Desde que la industria de televisión abierta fue desregulada en 1990, el mercado televisivo en España siempre ha sido muy dinámico, en constante evolución. Primero con el lanzamiento de dos cadenas comerciales, Telecinco y Antena 3, que puso en aprietos a la televisora abierta RTVE, luego con la llegada de la televisión paga en sus diversas versiones, seguido más recientemente por la televisión digital terrestre.Pero el 2010 fue testigo de grandes cambios en la televisión de España: RTVE ha tenido que adaptarse a regulaciones que le han quitado los ingresos publicitarios, Mediaset de Italia se ha convertido en la televisora comercial líder en el país y es ahora un jugador en el mercado de televisión paga, y TDT está abarcando más los hábitos de sintonía y publicidad en un mercado que ha sufrido por los efectos de una economía severamente afectada.
La buena noticia es que a los españoles les encanta su televisión, ya que la sintonía ha llegado a niveles récord. En 2010, los españoles pasaron un promedio de 234 minutos viendo televisión diariamente, ocho minutos más que el año anterior, según la firma consultora Barlovento Comunicación.
FUSIONES POR DOQUIER
No hay duda de que la mala racha de la economía española ha puesto presión en toda la industria de medios, abriendo camino a lo que parece ser la tendencia hacia la consolidación. Mediaset, el grupo televisivo comercial líder de Italia y accionista mayoritario de Telecinco, adquirió recientemente Cuatro, la estación televisiva propiedad de Grupo Prisa, por un estimado de 1,05 mil millones de euros.
Como parte del acuerdo, Mediaset también obtuvo una participación del 22 por ciento en la plataforma digital de DTH Digital+, del cual Prisa tiene el 56 por ciento. El gigante de telecomunicaciones, Telefónica, también tiene una participación en la plataforma.
El nuevo grupo de televisión paga, que incluye Digital+ y el servicio de IPTV de Telefónica, Movistar Imagenio, tiene más de 2,5 millones de suscriptores, de los cuales 773 mil son clientes de Imagenio. Como un todo, el nuevo grupo tiene una participación estimada en el mercado de 63 por ciento contra el 24 por ciento de ONO, la compañía de cable más grande del país.
La fusión entre Telecinco y Cuatro ya ha cobrado su primera víctima: El cierre de CNN+. El canal de 24 horas, que se lanzó en 1999 como una alianza entre Turner Broadcasting y Prisa, había acumulado una deuda de 40 millones de euros en los últimos tres años. Telecinco rehusó a pagar los costos anuales de CNN+ y el canal fue reemplazado por Gran Hermano 24 horas, el canal de Gran hermano.
Grupo Televisa es el accionista principal en laSexta, con una participación del 40,5 por ciento. Televisa reveló que ha estado en negociaciones con varios jugadores para comenzar una compañía más grande. Quizá sea Antena 3 el socio más probable, aunque negociaciones en el pasado han fracasado. MEDIApro Group, que maneja los derechos audiovisuales de varios clubes de fútbol, también tiene acciones en laSexta, así como en el canal de TDT, Gol TV.
POLÉMICA REFORMA
Mientras que canales de televisión comercial están dependiendo de las fusiones para sobrevivir la tormenta financiera, RTVE ha sobrevivido sin ingresos publicitarios desde enero de 2010, cuando el nuevo modelo financiero, aprobado por el gobierno, entró en vigencia. La ley estipuló que RTVE debería ser financiado con fondos públicos, un impuesto sobre el uso del radio espectro y la incorporación de dos nuevos impuestos: uno sobre los ingresos de las televisoras privadas y el otro sobre los ingresos de los operadores de telecomunicaciones.
La reforma ha sido criticada por la Comisión Europea (CE), que instauró acción legal contra España. La CE sostiene que el cobro del nuevo impuesto a los operadores para financiar RTVE, un 0,9 por ciento del total de sus ingresos, podría violar la legislación europea. Sin embargo, la Corte Suprema Española ha determinado que el impuesto es legal y rehusó abolirlo, rechazando las medidas solicitadas por Telefónica, ONO y Vodafone.
Entre tanto, el gobierno español nuevamente apretó a RTVE al reducir su subsidio estatal en 2011 en un 6 por ciento, para alcanzar 547 millones de euros. Sin embargo, RTVE tiene un presupuesto aprobado de 1,2 mil millones de euros, que incluye 250 millones de euros provenientes de las telco, así como fondos de los impuestos sobre ingresos de canales privados de televisión y del radio espectro. RTVE también genera ingresos por la venta de sus programas.
CONFUSIÓN DIGITAL
España entró en la era digital con el apagón analógico en abril de 2010, cinco años después del relanzamiento del TDT, tras el fracaso de la plataforma de TDT paga Quiero. Actualmente, cerca de 45 canales de TDT están disponibles en el país, de los cuales tres son pagos: Gol TV, AXN y Canal+ Dos. Del total, 33 son canales nacionales operados por siete televisoras: RTVE, Telecinco, Antena 3, Cuatro, laSexta, Net TV y Unidad Editorial.
Canales tradicionales de televisión paga como MTV y Disney Channel se han abierto al mercado de TDT para poder llegar al 95 por ciento de la población española. El boom del TDT ha puesto al mercado televisivo español patas arriba aunque el contenido de calidad brilla por su ausencia.
La Asociación de Usuarios de la Comunicación, que busca defender los intereses de los consumidores de medios españoles, ha reportado que muchos de los canales locales de TDT están infringiendo la ley al emitir contenido “inapropiado” como contenido adulto, telecompras o programas de adivinación, en algunos casos las 24 horas al día.
La alta definición y televisión 3D son los nuevos retos que enfrenta España tras el apagón analógico. Los fabricantes de electrodomésticos han animado a las televisoras a desarrollar contenido HD para ayudar a generar demanda. TVE, Telecinco y Antena 3, y cadenas regionales como TV3, Telemadrid y Aragón TV, entre otras, están incrementando sus emisiones de HDTV. Digital+ e Imagenio también están lanzando paquetes HD.
El gobierno español recientemente aprobó una nueva ley que requiere a los fabricantes equipar a todos los televisores mayores de 21 pulgadas con capacidad de alta definición. Sin embargo, cerca de 12 millones de televisores en España, 46 por ciento del total del mercado, no está listo para HD y otros 11 millones necesitan cajas convertidoras especiales.
En la segunda mitad del año, el gobierno planea inaugurar un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales que supervisará el mercado televisivo y garantizará competencia libre y contenido de calidad, entre otros, según la ley. Será un cuerpo único regulatorio con responsabilidades sobre los mercados de televisión y telcos bajo el paraguas de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones actual (CMT), como Ofcom en el Reino Unido o AGCOM en Italia.
La creación de este organismo de control es el resultado de un nuevo proyecto de ley que entró en vigencia durante mayo pasado. También abrió el camino para el desarrollo de TDT paga y HDTV, entre otras. Esta ley cambió el panorama televisivo al permitirle a las televisoras fusionarse, así como remover las restricciones de propiedad conjunta siempre que una nueva compañía no tuviera una cuota de pantalla combinada del 27 por ciento o más de dos complejos de TDT.
La ley también requiere que los canales dediquen 51 por ciento de su programación anual a las producciones europeas. Las televisoras comerciales están obligadas a invertir 5 por ciento de sus ingresos anuales en producciones europeas, ya sean cine, películas televisivas, series, documentales y animación. Los canales estatales deberán invertir 6 por ciento.
La nueva legislación también abrió la puerta para los canales pagos de TDT en un momento cuando el mercado de televisión paga estaba en un punto muerto. Actualmente, IPTV lidera el crecimiento en el mercado de televisión paga con la plataforma Movistar Imagenio, controlada por Telefónica. Según la CMT, el número de abonados a televisión paga creció a más de 4,19 millones a septiembre del año pasado. Prisa TV, antes Sogecable, lidera el mercado, pero no el crecimiento, con un participación del 42,3 por ciento mediante Digital+, con 1,8 millones de suscriptores.
ONO es segundo con una participación de 22,8 por ciento y 954,267 suscriptores, mientras que Movistar Imagenio tiene una participación de 18,4 por ciento con 770 mil clientes. Otras compañías de cable más pequeñas, tales como Euskaltel, Telecable o R; operadores de IPTV como Orange; empresas de telefonía móvil y ahora canales de TDT pagos, completan el sector saturado de televisión paga.
DECLIVE PUBLICITARIO
Golpeado por la crisis económica, el mercado publicitario de televisión en España ahora es un tercio más pequeño que en 2007 y parece que la época dorada nunca volverá.
El año pasado hubo una leve mejoría, con un crecimiento estimado de 4 a 4,5 por ciento, debido principalmente a la Copa Mundial de Fútbol, comparado a la caída del 19 por ciento el año previo. Se espera que la inversión publicitaria crezca 2 por ciento a 2,5 por ciento este año.
Para complicar el asunto, más jugadores están compitiendo por la misma torta publicitaria televisiva. El boom de la TDT contribuyó en gran parte a la fragmentación de la audiencia y de ingresos publicitarios. Pero la prohibición publicitaria en RTVE liberó 500 millones de euros en ingresos publicitarios para el beneficio de sus principales competidores en el mercado comercial de televisión.
Los canales de televisión paga y estaciones de TDT comerciales se llevaron la mayor participación del crecimiento publicitario en televisión, con incrementos de 41,1 por ciento y 152,5 por ciento, respectivamente, capturando una participación del mercado de 2,6 por ciento y 2,8 por ciento, respectivamente.
El consumo de la televisión en España continúa creciendo pese a la competencia más fuerte de otros medios como Internet. El fútbol es el género más ampliamente visto. El partido entre Barcelona y Betis en enero como parte de la Copa del Rey, alcanzó a casi 6 millones de espectadores y una cuota de pantalla promedio de 28,7 por ciento. En entretenimiento con guión, series locales como Cuéntame cómo pasó en La 1 de RTVE o
El barco en Antena 3, gozan de buena sintonía con participaciones de audiencia de 24 por ciento (casi 5 millones de espectadores) y 23,4 por ciento (4,8 millones de espectadores), respectivamente. Los canales de televisión españoles dependen principalmente del entretenimiento para captar audiencias, seguido por la ficción y noticias.
La tormenta aún no ha pasado en el mercado de televisión en España, donde se espera mayor consolidación. Las televisoras comerciales todavía están lidiando con tener que ayudar a financiar RTVE. Entre tanto, el crecimiento de la TDT y canales de IPTV continúan fragmentando la sintonía y publicidad. Pero una cosa es cierta, los españoles siguen atraídos a la televisión, motivo por el cual dicen “me encanta la televisión”.
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