Enero 2005
Por Anna Carugati
Alan Ball comenzó su carrera escribiendo obras de teatro en Nueva York, desde donde siguió a Hollywood para trabajar en las comedias situacionales, o sitcoms, de las cadenas de televisión. Obtuvo su gran éxito como libretista del largometraje American Beauty, que ganó cinco premios Oscar incluyendo mejor película y mejor libreto original. El éxito de esa cinta capturó la atención de HBO, que buscaba una serie sobre la relación de las personas con la muerte. El resultado ha sido Six Feet Under un programa sobre un negocio funerario de propiedad familiar y sobre las personas que lidian con sus pérdidas, consigo mismas y con sus semejantes.
TV LATINA: ¿Cuál es la libertad creativa que ha hallado en HBO?
BALL: Existen tres niveles de libertad artística. Una de ellas es que las normas de emisión son más flexibles: puedes tener desnudez y procacidad, y así la vida sexual de los personajes puede ocupar una porcentaje fundamental de la narración. Eso le permite a uno escribir sobre alguien que combate una compulsión sexual.
El otro nivel es aquel en el cual HBO me lanzó la idea. Carolyn Strauss [presidente de HBO Entertainment] dijo: “Quiero hacer un programa sobre la relación de América con la muerte”. Una cadena de televisión jamás hará tal cosa porque el objetivo principal de una cadena es vender productos. Ellos te quieren colocar en un estado mental que te permita sentirte feliz y creer cosas de modo que salgas a comprar los productos. Cuando se elimina esa necesidad de vender productos, el programa se hace un fin en sí mismo en lugar de un medio para entregar los mensajes del anunciante. Esa es una cantidad enorme de libertad.
El tercer nivel de libertad es que ellos respetan a las personas que contratan. No te interpretan, no te [pasan notitas con sugerencias de cambios en el guión], no se dedican a tomar lo que has creado para convertirlo en otra cosa que se parezca a algo que tuvo éxito anteriormente. Ellos quieren ampliar el espectro de las posibilidades de la televisión.
TV LATINA: ¿Y cuál fue su reacción cuando Carolyn Strauss dijo que quería una serie sobre una casa funeraria?
BALL: Estaba haciendo también una comedia situacional para ABC a la que no le iba muy bien. A raíz del éxito de American Beauty, todos querían reunirse conmigo, pero yo estaba ocupado, no me reuní con ninguno. Pero cuando me llamó Carolyn Strauss de HBO dije, “sí, me reuniré con HBO”, porque se había estrenado Los Soprano y el programa me había impresionado en cuanto a lo que la televisión es capaz de hacer. De modo que me reuní con ella y ella dijo “Me encantó tu película. Pienso hacer un programa sobre la relación de América con la muerte y ambientado en un negocio funerario familiar”. Y yo pensé “Qué buena idea”. Había estado en casas funerarias durante mi infancia y juventud, en los funerales de miembros de mi familia. Pero me encontraba haciendo el programa de ABC y le dije: “Mucha suerte con eso, ojalá pudiera hacerlo yo, pero estoy ocupado”. Y entonces cancelaron el programa. Estaba yo que echaba chispas, muy molesto por la cancelación. Me fui a casa a pasar el asueto de Navidad y escribí un piloto. [Hacerlo] fue para mi una catarsis y una manera de manejar la cancelación del programa. Y no es casualidad que escribiera el piloto durante la Navidad. Visitaba a mi madre. En mi casa rondan los espíritus de mi padre y mi hermana, y eso hace que la temporada de Navidad resulte particularmente difícil. Puse todo en el libreto. Regresé a Los Ángeles. Llamé a mi agente y llevamos el piloto a HBO. Ellos lo leyeron. Convocaron a una reunión. Carolyn dijo: “Me encantó esto, me encantaron los personajes, [pero] siento que está un poco soso. Me gustaría ver algo un poco más intrincado”. Y yo sentí, “¿Dónde vas a recibir una observación como esa?” [Risas] Pensé, “Lo puedo hacer”, e hice una segunda versión.
TV LATINA: Usted experimentó la pérdida de miembros de la familia. ¿Cómo usa su experiencia personal y cómo trasciende su duelo, permitiendo que la vida siga su curso?
BALL: Hay dos magníficas citas de C.S. Lewis en su libro A Grief Observed. La primera es “Nadie me dijo jamás que el duelo se parece tanto al temor”, y la segunda, que tal vez no reproduzco exactamente, es “La única manera de salir del duelo es pasando por él”. En términos de mi experiencia personal, perdí a mi hermana cuando yo era aún bastante joven. Perdí a mi padre. Mucho de eso queda reflejado en el piloto. Nate pierde a su padre [que muere en un accidente de automóvil]. La muerte de mi hermana fue por un accidente de auto. [Fue] muy abrupta, muy súbita e inesperada, cambió la vida de todos. Esa fue mi experiencia personal y fue puesta en el piloto.
A lo largo de las últimas cuatro temporadas, he podido trabajar muchos de mis propios temores acerca de la muerte y de la finalidad de la muerte, el hecho de que existe y que nos sucederá a todos nosotros. No puedo decir que no le temo a la muerte, o que me sienta completamente cómodo con ella, pero estoy muy consciente de su existencia. No doy eso por sentado. El trabajar en el programa me ha permitido referirme a mucho de ello y, sorprendentemente, me ha permitido abrirme a vivir la vida más plenamente. Y creo que es ese el propósito del duelo. Cuando pierdes a alguien cercano, pierdes una parte de ti mismo y debes sufrir por eso y dejarlo ir. Se siente como un salto al vacío, se siente como algo pavoroso y como que uno no puede continuar [viviendo]. Pero son precisamente esos sentimientos los que te permiten pasar al otro lado. Y si los subviertes y no te permites tener esos sentimientos, entonces quedas atascado.
Es más o menos el tema de nuestro programa– personas que no sólo se enfrentan a la muerte, sino que sufren y trascienden el duelo, movilizándose a través de todos los pasajes de su vida, pasando de un capítulo a otro, ya sea en cuanto a las relaciones, a los miembros de la familia o la educación o los empleos, o lo que sea. La vida es un sucesivo soltar y despedirse, lo cual te permite seguir adelante y aceptar lo nuevo.
TV LATINA: Como escritor, ¿le resulta más dramático enfrentarse al destino o a las opciones?
BALL: Es mucho más dramático enfrentar las opciones y los retos. Si todo está predeterminado y sólo encajas en los movimientos, no es mucho el drama. Sólo estás reaccionando a lo que la vida te presenta, a aquello que ha sido predeterminado. Mientras que si te enfrentas a la confrontación y a las opciones, y sabes que habrá consecuencias, quieres hacer lo correcto. Muchas veces al hacer lo correcto la vida se te hará algo más complicada que si haces aquello que resulta más sencillo o que es más cuestionable en términos de ética. Siendo criaturas morales, nos enfrentamos siempre a la que es la opción correcta. Pienso que eso es mucho más dramático.
TV LATINA: ¿Cómo mantiene vigente el ímpetu de una serie, temporada tras temporada?
BALL: Contribuye el hecho de que tengo otros siete escritores. Son todos gente muy inteligente, muy dotada, muy talentosa, compleja y singular, todos con sus propias historias, sus propias tragedias, su propia afinidad con distintos personajes. De modo que eso ayuda.
TV LATINA: ¿Cómo funciona eso? ¿Les da usted lineamientos generales de cómo ve cada episodio y ellos lo desarrollan?
BALL: Nos juntamos como grupo. Es extrañamente muy democrático, ¡teniendo yo el poder absoluto de veto! [Risas] Nos juntamos y decidimos si queremos que cada personaje pase a la siguiente temporada. Y delineamos en forma somera los doce episodios de la temporada—solían ser trece, ahora son doce. Y luego como grupo repasamos episodio por episodio y delineamos cada uno, teniendo yo el poder absoluto de veto al decir: “Eso no me convence”. Luego un escritor va y escribe un libreto y regresa y nosotros hacemos observaciones como grupo. El escritor entonces sale y desarrolla una segunda versión. Regresa a mí y yo ajusto lo que tenga que ajustar. Solía ser más extenso el proceso al principio, durante las primeras dos temporadas. Pero todos los escritores han estado con nosotros desde la tercera temporada. De modo que cada quien sabe de lo que se habla, conoce el programa y conoce su voz. No tengo que trabajar mucho.
TV LATINA: ¿Y no hay notas de HBO? ¿Cuál es la diferencia respecto al trabajo con una cadena de TV abierta?
BALL: Oh, nos llegan observaciones, pero la diferencia es que son inteligentes y mejoran el programa. Mientras que durante mi experiencia con ABC todos sentían que debían hacer observaciones, sólo para justificar su empleo. Básicamente, todas las observaciones de ABC se pueden cristalizar en dos ideas: hacer a todos más simpáticos y articular el subtexto. Hacer que todos expliquen lo que les sucede a nivel emocional. Eliminar el subtexto y hacer a todos más simpáticos, evadiendo los conflictos— ¿dónde está el drama? El resultado es insulso. Vea la televisión estadounidense, es mayormente así.
TV LATINA: ¿Trabajaría de nuevo para las cadenas?
BALL: No. Solamente trabajaría para las cadenas teniendo la misma libertad que disfruto ahora y no creo que eso sea posible en las cadenas de televisión comerciales de América, [que están] tan orientadas por la publicidad, porque esos programas tienen que dar resultados en los primeros tres o cuatro episodios.
TV LATINA: Como creador, ¿cómo se siente en cuanto a eso?
BALL: Creo que es terrible.
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