Por Nathalie Jaspar
Durante los últimos años,
las condiciones del mercado latinoamericano han estado tan cuesta arriba, que
muchas de las grandes compañías de medios que operan en la
región tuvieron que concentrarse en resguardar sus inversiones,
redefiniendo sus operaciones para que fueran más eficientes y
reestructurando sus finanzas. Ahora, con los primeros esbozos de una
mejoría económica, a la tormenta no le sigue la calma, sino una
ola de actividad.
Tras 18 meses de cuasi
hibernación, en el transcurso del último trimestre de 2003 y el
primer trimestre de 2004 han acontecido cambios que podrían variar
algunas de las reglas del negocio. Estos incluyen desde hechos como el posible
proceso de fusión entre las dos plataformas de DTH que sirven a la
región latinoamericana, hasta la apertura de un centro de operaciones de
Televisa en Miami, lo cual es un signo más de una relación
simbiótica cada vez más evidente entre el mercado hispano de los
Estados Unidos y América latina, cuando se habla de
compañías latinoamericanas de medios.
Asimismo, aunque el creciente nivel de
actividad también ha incluido un número de demandas legales e
investigaciones, éstas se han visto opacadas por los resultados
financieros de los conglomerados de medios latinoamericanos, que, en su
mayoría, reflejaron niveles significativos de crecimiento durante 2003.
Las ventas de Televisa en 2003, por
ejemplo, se incrementaron un 3,3 por ciento respecto a 2002. Otra empresa
mexicana, TV Azteca, reportó un 5 por ciento de crecimiento en sus
ventas para 2003. Los activos de Cisneros Group of Companies (CGC), como es el
caso de Claxson, así como los de Globo, mostraron también curvas
ascendentes.
Sin duda, el futuro de DirecTV Latin
America y SKY Latin America es uno de los temas que más interés
ha despertado. Tras la aprobación definitiva de la compra de un 34 por
ciento de Hughes Electronics Systems por parte de News Corp. por $6.600
millones el pasado mes de diciembre (Hughes es socio de DirecTV Latin America
junto a CGC), los hechos parecieron sucederse con sorprendente rapidez. El 24
de febrero, DirecTV emergió del Chapter 11, con “unos ingresos muy
importantes, por encima de los $600-$700 millones, cero deuda, y con unos
acuerdos de programación [adaptados] al verdadero tamaño y potencial
de mercado”, según explica Steven Bandel, I. y COO de Cisneros
Group of Companies. (Ver entrevista con Steven Bandel en la página 37)
Al día siguiente reportes
estipularon que Gustavo Cisneros, chairman de Cisneros Group of Companies,
había confirmado la fusión, hecho que fue desmentido en un
comunicado de la empresa a las pocas horas. Paralelamente, reportes informaron
que Televisa buscaba la adquisición de los 300 mil abonados de DirecTV
en México para sumarlos a los de la plataforma de SKY en ese país.
Aunque para la fecha en que esta
publicación fue enviada a la imprenta no había
confirmación de la posible fusión, no hay duda que una de las
áreas en las que habrá más negociación será
la repartición de las acciones de la nueva plataforma. DirecTV
está reorganizando su accionariado para establecer un capital
único en América latina. Por su parte, SKY presenta una
estructura accionaria bastante compleja. La plataforma de DTH está
dividida en tres: Innova, que opera en México, en la que Televisa tiene
un 60 por ciento, News Corp., un 30 por ciento y Liberty Media, un 10 por
ciento; SKY Brasil Services, en la que participan Organizações
Globo, News Corp. y Liberty Media; y finalmente SKY Multi Country
Partners (Chile y Colombia), donde están asociadas las cuatro empresas.
El hecho de que, en Brasil, Globo
dejó de proveer fondos en 2002, permitió que aumentara la
participación de News Corp. en la plataforma de este mercado. De
ahí que Rupert Murdoch declarase ante la prensa australiana que al hacerse
efectiva la fusión de SKY y DirecTV en América latina,
“definitivamente tendremos el control en Brasil, que es un gran
mercado”. Murdoch explicó que el conglomerado también
tendría el control en Chile y Colombia, pero que, en México,
Televisa tendría cerca de un 50 por ciento de la empresa resultante.
De darse esta fusión, no hay duda
de que el poder de negociación de la plataforma de DTH resultante
será enorme, al convertirse en el operador de televisión paga
más grande de América latina con aproximadamente 3,2 millones de
abonados (DirecTV cuenta con aproximadamente 1,5 millones; Sky Brasil, con unos
770 mil; Innova, con unos 826 mil; y Multi Country con unos 80 mil). Un hecho
que podría hacer sentir sus consecuencias sobre los precios pagados a
los canales, muchos de los cuales ya sufrieron una reducción en sus
ingresos en el proceso de reestructuración de DirecTV.
Una movida similar —aunque en una
escala mucho más modesta— también se está dando
entre los dos operadores de cable que dominan el mercado chileno, VTR y
Metrópolis Intercom. El proceso de fusión se inició en
cuanto Liberty Media (que comparte junto a Ricardo Claro la propiedad de
Metrópolis Intercom) tomó el control de UnitedGlobalCom (que
detenta VTR). Actualmente, ambos operadores concentran el 90 por ciento de los
abonados de la televisión paga en Chile, cuya cifra total es de unos 990
mil abonados formales, es decir, una penetración de casi 24 por ciento.
A pesar del cuestionamiento de la
Comisión Nacional de Televisión de Chile, que teme que esto le
dé poder a la empresa resultante para imponer sus precios en el mercado,
el fiscal nacional económico de ese país, Pedro Mattar,
indicó que las empresas involucradas justifican esta
concentración del negocio “puesto que creen que a través de
este sistema van a tener una mejor operación por las economías de
escala que significa concentrar un negocio que según ellos no es muy
bueno”.
Todo parece indicar que, tras una pausa
de pocos años, el proceso de consolidación de proveedores de
televisión paga, que ya hizo sentir sus consecuencias a finales de la
década de los 90, está retomando ímpetu.
Sin embargo, la estrategia financiera
detrás de estas fusiones —reducir costos y generar un modelo de
negocios proporcional al potencial del mercado existente— es diametralmente
opuesta a las proyecciones optimistas que llevaron a que, en mercados como
Argentina, los operadores se comprasen unos a otros pagando fuertes sumas. Las
consecuencias de esa ola expansiva todavía pesa sobre operadores como
Multicanal (propiedad del Grupo Clarín) y CableVisión (donde
participa Liberty Media) en Argentina. En el caso de Multicanal, por ejemplo,
un tribunal de quiebras de los Estados Unidos recientemente descartó un
proceso de solicitud de bancarrota introducido por filiales del fondo de inversión
norteamericano W.R. Huff Assets Management y el particular Williard
Alexander. El operador obtuvo, el pasado mes de diciembre, la aprobación
del mínimo requerido de sus accionistas para llevar a cabo la
reestructuración de su deuda.
En la mesa de negociaciones
Multicanal no es la única empresa
llevada a la corte en los Estados Unidos por su deuda. El pasado mes de
febrero, un juicio iniciado por afiliados de W.R. Huff Assets Management que
solicitaba la petición de bancarrota involuntaria de Globopar
—entidad que controla gran parte de los activos en los que participa
Organizações Globo— también fue descartado por una
corte norteamericana, alegando que el proceso en los Estados Unidos era
inadecuado toda vez que Globopar es una empresa brasileña y no tiene
activos en los Estados Unidos.
Globopar lleva aproxima-damente un
año y medio renegociando una deuda de aproximadamente $1.900 millones,
desde que falló en los pagos en octubre de 2002.
“El proceso de la
renegociación de la deuda está en curso,” explica Roberto
Irineu Marinho, presidente de Organizações Globo. “En abril
de 2003 presentamos una propuesta de pago al comité de acreedores. Ellos
nos respondieron con dos contrapropuestas separadas en septiembre de 2003
—una del comité de los detentores de bonos y otra del
[comité] de bancos. Trabajamos para conciliar ambas contrapropuestas
dentro de un modelo que, creemos, atenderá a los intereses de los
diferentes acreedores. Esta nueva propuesta fue presentada en diciembre de 2003.
Desde ese momento, hemos estado en negociaciones permanentes con ambos
comités buscando una solución rápida y satisfactoria para
todos”.
Pero a diferencia de 2002, cuando los
problemas económicos en Brasil tuvieron un impacto negativo, en 2003,
los ingresos de la empresa mostraron una notable mejoría. En la primera
mitad de 2003, los ingresos netos consolidados de Globopar, TV Globo y Globo.com
(división que en julio de 2003 fue integrada a TV Globo) alcanzaron
1.812,9 millones de reales (aproximadamente $617 millones), 77,6 millones de
reales más que en ese mismo periodo en 2002, cuando ascendieron a
1.735,3 millones de reales (aproximadamente $590,3 millones).
Aunque todos los sectores del
conglomerado, particularmente Globosat, denotaron mejoría, 71 por ciento
de los ingresos siguen proviniendo de TV Globo. La cadena de televisión
abierta continúa teniendo una impresionante penetración de
audiencia, con una participación del 58 por ciento en horario estelar
para el primer semestre de 2003.
Los incrementos en las ventas parece ser
un punto común que une a la gran mayoría de los conglomerados de
medios que operan televisoras abiertas en el continente americano.
Televisa, por ejemplo, no sólo se
ha visto beneficiada por el aumento en las ventas de sus cuatro canales de
televisión en México, sino también por un 20 por ciento de
incremento en los ingresos netos de Univision en 2003. Para ese año, los
ingresos netos de Univision fueron de $1.311 millones, en comparación
con los $1.091,3 millones obtenidos en 2002. Aunque parte de esto se deba a la
incorporación de Hispanic Broadcasting Corporation (ahora Univision Radio),
también se basó en el crecimiento de un 8 por ciento en los
ingresos netos en el sector de televisión, que alcanzó $1.098,3
millones en 2003.
En términos de audiencia, la de
Univision aumentó 5 por ciento en la demográfica de adultos de 18
a 34 años en el horario estelar durante el cuarto trimestre de 2003. En
la demográfica de adultos de 18 a 34 años el crecimiento fue de 6
por ciento en ese mismo espacio horario.
Por su parte, en ese mismo trimestre,
TeleFutura logró aumentos de más de 42 por ciento en ambos grupos
demográficos. “Las cadenas de televisión de Univision
lograron un éxito tremendo durante [el cuarto] trimestre,”
comentó Ray Rodríguez, presidente de Univision Television
Networks. “Univision… fue la opción de los hispanos por
encima de los canales tanto en español como en inglés. [Y]
TeleFutura fue la cadena número uno —sin importar el idioma—
en términos de crecimiento”.
CGC, que también se beneficia del
buen desempeño de Univision por su participación en la empresa,
ha sentido asimismo la influencia positiva del aumento en ventas de Claxson,
empresa que opera canales de cable en América latina, así como
una televisora abierta y una cadena de radio en Chile. Los ingresos netos de
Claxson aumentaron en un 17 por ciento en el tercer trimestre de 2003 a $21 millones.
Durante los primeros nueve meses de 2003, éstos fueron de $59,3
millones.
El área de ingresos por
suscripción durante esos nueve meses ascendieron a $29,3 millones, en
comparación con los $24,4 millones obtenidos durante ese mismo
período en 2002. En el área de ventas publicitarias, estas fueron
de $25,7 millones durante los primeros nueve meses de 2003, en
comparación con los $21,1 millones obtenidos el mismo período en
2002. Esta mejora en las ventas publicitarias de Claxson se deben tanto al
incremento en ventas de la televisora abierta Chilevisión como a una
tendencia ascendente en la inversión publicitaria en televisión
paga.
Según Roberto Vivo, chairman y
CEO de Claxson, la meta de la empresa este año será seguir
consolidando su eficiencia operativa, y comenzar a reinvertir en sus
propiedades para fortalecer su competitividad.
La ley del dinero
Para TV Azteca, crecimiento en ventas y
reparto de dividendos, no podrían ser más oportunos ya que le han
ayudado a superar una serie de investigaciones dirigidas a sus accionistas y
altos ejecutivos. La Security and Exchange Commission de Estados Unidos, por
ejemplo, abrió investigaciones sobre el proceso de refinanciamiento de
la deuda de Unefon, la empresa de telefonía móvil de la cual TV
Azteca está en proceso de escisión. La SEC y entidades
reguladoras mexicanas están analizando el presunto hecho de que Ricardo
Salinas Pliego, chairman de TV Azteca, podría haber logrado un beneficio
de más $109 millones cuando Codisco —empresa en la que se alega el
ejecutivo tiene participación junto a Moisés Saba Masri, chairman
de Unefon— le pagó a Nortel $107 millones por la deuda de Unefon y
cuatro meses después le cobró a Unefon el valor total de la
deuda, $325 millones.
No obstante, las declaraciones de TV
Azteca implican que Saba es el único propietario de Codisco, y que
Salinas Pliego simplemente le había dado un préstamo a esa
empresa.
A finales de febrero, la SEC
presentó cargos de fraude contra Saba y un ‘broker’
norteamericano, acusándolos de haber, presuntamente, manipulado el
precio de los ADR de TV Azteca en Estados Unidos para que no bajasen de $5 y
evitar así una pérdida de $4,3 millones. Dado el hecho de que la
acusación se basa en una transacción realizada en 1999, Saba
declaró que esta movida de la SEC se hizo simplemente para presionarlo,
ya que no han conseguido evidencias en la investigación concerniente a
la deuda de Unefon.
En medio de toda esta tormenta legal, no
obstante, las acciones de TV Azteca se han mantenido bastante estables.
“El comportamiento [de la acción] en los próximos meses
dependerá de lo que vaya pasando”, opina Fabiola Molina del Valle,
gerente de análisis y estrategia de Casa de Bolsa Banorte.
“Toda la situación ha
generado un poco de desconfianza, porque no es la primera vez que [algo
similar] ha pasado”, agrega Molina del Valle. “Pero creo que, a
final de cuentas, la confianza dependerá de los resultados de la
empresa. Todo se puede disolver si la empresa tiene buenos resultados y paga buenos
dividendos como el año pasado”.
A finales de febrero, la junta directiva
de TV Azteca aprobó la repartición de $52 millones entre sus
accionistas durante 2004. La empresa también reportó un 12 por
ciento de aumento en sus ventas netas para el cuarto trimestre de 2003
(llegando a $204 millones) y un promedio del 5 por ciento para todo el
año 2003 ($648 millones). Además de la aceleración de la
demanda publicitaria en México, TV Azteca está recibiendo
ingresos cada vez mayores de su cadena de televisión abierta en los
Estados Unidos, Azteca America. Para el cuarto trimestre de 2004, estas
representaron $7 millones (las ventas para el mismo período en 2002
habían sido de $2 millones). Asimismo, a finales de 2003, TV Azteca
vendió su participación mayoritaria en el Canal 12 de El Salvador
por $6 millones.
“Nos concentramos en desarrollar
negocios con un perfil de alta rentabilidad, y el canal en El Salvador era de
los que menos contribuía a nuestros resultados”, expresó al
respecto Carlos Hesles, CFO de TV Azteca. Otro de los factores que impulsaron
la decisión fue el escaso potencial de crecimiento debido a la
relativamente reducida escala del mercado salvadoreño.
Y será el potencial de
crecimiento que se pueda convertir en forma cada vez más acelerada en
rentabilidad, sin duda, lo que motivará más cambios en el
horizonte de las grandes empresas de medios que operan en América
latina.
Marzo de 2004
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