Los perros que hablan y los viajes en el tiempo están descartados. Los conceptos militares osados y temáticas con matices tecnológicos están de moda, y que también lidien con problemas de seguridad nacional (o personal). Llámelo el efecto Trump.
Piense en títulos como S.W.A.T, SEAL Team, Instinct y Wisdom of the Crowd (todos para CBS), Valor (para The CW) y The Brave (para NBC).
También hay mucho misterio y magia, tal como el drama Deception (de Warner Bros., para ABC) y Ten Days in the Valley, protagonizada por Kyra Sedgwick (de Lionsgate, también para ABC). Por otra parte, Reverie con Sarah Shahi (para NBC) y My, Myself & I (para CBS) están parcialmente ambientadas en el futuro. Gracias al prolífico productor Greg Berlanti, varias series basadas en cómics, orientadas principalmente a las demografías más jóvenes, también están disponibles.
Está por verse si entre estos títulos aspirantes se encontrará el próximo éxito genuino como This is Us. Entre tanto, un grupo de compradores extranjeros que participan en las presentaciones en Nueva York de lunes a miércoles antes de llegar a Los Ángeles dicen que fueron “impactados” y “gratamente sorprendidos” por los adelantos de Rise de Jason Katims, protagonizado por Auli’i Cravalho (de y para NBC), la comedia dramática sideral de Fox, The Orville de Seth MacFarlane, la cual un veterano comprador extranjero describió como “una mezcla de The Office, Star Trek y Doctor Who”, la precuela de Big Bang de CBS titulada Young Sheldon, y la más reciente producción de Shonda Rhimes para ABC, For the People. (The CW reveló su grilla de programación en Nueva York y todos sus shows provienen de sus propietarios, Warner Bros. y CBS).
Estos shows mencionados están entre los nuevos títulos que buscarán acaparar la atención (y los dólares) de los compradores de programación extranjeros durante el evento de una semana conocido como los L.A. Screenings.
Ese evento maratónico llega tras las presentaciones de upfronts a los anunciantes en Nueva York, donde cinco cadenas de televisión abierta enfatizaron la estabilidad por encima de las chispas, lágrimas por encima de la excitación, y un atractivo general de contenidos en lugar de orientarse a segmentos de audiencia específicos. Está por verse si eso funciona para mejorar la disminución en ratings en todas las cadenas y de revertir un declive similar en sus ingresos publicitarios.
El evento se desarrolla en uno de los momentos más disruptivos en la historia de medios globales, una en la cual nuevas plataformas están confundiendo a los jugadores establecidos, en la cual Brexit está volviendo al contingente británico más cauto y el euro menos fuerte, y en la cual la impredecible presidencia de Trump está estorbando la política y medios alrededor del mundo.
Los compradores extranjeros tampoco han perdido de vista que las televisoras en Estados Unidos son cada vez más conservadoras en el hecho de que la mayoría de los shows que los ejecutivos de las cadenas renovaron o aprobaron por primera vez, son contenidos propios, o coproducciones compartidas con un creador externo como prerrequisito para que dicha serie salga al aire. Se podría decir que al darle privilegio a sus propias producciones de sus estudios hermanos ocasionalmente desplaza material interesante de competidores o proveedores independientes.
Notablemente, Warner Bros., el proveedor principal para las cinco cadenas de Estados Unidos durante los últimos 20 años, ha tenido que esforzarse más fuertemente que nunca lanzar y mantener sus series al aire en las cuatro cadenas principales. Sus nuevas adquisiciones en NBC en esta ocasión son contendores de contenido sin guión: No dramas de una hora, nada de comedias.
En cuanto al show Timeless, Sony, el otro proveedor independiente clave junto a Warner Bros., eventualmente cedió una parte de la participación a NBC con el fin de mantener el show al aire.
De hecho, casi todos los shows externos provistos a las cadenas han tenido que compartir los derechos para poder lanzar sus contenidos al aire. Tales maquinaciones detrás de bastidores quizás no sean tan cruciales para el contingente extranjero, pero tal como le comentó a Diario TV Latina un comprador extranjero: “Estamos invirtiendo mucho dinero en Hollywood: Cada pedazo de información nos ayuda a decidir entre un show y otro”.
Es muy revelador también los acuerdos cerrados para The Brave (para NBC) y Wisdom of the Crowd (para CBS), los cuales se están adaptando de formatos israelíes cortesía del prolífico productor Keshet Media Group (la compañía detrás del formato Prisoners of War que se convirtió en Homeland de Showtime). Otro show, la comedia de mitad de temporada de Warner, Splitting Up Together (para ABC) proviene del original danés, mientras que The Good Doctor de Sony (para ABC) está basado en el original coreano.
Unos 1.500 ejecutivos internacionales están viajando hoy o recuperándose de jet lag con el fin de estar presentes en los varios estudios de Hollywood e iniciar este fin de semana la visualización de nuevos shows y en algunos casos, la adquisición de contenido que estará en los horarios estelares de la televisión en Estados Unidos. Los Screenings son la primera oportunidad que tienen los compradores internacionales de visualizar estos nuevos shows, y hasta cierto punto, el evento ha opacado MIPTV en Cannes en abril como el mercado clave para el principal contenido americano.
Tradicionalmente, Disney tiene su llamado “Upfront internacional”, lanzando el domingo por la noche cuando la compañía presenta a sus principales ejecutivos y talento estrella para introducir su próxima programación para ABC (así como la oferta de películas del estudio y nuevo material para su cadena de cable Freeform). Durante los próximos cinco días, los compradores van de un estudio a otro para ver nuevos productos y reunirse con sus equipos para comparar notas. También podrían firmar acuerdos para un show si es impactante y si inicia una competitiva oferta de precios.
Debido a que los compradores extranjeros están siendo impactados por los mismos obstáculos de nuevas compañías digitales tal como en Estados Unidos, eso se podría traducir a mayor cautela cuando tiene que ver con la adquisición de productos. También tendrán que evaluar el interés de sus propias audiencias por nuevas versiones, tales como Will & Grace de NBC, Roseanne de ABC, Dynasty de The CW y S.W.A.T. de CBS, así como los gustos por contenido musical, el cual tras encabezado por NBC, otros han empezado a abordar.
Por otra parte, los compradores extranjeros podrían sentirse seguros con las nuevas ofertas de productores confiables de los estudios de cada televisora. En ABC por ejemplo, Shonda Rhimes está presentando el drama legal For the People, el cual se dice es un reflejo de su perdurable show médico Grey’s Anatomy. Su compañía, Shondaland también está detrás de Scandal, How to Get Away with Murder y Still Star-Crossed, un show de época que fue presentado hace algunas semanas. Y recientemente un spin-off de Grey’s Anatomy sobre bomberos fue adquirido por ABC para realizar la serie directamente.
Visto desde otra perspectiva, un número inusual de nuevas series lograron quedarse con sus horarios para la próxima temporada de otoño en las cinco cadenas, y franjas adicionales en otoño serán ocupadas por contenido sin guión, incluyendo el relanzamiento de American Idol de ABC, y spin-offs de The Bachelor y Dancing with the Stars. Esto significa que habrá menos pilotos con guión disponibles para la consideración de los compradores.
A saber: De 75 peculiares proyectos de ficción presentados a las cinco cadenas durante la primavera, sólo 45 contendores con guión han recibido aprobación para la próxima o mitad de temporada. Entre ellos se encuentran dos docenas de dramas de una hora, los cuales son las adquisiciones más preciadas (y costosas) de las televisoras tradicionales en el extranjero. El resto son comedias de media hora. Además, las cadenas estarán presentando durante la próxima temporada shows musicales o programas sin guión, incluyendo el regreso de American Idol (en esta oportunidad a ABC), la reciente producción en vivo de NBC, Jesus Christ Superstar, y producciones similares de FOX para A Christmas Story y Rent.
Quizás más importante que las cancelaciones de nuevos shows son las series fuertes que terminaron sus ciclos. La mayoría eran shows pilares en las estaciones extranjeras, así como en Estados Unidos, y por lo tanto, dejan vacíos considerables en ser llenados en varias grillas extranjeras. Los shows que finalizan en pantalla incluyen Bones (12 temporadas en FOX), The Vampire Diaries (ocho temporadas en The CW) y 2 Broke Girls (seis temporadas en CBS).
Como siempre, varias series que dieron de qué hablar hace un año no lograron mantenerse durante la temporada que finalizó y han sido canceladas, incluyendo algunas más rebuscadas u otras que tenían talento de primer nivel. Entre las cancelaciones se encuentran dos dramas de viajes en el tiempo Time after Time (de Warner Bros. para ABC), Making History (para FOX), y Frequency (de Warner Bros. para The CW). También se han cancelado el drama de CBS, Doubt, con Katherine Heigl; la visualmente impactante, pero trabajada Emerald City (por NBC), No Tomorrow (de CBS TV Studios para The CW) y el peculiar Son of Zorn de FOX y la comedia dramática de béisbol, Pitch.
Los compradores internacionales pueden contar con renovaciones de shows de franquicia de cada uno de los productores de las cadenas: CBS está trayendo de regreso tres iteraciones de su show confiable NCIS y el trio de drama de una hora de Dick Wolf, Fire, P.D. y Med, así como Law & Order: SVU. Wolf también está proveyendo un show de ocho capítulos para el otoño sobre los infames asesinatos Menendez. Entre tanto, Chicago Justice fue cancelado después de sólo una temporada. El trio de dramas de Shonda Rhimes en ABC (Grey’s Anatomy, Scandal y How to Get Away with Murder) también fueron renovados. (Scandal, sin embargo, finaliza con su séptima temporada). Pero la comedia dramática de Shondaland Catch, estelarizada por Mireille Enos, no enganchó a los televidentes y no se renovará para una tercera temporada. The CW, entre tanto, es el hogar de una gama de shows nuevos y viejos, provenientes del escritor y productor de WB, Greg Berlanti, aunque dos de sus shows nuevos no fueron renovados para una segunda temporada. (Aun así, Berlanti es el Norman Lear o Jerry Bruckheimer del actual ecosistema televisivo, con ocho series en un canal u otro, o plataforma de cable).
Con todo esto, cada televisora extranjera tiene sus propios criterios que ayudan a determinar qué series americanas hacen sentido para sus plataformas en sus países. En algunos casos, las televisoras clave en los principales territorios tiene acuerdos con uno o más estudio de Hollywood, y están obligadas a llevarse un número definido de series cada temporada, shows que no van para esos socios regulares en el extranjero son licenciados en el mercado. Los compradores canadienses son, por razones de propagación de señales, los más rápidos en adquirir, comprando virtualmente todas las series americanas mientras asisten a los Screenings. Los ingleses son opuestos: Se toman su tiempo durante los próximos seis meses para ser selectos con el contenido para sus televisoras.
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