23 de June de 2026
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Desafío digital

A pesar de todas las especulaciones,
muchos de los operadores de cable en América latina se encuentran lejos
de poder invertir en servicios de televisión digital.

Por Nathalie Jaspar

Es un soleado día de julio y el
grupo de propietarios de sistemas de cable de Centroamérica y el Caribe
no está aprovechando las maravillosas playas de Punta Cana. Están
en un salón de conferencias escuchando una serie de discursos, todas
ellos alabando las bondades de los servicios de televisión digital:
desde el incremento de ingresos por usuario y el aumento en capacidad, hasta
una mayor calidad de imagen. Promesas de crecimiento que, en teoría,
suenan como la clave que faltaba para que finalmente aumenten las ganancias. A
la hora de llevar el concepto de servicios de televisión digital a la
práctica, sin embargo, se interpone un gran obstáculo: la
realidad.

En Argentina, por ejemplo, los
operadores aún están en negociaciones para reestructurar sus
enormes deudas, mientras que sólo recientemente lograron detener la
erosión de sus bases de abonados. En Colombia, los servicios baratos de
menor calidad han afectado críticamente las posibilidades de los
sistemas con ofertas más sofisticadas. En Venezuela, además de la
tremenda devaluación de la moneda y la incertidumbre política,
los operadores no tienen acceso a la compra de dólares, lo que les
imposibilita cualquier tipo de inversión en sus redes. Hasta en
México, el mercado donde se está viendo más movimiento a
nivel de servicios digitales, los efectos del recientemente suspendido Impuesto
Especial de Productos y Servicios se sintieron fuertemente el año
pasado, con una pérdida del dos por ciento de los abonados a
televisión paga.

A ritmo de tango

"No estamos para eso en estos
momentos", dice Walter Burzaco, presidente de la Asociación
Argentina de Televisión por Cable (ATVC), con respecto al desarrollo de
servicios de televisión digital en Argentina. "Es algo que no
sólo abarca la televisión por cable, sino la televisión [abierta],
y ninguno de los dos sectores está en condiciones de hacer las
inversiones necesarias".

Durante los últimos tiempos, la
industria ha tenido que concentrarse en problemas que han puesto su propia
existencia en peligro: una deuda en dólares que sigue asfixiando sus
finanzas; crecientes niveles de piratería y una constante pérdida
de abonados.

"La recesión argentina
empezó en 1998", nos recuerda Burzaco. "Del 98 al 2001, la
industria perdió unos 500 mil abonados. Con la crisis del 2002, perdimos
otros 500 mil. Hoy, el mercado tiene aproximadamente 4,5 millones de
abonados".

En los últimos meses, el mercado
finalmente se ha estabilizado y frenó el derrame de abonados, y algunos
esperan que con el reciente fortalecimiento del peso en comparación al
dólar se recuperen algunos de los suscriptores.

"Trabajamos a favor de nuestros
clientes y, en paralelo, de los que volverían al cable tan pronto como
se empezara a estabilizar el país", señala Mariano
Ibáñez, gerente general de CableVisión y FiberTel. Para
ello, la empresa mejoró su revista de programación,
incorporó seis nuevas señales y ha realizado una serie de
actividades de mercadeo para posicionar su marca con los consumidores.

A nivel financiero, CableVisión,
con ingresos de 156,8 millones de pesos (aproximadamente $50 millones) para el
primer trimestre de 2003, está trabajando en el esquema de
reestructuración de su deuda, que ascendía a $797 millones en
septiembre. Asimismo, se dio la integración operativa entre
CableVisión y FiberTel (proveedor de Internet) para aumentar la
eficiencia; y se renegociaron los contratos con las señales para
controlar los costos de programación. Medidas como éstas
—que buscan aumentar la eficiencia— también han sido
aplicadas por otros operadores como Multicanal, por ejemplo.

Además, las empresas de
televisión por cable argentinas están invirtiendo esfuerzos en
promover que el gobierno finalmente apruebe una legislación que sancione
los actos de piratería. "Hace años que está dando
vueltas", dice Burzaco, de la ATVC, quien opina que "el hecho de que
se penalice la conexión clandestina va a incentivar un poco a que la
gente regularice su situación". Otro de los objetivos
institucionales pendientes, comenta Burzaco, es lograr además una
reducción de la carga de impuestos que afectan al sector.

Con todas estas cosas pendientes entre
las manos, no es sorprendente que la instauración de servicios de
televisión digital no sea la primera prioridad en la mente de los
operadores argentinos, más si tomamos en cuenta que este mercado es de
los que requerirían mayor inversión dada la antigüedad de
gran parte de sus redes.

"La digitalización nos
permitiría dar un salto cualitativo por el lado de la oferta y un nuevo
combate contra la piratería", dice Ibañez, de
CableVisión. "La gran pregunta es: ¿cómo se financia
este salto cualitativo?".

Fronteras cerradas

Una pregunta que no sólo se hacen
los ejecutivos argentinos. En Venezuela, esta pregunta se traduce literalmente
a "¿dónde se consiguen los dólares?". Para
septiembre, el gobierno aún no había suspendido el riguroso control
cambiario que ha estrangulado las importaciones del país.
"Venezuela era un país que, típicamente, importaba un
millardo de dólares al mes", comenta Gilbert Minionis, presidente
ejecutivo del operador NetUno, proveedor de servicios de video, voz y datos.
"Desde el 23 de enero hasta el 23 de junio, se entregaron entre $400 y
$500 millones, menos del 10 por ciento necesario para la economía".
De este monto, nada ha estado a la disponibilidad de los operadores, quienes no
han podido importar "desde un splitter hasta cosas que pueden valer de
$300 mil a $400 mil".

La imposibilidad de comprar divisas
extranjeras o de hacer giros al exterior ha afectado el pago a los canales,
además de la importación de equipamiento. Estos han tenido que
abrir cuentas localmente y recibir sus pagos en bolívares.

Aún más, los canales
vieron disminuidas sus entradas por concepto de las licencias que cobran a los
operadores debido a las negociaciones que siguieron a la pronunciada
devaluación de la moneda.

"Cuando Venezuela se va al diablo,
ellos se van al diablo con todos nosotros", exclama Eduardo Stigol,
presidente de Intercable, uno de los operadores más grandes del
país. "No es que yo le estoy cobrando $40 a mi cliente y le estoy
pagando a ellos 10 bolívares".

Efectivamente, en dólares, el
ingreso por abonado bajó de unos $25 a aproximadamente $17. Si a esto le
sumamos, en el caso de Intercable, que sus contratos eran realizados en base a
un flat fee con proyección de crecimiento; cuando en realidad el mercado
venezolano sufrió una pérdida cuantiosa de abonados en el primer
semestre del año, la necesidad de renegociar con los canales no resulta
sorprendente.

Stigol explica que la mayoría de
las señales se han mostrado abiertas a la negociación de las
tarifas, así como a la necesidad de comprar en bolívares.
"El año pasado negociamos; este año, no. No hay dinero.
Sólo les puedo pagar en bolívares. Bien o no. Si no, se
irá la señal del aire", dice.

Para muchas señales, sin embargo,
abandonar el espacio que tiene en la grilla de un operador, logrado a pesar de
la dura competencia, no es una opción muy útil, ya que
también disminuye su atractivo a nivel de ventas publicitarias.

El resultado es que, con estas
condiciones, los operadores venezolanos no tienen la capacidad para lanzarse a
hacer inversiones grandiosas para la instalación de nuevas
tecnologías digitales.

Intercable, que ofrece servicios
digitales en algunas de las plazas donde opera, ha tenido que contentarse con
una recuperación de la inversión mucho más lenta que la
planeada. "Pero tenemos una ventaja competitiva importante frente a los
demás sistemas", señala Stigol. "El abonado, por el
mismo dinero, obtiene un producto mejor".

Esta ventaja diferencial ha permitido
que Intercable sume abonados en la capital venezolana, Caracas, donde
lanzó sus operaciones hace casi dos años, tendencia contraria a
la que ha observado en el resto del país, donde perdió
aproximadamente un 20 por ciento de sus suscriptores en la primera mitad del
año.

Minionis, de NetUno, comenta que el
sistema también fue víctima de una baja en el número de
abonados en los primeros meses del año, pero que ésta
comenzó a detenerse a partir de mayo. En su opinión, esta
reversión de la tendencia negativa se debe a los esfuerzos que
invirtió la empresa para mejorar su velocidad de respuesta y
atención al cliente; la sofisticación de su red, y la oferta de
paquetes que incluyen transmisión de datos y telefonía. "En
este momento, el 50 por ciento de los nuevos clientes optan por el
‘triple bundle’", afirma Minionis.

Esta táctica ha resultado en un
incremento del ingreso mensual por usuario, sumándole a $17 de video,
unos $35 o $40 por banda ancha, y de $15 a $30 por telefonía,
dependiendo de cuánto use larga distancia o cuántas llamadas se
realicen a redes celulares.

Gracias al desarrollo de estos servicios
adicionales y a las reestructuraciones a nivel de costos, la empresa
logró aumentar su EBITDA en más de un 50 por ciento (en
bolívares) en el primer semestre del año, a pesar de la
situación crítica por la que atraviesa la economía.
"Teníamos un presupuesto muy razonable y lo cumplimos pese a la
debacle", dice Minionis.

Si bien NetUno, que tiene unos 500 mil
hogares pasados en Venezuela, ha optado por crecer en base a servicios y no
geográficamente, Minionis no está considerando la
instauración de servicios de televisión digital en un futuro cercano.
"Cuando comparamos los ingresos adicionales con las inversión
adicional que tenemos que hacer, más vemos la necesidad de convertir los
cabezales a digital para ahorrar la inversión requerida en la red, y
poder meter más canales", dice Minionis". "Pero lo vemos
más como una eficiencia de capital que como una vía para ofrecer
más productos. En Venezuela, actualmente el ingreso per cápita es
equivalente al del año 1947. Hemos retrocedido 50 años en la
historia. Cuando en un mercado la gente escasamente tiene la capacidad de
comprar alimentos, menos le vas a ofrecer algo que vale mucha plata".

Enemigo de la piratería

Minionis no es el único ejecutivo
que ve a la televisión digital como una manera de aumentar la eficacia
de un sistema en vez de incrementar la oferta de servicios. Jorge Schwartz,
presidente ejecutivo de TV Cable en Ecuador, comenta que "más que
ofrecer más canales, [la tecnología digital] ayudaría a
quitar la piratería".

Como en otros territorios, el factor
económico hace sentir su influencia. En Ecuador, las condiciones no han
mejorado y, este año, TV Cable perdió un cinco por ciento de su
base de clientes. Para Schwartz, la clave es analizar cuánto dinero
"pierde un sistema en términos de piratería. Alguien que hoy
en día sea pirata, mañana, [con la instauración de las
tecnologías digitales] no podrá serlo y tendrá que pagarme
los $20". El cuándo y cómo, nuevamente, siguen siendo las
interrogantes.

Mientras tanto, TV Cable ha obtenido muy
buenos resultados con canales premium, oferta que lanzó el año
pasado, y que ha logrado una penetración del 20 por ciento. En junio, el
operador lanzó tres canales de PPV para los cuales tiene buenas
expectativas.

Uno de los mercados que más se ve
afectado por la piratería o la competencia desleal es, sin duda,
Colombia, lo que afectará allí seriamente las oportunidades de
desarrollo de servicios de televisión digital.

"Colombia está muy lejos de
tener algo digital", opina Mauricio Correa, VP de contenidos de TV Cable
en Bogotá. "En un mercado donde la gente se mueve por precio, los
valores agregados que da el digital aún no son percibidos.
¿Cómo le ofrezco canales de audio o VOD [a los consumidores], si
no pagan el paquete básico?".

Según Correa, la guerra de
precios entre operadores es un problema que está carcomiendo
rápidamente el margen de provecho de la industria, el cual ya era
sumamente reducido en el mejor de los casos. TV Cable, que ha invertido en una
infraestructura de alta calidad, no puede elevar sus tarifas tras las
frecuentes devaluaciones, por ejemplo, para no perder abonados a sistemas que
ofrecen menor calidad de servicio, pero precios más bajos. "En tres
años hemos aumentado de precio una sóla vez", dice Correa.

En opinión de Correa, este
problema también se origina a causa de los canales. "A otro
operador en el mismo territorio, le venden la señal a menor precio
porque prefieren llevarse un dólar a cero. Esto ha llevado a que los
operadores formales revisemos nuestro ‘line up’, tratando de
obtener precios más baratos".

El crecimiento de la empresa,
según él, se centrará más en el crecimiento de
servicios de banda ancha que en los de video, "un negocio que,
desafortunadamente, está muy desordenado en este país".

Resistencia digital

En México, mientras tanto, un
mercado donde la piratería también ha costado elevadas
pérdidas, la tendencia hacia servicios de televisión digital ha
ido paulatinamente en ascenso. Cablevisión, por ejemplo, está
invirtiendo hasta $100 millones en convertir todas sus redes a digital en un
periodo de dos años.

Asimismo, el sistema pudo presenciar la
mayor resistencia de la base de abonados a digital contra la análoga
durante el año pasado, en el que una ralentización de la
economía junto a la imposición del Impuesto Especial de Productos
y Servicios causó una erosión del dos por ciento de los clientes
a la televisión paga en vez del crecimiento proyectado del 10 por
ciento. Según Jean Paul Broc, director general de Cablevisión,
aunque "en la parte digital sí hubo una pequeña
contracción, no ha sido el mismo volumen que en la análogica".

El crecimiento de la penetración
de esta oferta, en cambio, sí se vio afectado. Una tendencia que
Cablevisión piensa revertir lo antes posible con un gran esfuerzo
comunicacional hacia el público. "El principal factor es que la
gente no conoce lo que es digital", señala Broc. "Creen que
digital es pagar más, por más canales. Pero la entrada al mundo
digital tiene unos beneficios que no necesariamente son el número de
canales: la calidad de imagen, canales de música en el paquete
básico, acceso a PPV, toda una serie de bondades que no necesariamente
resultan más caras".

Calidad es cada vez una mayor prioridad
para Broc, quien observa que el público mexicano cada vez se guía
más por qué canales tiene un sistema en vez de cuántos. Un
punto de vista afortunado dada la reducción de canales disponibles para
construir paquetes ampliados de programación.

"El número de canales
disponibles ha disminuido sustancialmente", dice Broc, quien comenta que a
veces, algunos operadores terminan por incluir gran cantidad de señales
dirigidas a las comunidades de diferentes países. "Es más fácil
llenar [la grilla] con canales con contenidos específicos de ciertos
países y mucho más barato, pero no cubre las necesidades de todos
los abonados".

Para Enrique Yamuni, director general de
Megacable, la oferta actual de cable es suficiente para sus planes de
transición a digital. Megacable, que ya lanzó estos servicios en
Guadalajara, planea extenderse a ocho mercados. "Obviamente, en la medida
en que vaya penetrando el servicio digital, será interesante contar con
más oferta, pero para la primera etapa, es más que
suficiente".

El valor del digital para Megacable es
además de una mayor oferta de contenidos en el futuro, un arma para
resguardarse del DTH. "Hasta ahora hemos competido muy bien con el DTH con
nuestros servicios de banda ancha, pero ahora ya competiremos en un piso
más parejo", explica Yamuni, quien advierte que "no hay que
esperar a que la situación sea crítica y que el usuario se cambie
al DTH para hacer estas inversiones".

El cambio a digital le permitirá
a los abonados de Megacable acceder a una guía de programación
interactiva, PPV, canales de música digital y paquetes de canales
adicionales. "El analógico seguirá existiendo, pero estamos
quitando las cajas analógicas de todos aquellos que tienen super
básico o premium", dice Yamuni, quien contempla una
penetración de servicios digitales en el orden del 23 por ciento en un
período de tres años.

A la altura

Aunque el proceso de
digitalización en América latina sea incipiente, las plataformas
de DTH —que hasta ahora han competido justamente con la calidad de imagen
que brinda la tecnología digital— están observándolo
cuidadosamente. "Obviamente, el cable digital es mucho más
competitivo", dice Larry Chapman, presidente y COO de DirecTV Latin
America. "Pero no es la respuesta mágica a todos los
problemas".

En base a su experiencia en los Estados
Unidos, Chapman señala un factor que jugará a favor del DTH: la
mayoría de los operadores conservan su sistema analógico para el
paquete básico y luego añaden la oferta ampliada en digital.
"Esto significa que los canales de mayor popularidad no tienen calidad
digital, y los menos populares sí. Esto es un dilema para el
consumidor", observa Chapman.

Si bien DirecTV está siguiendo de
cerca los avances del cable digital, la compañía está
concentrándose en la reestructuración de su negocio, cortando
gastos y renegociando contratos. "Tenemos que estructurar nuestros gastos
más acorde con la realidad del mercado", explica Chapman.
"Todos los programadores se dan cuenta de la importancia de nuestra plataforma
y de la necesidad de trabajar con nosotros porque al menos que cambiemos de
estructura, ellos hacen dinero y nosotros no".

A pesar de estos retos, Chapman no
pierde su optimismo: "Creemos que hay un buen mercado de la
televisión paga en esta región, y nuestra compañía
madre está dispuesta a hacer inversiones significativas en ella".

Con respecto al proceso de
adquisición de DirecTV por parte de News Corp. (uno de los socios
principales de Sky Latin America), Chapman dice que, por ahora, el mandato es
de operar su empresa en forma totalmente independiente.

Una apuesta diferente

Mientras todo el mundo se concentra en
calcular los ingresos adicionales versus los costos en la apuesta digital, el
operador mexicano MVS Multivisión está apostando a la expansión
del consumo de la televisión paga a través de un paquete de
precio reducido. "Después de 30 años de existencia de la
televisión paga, la penetración de hogares con televisión
paga se ha estancado en un 15 por ciento", dice Ignacio Rodríguez,
VP ejecutivo de MVS Multivisión. "Es algo muy curioso, es un
pasadero de suscriptores de un operador a otro: se van de Sky a DirecTV por
ejemplo, y el mercado no crece".

El año pasado, MVS lanzó
MASTV, un paquete que incluye 15 canales —cinco de películas, y el
resto cubriendo diversos géneros como infantil, documental y noticias.
Para junio de 2003, MASTV contaba ya con 300 mil abonados, y Rodríguez
proyecta que alcanzarán los 600 mil para finales de año y cerca
de un millón y medio a finales de 2004. "Hemos cumplido con los
objetivos que nos pusimos", dice Rodríguez. "Tuvimos un
promedio de 30 mil ventas por mes [a principios de año] y esta cifra se
ha elevado a casi 40 mil". A esto se le suma una tasa muy baja de churn.

Si bien Rodríguez admite que el
ingreso por suscriptor ha caído en forma dramática, esto se
equilibrará por el volumen de clientes. "Estimamos que a partir de
diciembre seremos rentables. Y eso es con una tercera o cuarta parte de los
abonados que esperamos tener a mediano plazo".

Un comentario que nos hace recordar que,
por más que se especule sobre las posibilidades de la televisión
digital, lo que determinará su desarrollo será la posibilidad de
obtener ganancias.

Octubre de 2003

@2003 WSN INC.

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