Marcel
Vinay, jr.
CEO
Comarex
Por María Teresa Alvarado
TV Latina Semanal, 23 de junio de 2006.
La
constancia es uno de los mejores atributos que alguien pueda tener en esta industria.
Y en efecto, muchos de los actores dentro de ella han estado trabajando desde
que la conocieron. Tal es el caso de Marcel Vinay, jr., quien aprendió su
oficio gracias a su padre y hoy día continúa al frente de la comercializadora
de contenidos Comarex, responsable de distribuir, entre otros títulos, las
telenovelas de TV Azteca al mercado internacional.
“El
éxito de las telenovelas siempre ha existido”, comenta el ejecutivo a propósito
del impulso que ha tomado el género en países distintos a Latinoamérica. “ Creo
que lo que sucedía antes era que algunos países desarrollados veían a la
telenovela como un producto únicamente de los países en vías de desarrollo.
Pero sabemos que es un género que va más allá de las condiciones económicas,
sociales y culturales lo cual ha
sido el detonante para el éxito de [e interés por] la telenovela”.
Si bien
la venta de guiones ha sido parte de la comercialización de contenidos desde
hace muchos años, hoy día el mercado se ha abierto a la producción de versiones
en países donde antes era impensable que el género pudiese funcionar. “Lo que
define la venta de un determinado libreto a una región tiene que ver con que la
historia sea adaptable, ya que si se trata de situaciones muy localistas
difícilmente va a funcionar”.
En
estos momentos, Comarex está impulsando el libreto de Lo que callamos las
mujeres, que se
exhibe como producto terminado en varios países y en versiones locales en
países como Malasia, donde arribó a su tercera temporada. Entre otros guiones
de su vasto repertorio, Vinay destaca El amor no es como lo pintan y La calle de las novias.
Además,
la empresa presenta en DISCOP dos nuevas producciones dramáticas de TV Azteca: Amores
cruzados, una
coproducción con Caracol en Colombia realizada en alta definición que cuenta la
historia de cuatro chicos que viven vidas prestadas cuando dos de ellos se
hacen pasar el uno por el otro; y Amor sin condiciones que sigue la vida de una pareja
que está a punto de casarse, pero deberá posponer su matrimonio y separarse
temporalmente en busca de un futuro más próspero.
Por
otra parte, indica el ejecutivo que la entrada de otros jugadores en el
mercado, como son las principales cadenas estadounidenses que han comenzado a
producir sus propias telenovelas “más que una amenaza [de que se limite nuestro
mercado] creo que es una oportunidad muy buena para todos”, dice. “Creo que las
producciones latinas definitivamente van a marcar la diferencia por nuestra
gran trayectoria y experiencia; de manera que el hecho de que hayan otros, nos
va a dar un valor en el mercado”.
Destaca
Vinay que, obviamente, existe un gran interés por la telenovela en
Latinoamérica, que es el primer mercado del género, pero también en Estados
Unidos, Europa del Este, el Sur de Asia y África disfrutan de las producciones
hechas en México.
TV LATINA