
PREMIUM: Elizabeth y Philip Jennings son agentes encubiertos de la KGB que se hacen pasar por estadounidenses ordinarios en Washington D.C., durante la década de 1980. Cómo se las arreglan para cumplir con sus misiones secretas, mientras crían a dos niños que no saben nada acerca de la verdadera identidad de sus padres, establece el marco de The Americans, cuyos showrunners son Joe Weisberg, quien trabajó para la CIA, y Joel Fields.
TV LATINA: ¿Cuál fue la génesis de The Americans?
WEISBERG: En 2010, hubo un grupo de agentes de inteligencia rusos ilegales que fueron arrestados en Estados Unidos. Fueron llamados ilegales durante los tiempos de la KGB porque eran oficiales que no servían en embajadas soviéticas, sino que secretamente encubiertos. Todo el mundo pensó que después de que se derrumbó la Unión Soviética los rusos probablemente no estarían haciendo eso, pero sí lo estaban haciendo. Un grupo de 10 de esos ilegales fueron arrestados por el FBI en Estados Unidos. Todo el mundo sabía que había sucedido y que era un gran problema. Recibí una llamada de DreamWorks Television, con quienes estaba trabajando en esos momentos y con quienes ya había hecho algunos otros proyectos, debido a que yo había trabajado en la CIA y tenía experiencia [en el mundo de la] inteligencia, me preguntaron si estaría interesado en desarrollar un show basado en esos ilegales. Así nació el proyecto. Estaba interesado en todo tipo de temas diferentes. Uno que realmente me interesaba era la familia de los espías. Antes, cuando yo trabajaba en la CIA estaba muy interesado en los oficiales que estaban casados y que servían en el extranjero y no les decían a sus hijos a qué se dedicaban. Los niños crecían en una familia con esa gran mentira. Eso fue sin duda algo que siempre me interesó.
TV LATINA: ¿Qué daño le causa esta mentira a una persona?
WEISBERG: Realmente depende de la persona. En la CIA… algunas personas no parecían tener reacciones mentales y no tenían problemas con eso, y con otras personas parecían que con el tiempo les dañaba más y como resultado se convertían en personas extrañas. Para otras, tenía el potencial de causar estragos y destruirlos.
FIELDS: Lo que es tan emocionante de este show que Joe creó y lo que tenemos para explorar creativamente, es que en última instancia, incluso aquellos de nosotros que no somos de la CIA, como seres humanos luchamos con esta cuestión de qué tan reales somos en nuestras vidas. ¿Somos personas que estamos tratando de sacar nuestras máscaras y compartir nuestras realidades?, ¿o andamos por la vida disfrazados sin saber que todos tenemos mentiras? Para mí eso es genial, poder explorar eso en este show.
TV LATINA: ¿Qué tanto de lo que vemos en el show se relaciona directamente con la manera en que los espías solían trabajar en los años ’80?
WEISBERG: Mucho de ello se relaciona con el modo en que siguen trabajando los espías. Las técnicas generales de localidades secretas para dejar información, las comunicaciones por radio, la escritura secreta, el intercambio de materiales de una persona a otra, trabajamos fuerte para que todo eso sea extremadamente preciso. Pero incluso en estos momentos cuando hay muchas más técnicas que utilizan computadoras y [tecnología sofisticada], las viejas técnicas todavía están en uso, porque al final del día, la inteligencia humana depende de las personas reuniéndose y hablando entre sí. Mientras pueda parecer que los viejos métodos no están siendo utilizados, todavía se utilizan.
TV LATINA: ¿Es un desafío mezclar los acontecimientos históricos, la ficción y las operaciones encubiertas reales para desarrollar los arcos de la historia?
WEISBERG: Es muy bueno y es algo que al principio pensamos que podría ser un desafío, pero se ha convertido en un placer y una oportunidad. Existe la historia conocida de lo que ocurrió en los años ’80, luego los personajes ficticios están viviendo sus vidas y luego está la historia escondida, [para] la cual podemos, con cierta libertad, inventar algunas cosas e incluirlas. Lo único que no tratamos de hacer es inventar eventos que serían tan excesivos como para no ser creíbles o eventos que podrían dar un giro a la historia real, que es lo que evitamos. Siempre que evitemos eso, todo parece funcionar. Los eventos que inventamos, tratamos de que sucedan en el contexto de los hechos reales. La temporada pasada tuvimos historias sobre la guerra de los Contras en Nicaragua y sobre el programa oculto que fueron muy centrales. Las cosas que inventamos eran más como incidentes menores dentro de esas historias más grandes.
TV LATINA: Tiene que presentar todos los guiones al Publications Review Board (Junta de Revisión de Publicaciones) de la CIA. ¿Cómo funciona eso?
WEISBERG: Cuando me uní a la CIA firmé un acuerdo de discreción y me hicieron firmarlo una segunda vez cuando me fui, ¡justo debajo de la primera firma sólo para asegurarse de que lo recordaba! Los términos del acuerdo de discreción incluían que cualquier cosa que escribiera durante el resto de mi vida que tuviera algo que ver en absoluto con el tema de la inteligencia, lo sometería a la Junta de Revisión de Publicaciones para su aprobación. Su aprobación es muy específica. Tienen derecho a conseguir que saque cualquier cosa que ellos determinen que es clasificada. Así que, Joel y yo escribimos guiones juntos y les envío los guiones a través de correo electrónico. Ellos los revisan para ver si piensan que hay [algún tema] clasificado. En los últimos años he logrado ser muy bueno en reconocer qué es lo que les preocupa, así que estoy escribiendo con la mirada puesta en eso y me aseguro de que dejemos de lado cualquier cosa clasificada, por lo que no he tenido problemas. Lo que más me preocupa, porque nos movemos en un calendario de producción muy ajustado, es que tendrán un problema con algo y eso arruinará nuestro [plan] de rodaje. Siempre estoy presentando y diciendo, ¿pueden acelerar una vez más esta revisión? Porque piden un mes para hacer una revisión, ¡y por lo general les pido que lo hagan en tres o cuatro días! Hasta ahora siempre han sido muy complacientes.
TV LATINA: ¿Cómo ha hecho que los antihéroes sean tan agradables? Me doy cuenta de que me preocupo por Philip y Elizabeth.
FIELDS: En realidad no veo a estos personajes como antihéroes en el molde del drama de cable tradicional. Tony Soprano, el antihéroe original del cable, era un mafioso sociópata y el show realmente exploró su lucha con su sociopatología. ¿Podría ser capaz de no recuperarse de los ataques de ansiedad que sufría a causa de todo lo que sucedía a su alrededor? Los soviéticos y los Jennings no son antihéroes. No son sociópatas. Están en un lado diferente de la historia. Son soldados, pero tienen su propia visión moral del mundo. Tienen su propio sistema de creencias y sus propias luchas internas con todo, que hace que el show sea interesante. Sí, son un retrato del enemigo, pero en realidad, en mi opinión, no son antihéroes.
TV LATINA: ¿Cuáles fueron algunos de los retos que han tenido en The Americans que no han tenido en otros shows?
FIELDS: Todo es un reto en este show y todo es una bendición. En este show hay muchos desafíos técnicos: La configuración de la época, [ya que] todos los exteriores tienen que ser re-decorados. Cada extra tiene que estar vestido. Cada teléfono, cada auto, cada parquímetro, todo es un reto especial para su época, para su ubicación en Virginia y D.C. Filmar en el invierno en Nueva York es un desafío. El primer año tuvimos el huracán Sandy. El segundo año tuvimos un vórtice polar. Ha habido una gran cantidad de desafíos, pero todos son superados por las bendiciones. Tenemos un elenco fenomenalmente talentoso que no sólo son tan talentosos como puedas esperar, sino que también son tremendas personas y grandes colaboradores creativos. Joe y yo hemos forjado una gran amistad y colaboración creativa. Tenemos un estudio muy compresivo y la cadena [nos da mucho] apoyo, comprensión y colaboración. Tenemos un gran equipo. Hay muchos desafíos, pero son superados por las bendiciones.
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