The Legion, entre otras producciones.
Formatos de exportación
Para
Helen Jurado, directora de ventas para Latinoamérica de BBC Worldwide, la
demanda de formatos ha mostrado un fuerte crecimiento en la región, como ocurre
en otras partes del mundo. Recientemente, la compañía se alió con la brasilera
SBT para desarrollar su versión del formato What Not To Wear y con la chilena TVN está
produciendo su tercera edición de Dancing With The Stars.
“Nos
encontramos con que los canales de cable buscan más comedia, drama y títulos
infantiles”, explica Jurado. “Los canales terrestres están más interesados en
programas de hechos y de historia natural”. De hecho, Planeta Tierra, la coproducción de la BBC con
Discovery y NHK ha tenido muy buena respuesta de televisoras abiertas como TV
Globo, Ecuavisa, TVN y TV Azteca. Así, la oferta de BBC Worldwide en MIPCOM
incluye la producción dramática Cranford, la histórica Warriors, el programa de historia
natural Wild China, la comedia Gavin and Stacey y el popular programa Top Gear.
Otra de
las compañías que ven en el mercado latinoamericano grandes oportunidades para
los productos europeos es Channel 4 International. “Es alentador ver cómo los
radiodifusores están buscando nuevas alternativas de programación para sus
parrillas”, dice Solange Ribeiro, ejecutiva de ventas de programación de la
compañía. “Antes se consideraban los programas británicos como muy atrevidos;
ahora ya no es el caso. Hay muchos canales en Latinoamérica que están abriendo
franjas para géneros más difíciles, como los documentales y la comedia o el
drama británicos”.
Por
otra parte, Ribeiro opina que los formatos de calidad también se venden muy
bien en la región. “Creo que el territorio está viviendo un boom y, con los
programas y socios adecuados, preveo nuevas oportunidades para Channel 4”, dice
antes de agregar que la clave está en firmar acuerdos de larga duración y
suministrar contenidos de calidad.
Recientemente,
Channel 4 cerró varios acuerdos con canales abiertos, como en México, y con
canales de televisión paga, de compañías como Claxson y Globosat. Uno de los
productos que la compañía ha traído a MIPCOM, y con el cual espera hacer
negocio en Latinoamérica, es el formato Newlywed, Nearly Dead?, donde un experto en
matrimonios ayuda a parejas en crisis. Otros títulos en su catálogo incluyen The
Sorcerer’s Apprentice y The Living Body, una coproducción de Channel 4 y National Geographic que recorre el
desarrollo de la vida humana desde el nacimiento hasta la muerte.
Contenidos de calidad
Todos
coinciden en señalar la importancia de tener contenidos de calidad para hacer
negocio tanto en la televisión abierta como en la de paga en el continente
americano. “No se puede desarrollar una buena propiedad si no está en las dos
[plataformas]”, opina Goldberger, de Icon Animation. “Las televisoras abiertas
toman decisiones en función del éxito en televisión paga, así que ambos canales
están combinados. De su estrecha colaboración y coordinación depende el éxito o
fracaso de una propiedad”.
Sin
embargo, para Tapias, de BKN, lo primero es mirar las cadenas de televisión
paga, ya que tienen la primera ventana de exhibición. Aún así, reconoce que
existen obstáculos como la limitada penetración del cable. Es por ello que, a
su juicio, “la mejor forma de lanzar una propiedad [como las de BKN] es a
través de las televisoras en abierto”.
En lo
que no hay acuerdo es en si es mejor exportar formatos a la región o llegar con
el producto terminado. En el caso de Power, Echegaray asegura que “en
Latinoamérica hay un creciente interés por los formatos, especialmente en
comedias y realities. Estos dos géneros proveen una ventana de producción local
o regional que ha sido recibida con gran éxito en países como Argentina, Chile,
Colombia, Ecuador y México”, dice el ejecutivo.
Para
Ribeiro, de Channel 4, “depende de lo que pida el radiodifusor”, y ofrece como
ejemplo el caso de Supernanny, cuya versión original se transmite en algunos países a través de
canales de cable, mientras que televisoras abiertas han optado por desarrollar
su versión local. En todo caso, no queda claro si el formato es más importante
que el programa enlatado. Como lo explica Jurado, de BBC Worldwide, “es
necesario que el programa se diferencie de los demás y que el comprador
entienda los ingredientes clave que atraerán a la audiencia. Los espectadores
no quieren ver un formato que esté mal ejecutado”, concluye.
Medeiros,
de Granada International, comparte un punto de vista similar. “Los programas
terminados son un componente esencial en las parrillas de los canales en
Latinoamérica”, señala el ejecutivo sin descartar la opción de trabajar con las
televisoras para adaptar formatos a nivel local. Lo que está claro es que
Latinoamérica ofrece un terreno cada vez más fértil para los productores y
distribuidores europeos, pese a todas las dificultades y con el visto bueno,
por supuesto, de los grandes estudios norteamericanos que al día de hoy siguen
acaparando el mercado.
TV LATINA